lunes, 30 de junio de 2008

Ninon Vallin - Au bord de l'eau

Pasamos demasiado tiempo mirándonos el ombligo y no somos capaces de ver que la felicidad está en nuestras propias manos...



NINON VALLIN - 1934

Au bord de l'eau (1875) - Op. 8/1

Música de GABRIEL FAURÉ (1845-1924)
Texto de René-François SULLY PRUDHOMME (1839-1907)


S'asseoir tous deux au bord d'un flot qui passe,

Le voir passer ;
Tous deux, s'il glisse un nuage en l'espace,
Le voir glisser ;
A l'horizon, s'il fume un toit de chaume,
Le voir fumer ;
Aux alentours, si quelque fleur embaume,
S'en embaumer ;
Si quelque fruit, où les abeilles goûtent,
Tente, y goûter ;
Si quelque oiseau, dans les bois qui l'écoutent,
Chante, écouter...
Entendre au pied du saule où l'eau murmure
L'eau murmurer ;
Ne pas sentir, tant que ce rêve dure,
Le temps durer ;
Mais n'apportant de passion profonde
Qu'à s'adorer ;
Sans nul souci des querelles du monde,
Les ignorer ;
Et seuls, heureux devant tout ce qui lasse,
Sans se lasser,
Sentir l'amour, devant tout ce qui passe,
Ne point passer !



domingo, 29 de junio de 2008

ANNA TOMOWA-SINTOW

Hoy vamos a hacer un pequeño homenaje a la búlgara Anna Tomowa-Sintow, una de las grandes sopranos líricas de la segunda mitad del siglo XX, hay sobre todo dos cosas que llaman la atención en su carrera, una de ellas es la estrecha colaboración que mantuvo con Karajan desde casi sus inicios, casi toda su discografía oficial está dirigida por él, y la otra es la variedad del repertorio que interpretó, no le hizo ascos a nada y encontramos interpretados por ella personajes tanto del ámbito germánico como del latino, pasando por el ruso, sólo hay un lunar y es lo referente al repertorio francés. Es Tomowa-Sintow una soprano de un timbre -aunque fácilmente identificable- no muy personal como podrían ser los de Schwarzkopf, Grümmer, Te Kanawa, Janowitz o Popp, pero sí muy atractivo y cálido, sus interpretaciones no descuidan el perfil dramático de los personajes -escúchese su Donna Anna- pero nunca hay concesiones para los excesos. No es una soprano de las que levanta grandes pasiones, pero tampoco odios, y que muchas veces se ha visto ninguneada en los listados de las grandes cantantes de la era post-Callas.

Para la presentación he elegido "Ich ging zu ihm", bellísima aria que hizo famosa Lotte Lehmann y que recuerda un poco a "Gluck, das mir verlieb" de Die tote Stadt, desde un inicio titubeante o indeterminado su amplia melodía se va desarrollando e imponiendo hasta apoderarse por completo de la pieza en creciente intensidad para finalmente disolverse y desaparecer, pertenece al segundo acto de la ópera Das wunder der Heliane (El milagro de Heliane), compuesta por Erich Korngold (1897-1957) entre 1924-1926 y estrenada un 10 de octubre de 1927. El libreto es de Hans Müller y está basada en una obra de Hans Kaltneker. Seguramente es la obra más ambiciosa del compositor. Para más información sobre Korngold recomiendo hacer una visita al blog de Barbebleue que acaba de comenzar una estupenda serie de entradas dedicadas Korngold.

ENLACE A LA ENTRADA SOBRE KORNGOLD DEL BLOG DE BARBEBLEUE

Podemos escuchar el aria cantada por Lotte Lehmann y por Renée Fleming en los PROMS 2007

Anna Tomowa-Sintow nació en Stara Zagora (Bulgaria) estudió piano desde los seis años de edad, graduándose posteriormente, tanto en canto como en piano, en Sofía. En la función de final de sus estudios interpretó Tatiana de Eugene Onegin.Pronto fue contratada por la Ópera de Leipzig, allí debutó profesionalmente en 1967 cantando Abigaille (Nabucco), y allí comenzó a incorporar los primeros roles a su repertorio: Madama Butterfly, Violetta (La Traviata), Leonora (Il Trovatore), Desdemona (Otello), Manon Lescaut, Donna Anna (Don Giovanni), Ninabella (Die Zaubergeige de Werner Egk) y Arabella. En estos años también colaboró con Kurt Masur y la Orquesta Gewandhaus.
En 1971 ganó sendas competiciones de canto en Sofia y en Río de Janeiro y en 1972 es contratada por la Deutsche Staatsoper de Berlín. Añadió a su repertorio los papeles de Condesa (Le nozze), Fiordiligi (Così fan tutte), Ariadne, Aida, Tosca, Mariscala (Der Rosenkavalier), Elisabeth (Tannhäuser), Elsa (Lohengrin) y Tatiana de Eugene Onegin, la ópera con la que terminó sus estudios de canto. 1973 es el año de su consagración definitva, canta el Réquiem de Verdi en París y Desdemona en Ginebra, inaugura el NHK Hall en Tokyo interpretando la Novena de Beethoven junto a Sawallisch, audiciona con Karajan para estrenar "De temporum fine comoedia" de Karl Orff en el Festival de Salzburgo, se convirtió en una de las sopranos preferidas de Karajan, su colaboración con este director se prolongaría durante 17 años (Festivales de Salzburgo de 1973 a 1991), bajo su batuta cantó la condesa Almaviva, Donna Anna, Los Cuatro últimos Lieder de Strauss, la Mariscala, los Réquiems de Verdi, Mozart, Brahms, entre otros..., también en Salzburgo pero con Böhm cantó Donna Anna, con Sawallisch interpretó Ariadne (1982), mientras que con Stein interpretó la condesa de Capriccio (1985-1986) y con Prêtre cantó Tosca en 1989.
Debutó en la Ópera de San Francisco en 1974 (Donna Anna), el Covent Garden con Fiordiligi en 1975, allí interpretó muchísimos papeles, destacaremos dos: Jaroslawna (con Haitink) y la Emperatriz de Die Frau Ohne Schatten, Nueva York (1976) con Donna Anna, en 1980 en Chicago con el mismo papel y en 1982 en La Scala interpretando Elsa con dirección de Abbado, también cantó allí Desdemona bajo la batuta de C. Kleiber, Maddalena (Andrea Chénier) con Carreras y dirección de Chailly. En la Ópera de Viena y de Munich ha cantado prácticamente todo su repertorio straussiano y mozartiano. En 1995 debutó en Norma y en Sieglinde, en 1998 Santuzza y Salome (Teatre del Liceu de Barcelona), en 1999 Turandot también en el Liceu. A partir del año 2000 fue reduciendo sus apariciones de forma paulatina pero todavía sigue en activo.
Como Leonora de La Forza (1981):Como Ariadne:En el final de Andrea Chénier, con Domingo (1986):Final de Madama Butterfly (1985):"Ernani involami" (1983):Como Desdemona en Otello:Y el final de Der Rosenkavalier (1984):Aquí como Donna Anna (1987):

sábado, 28 de junio de 2008

Petibon al desnudo

Les contes d'Hoffmann, Grand Théâtre de Genève (Ginebra) 2001;con Patricia PETIBON como Olympia -el desnudo es una simulación-,la puesta en escena es de Olivier PY..


viernes, 27 de junio de 2008

Ahi, caso acerbo


Von Otter es una de las mezzos más insignes de la actualidad, ya ha iniciado el ocaso -muy bien llevado, por cierto- de su magnífica carrera. Conocí relativamente pronto a esta artista tan versátil y -como mucha gente de mi generación- a través de la grabación de L'Orfeo de Monteverdi bajo dirección de Gardiner para Archiv Produktion. Era casi inevitable a finales de los años ochenta que un joven que comenzaba a interesarse por el mundo de la ópera y que quería investigar los orígenes del género se hiciera con la grabación de Gardiner, que era la que acababa de salir al mercado y la que entonces tenía un lugar destacado en las estanterías de la sección de música clásica de las tiendas de discos. En esta grabación Von Otter cantaba el papel de la Messagiera, fue entonces un doble descubrimiento para mí, por un lado la sencillez, sentido dramático y belleza de la pequeña intervención del personaje, y por otro la pura belleza vocal y el empleo del canto como expresión de la mezzo sueca. Desde entonces soy uno de sus incondicionales, me daría mucha pena no haberla escuchado en vivo. Anne Sofie, te espero. Os dejo su intervención como la Messagiera:




jueves, 26 de junio de 2008

Tu vedrai che amore in terra


Lo que voy a decir a continuación es posible que sorprenda a más de uno. No tiene sentido hablar de la mejor ópera o incluso de la que más nos gusta, por lo menos en mi caso. Si hiciera una selección de las diez óperas que más me gustan es que alguien me está apuntando en esos momentos con una pistola, y seguro que hay una que no faltaba: Il trovatore.

Muchos son los fragmentos de esta ópera que destacaría pero hay uno por encima de todos los demás, y no por cuestiones estrictamente musicales, sino afectivas. "D'amor sull'ali rosee", aria de Verdi que es merecedora, junto con el recitativo que la precede, de una entrada aparte y que algún día la tendrá, le sigue el "Miserere" e inmediatamente la cabaletta: "Tu vedrai che amore in terra".

Esta cabaletta me tuvo obsesionado durante mucho tiempo y fue la causante de mi pasión por Il Trovatore. Es una ópera que a casi todo el mundo gusta y a la que siempre se le está criticando por su absurdo o enrevesado libreto, yo no soy una excepción, siempre me gustó. Hace unos diez años en un chat de ópera, intercambiando opiniones sobre Il Trovatore alguien me comentó algo -no recuerdo ahora qué era exactamente- de "Tu vedrai che amore in terra". A mí la cabaletta esa me sonaba a chino, pregunté y me dijeron que estaba a continuación de la famosa aria de la soprano. Como la grabación de que disponía en casa era la de Karajan en el Fetival de Salzburgo de 1962 me la puse inmediatamente, tras escuchar atentamente no encontré ninguna cabaletta por ningún lado. Después de la audición volví a insistir en el chat diciendo que no había escuchado nunca esa cabaletta y alguien, a quien con el paso de los años he perdido la pista, me comentó que la primera vez que se grabó fue en estudio el año 1956 con Maria Callas como Leonora y la Orquesta del Teatro alla Scala de Milán bajo la dirección de Karajan, me la pasaron por mp3. Cuando la escuché por primera vez me quedé prendado de su fácil melodismo e inmediatez y no paré hasta hacerme con esa versión de EMI. Hoy es , al menos sentimentalmente, mi grabación preferida de la ópera. La voz de Callas ya aparece seriamente deteriorada, con unos agudos más ásperos de lo normal y un vibrato ancho y no muy agradable, pero por musicalidad e intención dramática está perfecta, ella es Leonora y con eso está dicho todo. Han pasado muchos años desde aquellos días, muchas de las personas con las que chateaba han desaparecido -desgraciadamente- de mi vida, otras han reaparecido temporalmente y -afortunadamente en algunos casos- vuelto a desaparecer y muy pocos siguen estando ahí: Pabluxi y Golaud son de estos últimos. A ellos me gustaría dedicarles esta entrada.

- "Tu vedrai che amore in terra" (Callas, Karajan, 1957):



- Y no puedo dejar de poner el dúo que le sigue a continuación, se trata de la misma grabación con Rolando Panerai como conde de Luna:







miércoles, 25 de junio de 2008

Una buena manera de comenzar una temporada de ópera

Catedral de Valencia. Capilla del Santo Cáliz.

Terminando el Primer Festival del Mediterráneo y por las fechas en las que estamos debe estar a punto de salir la programación de la tercera temporada de ópera del Palau de Les Arts. Por el momento, y entre otras obras que ya se han mencionado en este blog, sabemos que se abrirá con Parsifal. Es una magnífica manera de abrir una temporada, una nueva producción y una ópera que cuando pronuncias su nombre parece que se te llena la boca. Pero es que además su preludio se adapta muy bien a la solemnidad y espectacularidad que toda apertura de temporada exige ¿Intenta el Palau de Les Arts convertirse en el centro wagneriano peninsular? Pudiera parecer que sí pensando en El Anillo del Festival del Mediterráneo y la próxima apertura con Parsifal, pero la realidad es muy distinta, va a ser la primera vez que una ópera de Wagner forma parte de la temporada de ópera del teatro valenciano -El Anillo y La Walkyria podemos considerarlo como parte del Festival del Mediterráneo, esa era la idea aunque al final no se ha considerado como Festival del Mediterráneo más que el de este año, por eso llevaba el apócope de primero-, mientras que Verdi, Puccini y el Mozart italianizante ya han participado anteriormente en cada una de las dos temporadas anteriores y seguro que lo harán en la tercera. Es, por lo tanto, Les Arts un teatro de programación predominantemente italiana.





Lo que me pregunto es: ¿Y qué pasa con R. Strauss? ¿A qué esperan para programar una obra de uno de los compositores fundamentales de la historia de la lírica?

martes, 24 de junio de 2008

Callas y Berganza


Los días 6 y 8 de noviembre de 1958, en el State Fair Music Hall de Dallas coincidían, en unas representaciones de Medea de Luigi Cherubini (1760-1842), Maria Callas y una joven y desconocida mezzosoprano española que, con veintitres años, debutaba en América, se llamaba Teresa Berganza. el tenor que interpretaba a Giasone era Jon Vickers. y la dirección musical corrió a cargo de Nicola Rescigno. Afortunadamente quedó grabado para la posteridad y hoy podemos disfrutar de aquel momento.

Junto con Medea el contrato exigia representaciones de L'Italiana in Algeri para Berganza y La Traviata para Callas, años después dirá Berganza: "yo vi a la Callas en aquella Traviata y no sé cómo aún estoy viva".

Así cuenta Berganza su experiencia con Callas en Medea:

"(...) con la ópera ya empezada, en un momento yo cantaba un aria —Medea! O Medea... Solo un pianto!— con María allí mismo, en escena. Yo le cantaba a ella, que permanecía callada, hasta que acababa apoyada en ella, de espalda al público. Al terminar, me dieron una gran ovación y yo tenía una emoción que apenas podía respirar: había cantado con la Callas. Y ella, quieta, y la gente: «Bravo, y bravo». Y María que me dice: «Teresina, esos aplausos son para ti, así que vuélvete para recibirlos». Y yo le dije: «No, no, María. Yo, delante de ti, no me vuelvo». «Hazme el favor de volverte, insistió, porque si no lo haces tú, lo haré yo, y eso no está bien en escena.» «Que no, que no… Déjame así y ya seguimos con lo que viene.» De repente, me vi ante el público: ella me cogió por los hombros y me dio la vuelta. No se pueden imaginar la ovación que le dieron, yo creo, ante todo, a ella.

Cuando acabamos la Medea de Dallas, María me pidió que la siguiera, pero yo había empezado mi carrera y estaba cantando roles protagonistas en teatros importantes. No podía dejar todo para hacer esos roles con ella, por bonito que fuera, porque me quedaba sin carrera. Me dijo entonces que hiciéramos juntas Norma, de Bellini, y yo le fui honesta: «No creo estar en condiciones de cantar Norma». Y ella me dijo: «Conmigo, sí. Yo te voy a cuidar mucho». ¿Sabe alguien lo que significa eso para una chica joven metida en ese mundo? Aquello desató en mí una lucha interior tremenda. Pensaba: «Dejo todo y me voy a hacer Norma con la Callas», pero yo sabía que el rol de Adalgisa para mi voz era peligroso. A lo mejor, con 35 o 40 años, te lanzas y que sea lo que Dios quiera, pero con 23 años te juegas mucho, y le dije que no, que no me sentía preparada."

Años después coincidieron en Milán, Berganza cantaba La Cenerentola en La Scala, por fin se consideraba preparada para cantar Adalgisa, Callas les respondió: «Troppo tardi, perche io no canto più la Norma»

Si quieres consultar el artículo de Berganza en que cuenta estas anécdotas y más puede hacerlo AQUÍ.

Seguidamente se puede escuchar el recitativo y aria de Neris del segundo acto de Medea: "Medea, o Medea!... Solo un pianto" y el dúo entre Neris y Medea del tercer acto: "Numi, venite a me" tal como sonó en Dallas el 6-11-1958:




lunes, 23 de junio de 2008

Alexander Balus. La otra Cleopatra de Haendel


La reciente escucha de Giulio Cesare en Castellón me ha hecho volver a la música de Haendel, aunque difícilmente suelen pasar más de cuatro o cinco días sin que escuche nada de él, hoy he estado escuchando uno de sus oratorios que no figura entre los más conocidos ni entre los más geniales, Alexander Balus, pero, cuando se trata de Haendel, siempre salta la chispa por algún lado. En el siglo XVIII, al final de la década de los cincuenta, Haendel compuso una serie de oratorios de marcado carácter sanguinario y militar -así los define Robert King en las notas a su grabación de Alexander Balus para Hyperion-. El primero de ellos fue Judas Maccabaeus, compuesta entre 1745 y 1746 pero no estrenada hasta 1747, el libreto era de Thomas Morell, fue tanto su éxito que este reverendo recibió dos nuevos encargos: Alexander Balus y Joshua, compuestos en el verano de 1747 y estrenados en la primavera de 1748 en orden inverso a su composición.

Vamos a escuchar algunso de mis fragmentos preferidos, dos arias de Cleopatra y un Coro. Me dejo el aria -de coloratura espectacular- de Jonathan (tenor): "Hateful man! thy sland'rous tongue". El primer aria es "Hark! hark! he strikes de golden lyre", se caracteriza por su exotismo y sensualidad-en la instrumentación encontramos fagot, flautas, cuerdas en pizzicato y arco, una mandolina y un arpa-, después se puede escuchar un coro de alabanza a Alejandro muy haendeliano: "Ye happy nations round" y para terminar un lamento de Cleopatra que se ha comparado al de Dido de Purcell: "Calm thou my soul... Convey me to some peaceful shore".

Las interpretaciones corren a cargo de Lynne Dawson (Cleopatra), The Choir of the New College Oxford, The Choir of the King's Consort y The King's Consort, bajo la dirección de Robert King.







Escuchamos también el lamento por Renee Fleming con la Orchestra of the Age of Enlightenment y dirección de Harry Bicket :

domingo, 22 de junio de 2008

Ludwig y Brahms: Liebestreu (Fidelidad amorosa) Op. 3/1

Liebestreu, "O versenk¡ versenk' dein Leid, mein Kind" (1853), es el primer lied del opus 3 de Johannes Brahms (1933-1897). El primer lied que publicó pero no el primero que compuso. Está basado en un poema de Robert Reinick (1805-1852), estructurado como un diálogo entre una madre y su hija, trata de la desolación y angustia de ésta ante un amor que ha perdido. Plasma perfectamente el contraste de sentimientos entre ambas, el lenguaje de la madre es más incisivo y autoritario mientras que el de la muchacha es de un vuelo amplio y melancólico. Christa Ludwig, acompañada por Gerald Moore, marca esta diferencia a la perfección, la escucharemos seguidamente, para contrastar también escucharemos a Jessye Norman con Daniel Barenboim al piano.

»O versenk', o versenk' dein Leid, mein Kind, in die See, in die tiefe See!«
Ein Stein wohl bleibt auf des Meeres Grund, mein Leid kommt stets in die Höh'.
»Und die Lieb', die du im Herzen trägst, brich sie ab, brich sie ab, mein Kind!«
Ob die Blum' auch stirbt, wenn man sie bricht, treue Lieb' nicht so geschwind.
»Und die Treu', und die Treu', 's war nur ein Wort, in den Wind damit hinaus.«
O Mutter und splittert der Fels auch im Wind, Meine Treue, die hält ihn aus.
____________

“¡Oh hunde, hunde tu pena, mi niña, en el mar, en el profundo mar!”
Una piedra descansa bien en el fondo del mar,
mi pena, sin embargo, regresa siempre a la superficie.
“Y el amor que llevas en tu corazón, ¡destrúyelo, destrúyelo, mi niña!”
Al igual que una flor no muere cuando alguien la arranca,
el verdadero amor no perece rápido.
“Y tu fidelidad , tu fidelidad es sólo una palabra ¡Échala al viento!”
Oh madre, que el viento rompa la roca, mi fidelidad, resistirá bien su asalto.

Christa Ludwig y Gerald Moore


Jessye Norman y Daniel Barenboim

sábado, 21 de junio de 2008

¡Ay, el amor!


Una ópera rusa basada en un tema histórico que si no llega a ser porque otros compositores -Rimski-Korsakov y Glazunov- la completaron hoy no la conoceríamos. El Príncipe Igor de Alexander Borodin (1833-1887), se estrenó tres años después de la muerte del compositor, el 4 de noviembre de 1890 en el Teatro Maryinsky de San Petersburgo. El Príncipe Igor se basa en un poema medieval "El regimiento de Igor".

La acción transcurre a principios del siglo XII en Poutivl. Igor Sviatoslavich, príncipe de Serversk, parte junto a su hijo, Vladimir Igorevich, para luchar contra los polovtsianos para defender Rusia, dejando a su mujer, Yaroslavna, al cuidado del hermano de ésta, Vladimir Galitzki qu queda en Poutvl como gobernador. Vladimir, el hijo del príncipe Igor, ha sido hecho prisionero del kan Kontchak, y la hija de éste, Kontchakova está locamente enamorada del joven. De nada sirven las distracciones que intentan procurarle las jóvenes polovtsianas con sus cantos y danzas. Cantan ellas...



Orquesta y Coro del Kirov de San Petersburgo.
Dir.: Valery Gergiev

viernes, 20 de junio de 2008

Tiempo de GIULIO CESARE

Es tiempo de Giulio Cesare así que aquí os voy a dejar una versión para descargarse. Giulio Cesare es una de mis óperas preferidas. Fue precisamente desde 2001 con una producción del Liceu y desde noviembre de 2002 en una representación de esta ópera en el Real cuando quedé convencido de que esta ópera, y el barroco en general, puede funcionar muy bien en escena. Sobre todo a partir de la representación que no vi en directo: la del Liceu, con dirección de escena de Herber Wernicke. Plásticamente y por TV -con sun enorme piedra Rosetta, su espejo- era muy bella y divertida -ver a la Podles con la cabeza de Pompeo de aquí para allá era tronchante-. Ah... y el cocodrilo. La producción fue en su momento muy criticada porque, además de mezclar distintos momentos temporales, lo que se ofrecía en realidad era una especie de pastiche (mezclaba fragmentos de Giulio Cesare con otros pertenecientes a otras obras de Haencel: Tolomeo, Rinaldo y Orlando), una práctica muy habitual en el barroco pero que actualmente parece que no está muy bien vista. Del reparto, que no era el mismo que el de la versión que se comercializó, destacaría la Cleopatra de Ángeles Blancas -imposible no enamorarse de una mujer así, creo que ya lo comenté en este blog otro día pero da igual, no me cansaré de repetirlo- y la Cornelia de Podles, para mi gusto no estaba muy afortunada Ann Murray como Giulio Cesare. La retransmisión la tenía grabada en VHS pero desgraciadamente pasó a mejor vida.

La del Teatro Real, de Luca Ronconi, era rarísima, casi no la recuerdo, estaba ambientada como si fuera un musical de Hollywood y la orquesta estaba sobre el escenario, se proyectaban imágenes de fotografías y de películas en blanco y negro. No me gustó mucho. El reparto no estaba nada mal Jennifer Larmore, interpretaba a Giulio Cesare, Catherine Wyn-Rogers -la Erda del Anillo de Les Arts- a Cornelia, Laura Polverelli era Sesto, mientras que el papel de Cleopatra lo interpretaba María Bayo -a años luz de la seducción de Blancas-, el de Tolomeo, Brian Asawa y el de Achilla, Sergio Foresti, el director era Rinaldo Alessandrini y la orquesta la del Real.

Desgraciadamente la versión que se ofrecerá por estos lares será en versión concierto aunque musicalmente por orquesta y director, parece que será mucho mejor que las dos citadas. Si os descargáis el siguiente Giulio Cesare no os perdáis el magnífico Va tacito de la orquesta y Jacobs, impresionante, aunque Zazzo, estando bien, no está al mismo nivel.

GIULIO CESARE (Haendel) - Amsterdam 16 de febrero de 2008
Lawrence Zazzo (Giulio Cesare), Rosemary Joshua (Cleopatra), Christianne Stotijn (Cornelia), Anna Bonitatibus (Sesto), Tania Kross (Tolomeo), Luca Pisaroni (Achilla), Dominique Visse (Nireno), Lionel Lhote (Curio) - Freiburger Barockorchester -Rene Jacobs

jueves, 19 de junio de 2008

EL ANILLO

Esta tarde he hecho una pausa en el trabajo para tomar un café, mientras tanto me he puesto a hojear el periódico y me he encontrado con la noticia que copio más abajo, ha sido leer la palabra ANILLO e inmediatamente se me ha ido la cabeza a otra parte, de pronto, leía una cosa y pensaba en otra. me he sorprendido a mí mismo pensando en EL OCASO DE LOS DIOSES, el final de la Tetralogía wagneriana. Desde esta perspectiva me ha parecido, a pesar de su rigor científico, una noticia muy romántica. Mientras leía el artículo he terminado el café, después he cerrado el periódico, he dejado un euro en la barra y he salido de la cafetería esbozando una sonrisa en los labios. Esto... ¿Me lo tendré que mirar?

Levante - EMV.com - Ciencia e investigación. Un anillo en torno a una estrella muerta. John M Horack. 19-06-2008.

A pesar de que los anillos y las esferas de material son comunes en el universo, el extraño anillo que descubrió recientemente el Telescopio Espacial Spitzer no se parece a ninguno de ellos. El extraño anillo de material gira en torno a los restos magnetizados de una estrella que explotó en pedazos. El cadáver estelar, llamado «SGR 1900+14», pertenece a una clase de objetos conocidos como magnetares o magnetoestrellas. Estos objetos son los núcleos de estrellas masivas que explotaron en forma de supernova pero, a diferencia de la mayoría de otras estrellas muertas, éstas poseen un campo magnético muy fuerte.
El anillo fue encontrado por casualidad. «Estaba revisando datos de archivo de ´Spitzer´ y así me di cuenta de que ´SGR 1900+14´ estaba rodeada por un anillo que no habíamos visto antes», dice Stefanie Wachter del Instituto Tecnológico de California. Wachter y sus colegas de NASA piensan que el anillo, el cual no se parece a nada que se haya visto antes, se formó en 1998 cuando la crujiente superficie de hierro de la magnetoestrella se rompió y provocó una enorme erupción. La explosión fue tan poderosa que incluso ionizó las capas superiores de la atmósfera de la Tierra y sobrecargó los instrumentos de varias naves de la NASA.
Los investigadores creen que la magnetoestrella estaba rodeada de una nube de polvo y la explosión excavó en ella dejando un anillo de polvo en las partes exteriores. El anillo tiene forma ovalada, con dimensiones de aproximadamente siete por tres años luz. Las estrellas cercanas iluminan el anillo de tal forma que Spitzer lo puede ver: «un anillo de fuego que marcará a la magnetoestrella para toda la eternidad».
Los anillos y las esferas son comunes en el universo. Por ejemplo, las estrellas masivas jóvenes usan su viento estelar para crear burbujas en el espacio, moldeando a las nubes de polvo hasta convertirlas en figuras esféricas. Los anillos también se pueden formar alrededor de estrellas que han explotado y cuyas capas de material en expansión chocan contra nubes de polvo preexistentes, provocando que el polvo brille, como en el caso del remanente de la supernova 1987A.Pero el anillo alrededor de la magnetoestrella «SGR 1900+14» no encaja en ninguna de estas categorías. En primer lugar, los remanentes de supernova y el anillo alrededor de 1987A emiten rayos X y ondas de radio. El anillo alrededor de «SGR 1900+14» no lo hace; solamente brilla a ciertas longitudes de onda en el infrarrojo que Spitzer ´mira´.
En la imagen se muestra una selección de anillos y esferas en la Vía Láctea. De izquierda a derecha, tenemos la supernova Casiopea A, una nebulosa planetaria llamada la Hélice, la supernova 1987A y el anillo alrededor de «SGR 1900+14».
Al principio, los astrónomos pensaron que el anillo alrededor de «SGR 1900+14» se trataba de un eco infrarrojo. Esto ocurre cuando un objeto lanza una onda explosiva, la cual calienta el polvo y lo hace brillar con luz infrarroja. Pero cuando volvieron a observarlo, el anillo no se había movido hacia afuera, como lo hubiera hecho un eco infrarrojo. Un análisis más profundo reveló que el anillo es una cavidad esculpida en una nube de polvo; un fenómeno que debe de ser bastante raro en el universo.
Este descubrimiento podría ayudar a los científicos a entender si la masa de las estrellas influye sobre el hecho de que se conviertan en magnetoestrellas al morir. Aunque sabemos que por encima de un cierto valor de la masa de una estrella ésta «explotará como supernova», se desconoce si la masa desempeña un papel crucial en la determinación de si un cuerpo estelar se convertirá en magnetar (magnetoestrella) o en una estrella muerta corriente.
Los científicos opinan que el brillante anillo de polvo que Spitzer observó vincula a «SGR 1900+14» con un grupo de estrellas cercanas y jóvenes. Esta estrella muerta sigue viva en muchos sentidos.

Repóquer de Adrianas y, de paso, homenaje a Carreras

Para muchos Francesco Cilea (1866-1950), aunque también es conocido por L'Arlesiana, es uno de esos compositores veristas de una sola ópera (one-opera wonders): Adriana Lecouvreur. Ésta puede considerarse junto de Cavalleria rusticana, Pagliacci y Andrea Chenier como una de las obras maestras del género, aunque no siga todos sus presupuestos. Se estrenó en Milán (Teatro Lirico) un 26 de noviembre 1902 con libreto de Arturo Colautti que se basa en una obra homónima de Eugène Scribe y Ernest Legouvé. Es una ópera que depende, en mayor medida que otras, de la calidad de los protagonistas, quienes deben conjugar perfectamente canto y expresión, de otra forma el aburrimiento está más que asegurado. Las situaciones melodramáticas que se dan y son subrayadas por la música de manera muy pucciniana -a veces incluso verdiana: los morta, morta de Manrico- y la belleza y amplitud de esas melodías para el lucimiento de los grandes cantantes, hacen que yo disfrute de una ópera que, en principio, tiene todas las papeletas para conseguir lo contrario.

La acción se desarrolla en París, a mediados de la primera mitad del siglo XVIII en la Comédie Francesa, Adriana -que fue un personaje real- es una célebre actriz del momento, "una humilde servidora del genio creador". Michonnet, un director de escena está secretamente enamorado de ella, sin embargo la actriz está enamorada de un tercero, Maurizio, éste es el Conde de Sajonia, pretendiente del trono polaco, aunque Adriana -que le entrega un ramito de violetas como señal de su amor por él- lo ignora. ¿Cuál es entonces el problema? Pues, como es habitual en la ópera, el problema de Adriana, que es soprano, tiene que ver con la mezzosoprano, ésta es la princesa de Bouillon y también está enamorada de Maurizio, es tan malvada que, ríete de Amneris, le regala a la actriz, con ocasión del cumpleaños de ésta, un cofre que contiene una falsa carta de Maurizio y un ramo de violetas marchitas envenenado. Se trata del ramo que Adriana había regalado a Maurizio y que éste, a su vez, forzado por una situación embarazosa se lo había regalado posteriormente a la princesa de Bouillon. El resultado final es que la protagonista al oler las flores muere, porque, que yo sepa, no se las come, en la ópera todo es posible.

Entre los protagonistas del estreno encontramos a Enrico Caruso como Maurizio y al barítono Giuseppe de Luca como Michonnet. El personaje de Adriana Lecouvreur se ha identificado siempre con Magda Olivero, famosa es la anécdota que cuenta que Francesco Cilea solicitó a Olivero que cantara Adriana tras el primer retiro de la cantante. Después de ella han sido magníficas Adrianas sopranos como Renata Tebaldi, Montserrat Caballé, Renata Scotto y Raina Kabaivanska. Con ellas cumplimos las cinco que se requieren para hacer un repóquer, se quedaron fuera Leyla Gencer y Mirella Freni.

Montserrat Caballé:



Magda Olivero:



Renata Scotto



Renata Tebaldi:



Y Raina Kabivanska, que hace el repóquer, en imágenes:





Ya que estamos con Adriana Lecouvreur vamos a aprovechar para hacer un pequeño homenaje a José Carreras que, con 61 años, hace solamente unos días celebraba sus cincuenta años en el Liceu de Barcelona ya que debutó en el año 1958 con sólo once años de edad. Escuchamos el final de la ópera junto a Caballé y la Orquesta del Teatro alla Scala de Milán en Tokyo en 1976.






miércoles, 18 de junio de 2008

Elisabeth Söderström canta Rangström


Hoy no dispongo de mucho tiempo así que pondré una entrada rápida. Hace unos meses, en una de mis primeras entradas en el blog puse un lied de Ture Rangström cantado por von Otter (AQUÍ LA ENTRADA; VON OTTER: WINGS IN THE HIGHT). Apenas conozco obras de este compositor sueco situado a caballo entre los siglos XIX y XX pero las que conozco me llegan de una forma especial. Compuso más de doscientas canciones para ser acompañadas por piano, tres óperas, cuatro sinfonías, y otra música orquestal y de cámara.

Traigo aquí dos lieder de Rangstrom interpretados por Elisabeth Söderström acompañada al piano por Stig Westergerg, lamentablemente no dispongo de los textos, pero da igual, son una delicia.

Decía Söderström en una entrevista: "Siempre me ha encantado leer y recitar poesía; de hecho, hoy en día sigo mi carrera como narradora de ciertas obras que lo requieren. Cuando descubrí poesía transformada en música fue bastante natural para mí disfrutar de la interpretación de Lieder. Fue una verdadera revelación cuando supe que podía tener a una audiencia escuchándome recitar poesía a la que se le había puesto música. Se me abrió un mundo totalmente nuevo."

1. Den enda stunden - Elisabeth Söderström (so.)


2. Bon till natten - Elisabeth Söderström (so.)





Elisabeth Söderström es una soprano sueca nacida en 1927 (Estocolmo), conocida sobretodo por sus magníficas grabaciones de óperas de Janacek para Decca con Mackerras, realizadas durante la segunda mitad de los años setenta y principios de los ochenta. No conozco mucho de ella, por lo que la he esuchado (Leonora, óperas de Janacek y unos pocos lieder) me parece una soprano que no sólo exhibía un bello timbre y musicalidad, sino que todo en ella era elegancia y buen gusto pero no descuidaba nunca la interpretación de lo que canta y era capaz, si lo consideraba necesario, de supeditar el canto a ésta. Además de en la Ópera Real Sueca ha cantado en Salzburgo, en Glyndebourne, Met, Viena y Covent Garden. Al final de su carrera debutó en la Opéra de París. Ha interpetado obras de Monteverdi (La incoronazione) Mozart (Pamina, La Condesa y Susanna), Strauss (Compositor, Sophie, Oktavian, Mariscala, Condesa Madeleine, Vier Letzte Lieder), Henze (Elegía para jóvenes amantes), Britten (Otra vuelta de Tuerca), Debussy (Melisande), Janacek (El caso Macropoulos, Katia Kabanova, Jenufa), Berg (Wozzeck), Tchaykovsky (Tatyana) , Beethoven (Leonora), Poulenc (La voz humana).

Habrá que conocerla mejor, yo ya me pongo manos a la obra.

Más información aquí

martes, 17 de junio de 2008

Cosas de maac

Cuando yo me iniciaba en la música vocal estábamos en ese período de transición entre el vinilo y el CD. Ni que decir tiene que no tenía ni idea, me guiaba por intuición, mis primeras óperas en vinilo fueron Otello -el de Barbirolli con McCracken, Jones y Fischer-Dieskau-, a los pocos meses me sabía el libreto de memoria, Turandot -Mehta, Sutherland, Pavarotti, Caballé, Ghiaurov- y unas Nozze por Böhm -Fischer Dieskau, Mathis, Janowitz, Troyanos, Prey-, también recuerdo una cassette con arias de Caballé del sello DG en la que aparecían, entre otros fragmentos, "Depuis le jour", la escena final de Salomé con Berstein y un dúo, el único, de Manon Lescaut junto a Domingo. En la radio, mientras estudiaba escuchaba música en Radio Clásica, entonces se llamaba Radio 2. Hubo un nombre que comenzó a quedárseme grabado: Elisabeth Schwarzkopf. Comencé a trabajar los fines de semana para poder pagarme mis pequeños vicios y, como no, los estudios. Con unos ahorrillos que tenía en el bolsillo a costa de tomar unas cuantas cervezas y "cuba-litros" de menos una tarde salí de casa dispuesto a comprarme un CD y tenía que ser de la señora esa, la tal Schwarzkopf, me daba igual lo que fuera con tal de escucharla a ella. Y cayó en mis manos un disco editado por EMI que se titulaba "Schuman/Schubert/Strauss: Lieder. Elisabeth Schwarzkopf". No me lo pensé dos veces, eso es lo que yo quería. Al llegar a casa lo escuché una y dos y tres veces, y más y más, y todos los días mientras estudiaba. Ni idea de lo que decía la Schwarzkopf, me gustaba su voz y manera de cantar, con eso me bastaba. Al final los melodías y textos pegadizos como "Ich wollt', ich wär ein Fisch, so hurtig und frisch; und kämst du zu anglen, ich würde nicht manglen. Ich wollt', ich wär ein Fisch, so hurtig und frisch" comenzaron a resultarme familiares pero seguía sin enterarme de lo que esas palabras significaban. Sin darme cuenta yo mismo me había introducido en el mundo del lied.

Escuchamos a Elisabeth Schwarzkopf en Liebhader in allen Gestalten, D. 558 de Schubert acompañada de Gerald Moore.




Después vinieron muchos discos de recitales y muchas óperas, excepto de Wagner, no me atrevía a comparme nada compuesto por él, la gente decía que eran tan complicado y pesado que ni se me ocurría. Pero llegó un día en que decidí que había que intentarlo: Tristan e Isolda era la ópera que más me sonaba y ¿Qué versión? En un libro había leído que la de Böhm que estaba editada en Philips con una tal Nilsson y un tal Windgassen, y esa es la que compré. La escuché y me pareció -al margen del Preludio, el Liebestod, momentos del dúo del segundo acto como la intervención de Brangäne...- un rollazo tremendo. Pero maac no se rendía tan fácilmente, algo tendrá si hay gente a la que le gusta tanto. Y me la puse un día y otro día y otro día... Nada. No tiré la toalla, mientras estudiaba tenía el Tristán, bajito, de música de fondo. Un buen día se me fue la cabeza de los apuntes a lo que estaba escuchando, eran la Nilsson y Ludwig en el primer acto. ¡Pero qué cosa más hermosa! Esa música que tantas veces había escuchado sin prestarle la más mínima atención me parecía ahora algo extraordinario, y repetí la audición de ese fragmento infinidad de veces, el goce era cada vez mayor. Además esa grabación cuenta con el atractivo particular y romántico de que se grabó unos dos meses antes de nacer yo, y aunque no sea lo más importante, con una carátula preciosa.



Eschuchamos ahora la tercera escena del primer acto de Tristan e Isolda por Christa Ludwig, Birgit Nilsson dirigidas por Karl Böhm en el Festival de Bayreuth de 1966




lunes, 16 de junio de 2008

Palau de Les Arts - Zubin y Bejun Mehta

Esta tarde-noche en el recién estrenado Teatro Martín i Soler del complejo del Palau de Les Arts: REFLEXOS DEL SEGLE XVIII ¿Y eso qué es? Pues ni más ni menos que un concierto de obras de dos compositores contemporáneos que durante un tiempo coincidieron en Viena (1785-1788) y compartieron libretista, Lorenzo da Ponte, e incluso llegaron a ser amigos: Mozart y el valenciano Martin i Soler. El concierto correrá a cargo de la Orquesta de la Comunitat Valenciana, Zubin Mehta y su sobrino, el contratenor Bejun Mehta, lo cual tiene su morbo. Es un concierto muy interesante porque, además de lo dicho, en la Viena de la época, aunque hoy nos parezca extraño, llegó a ser más famoso y valorado el valenciano que el genial Mozart, esto le añade más morbo al asunto. Todavía no tengo todas conmigo de que pueda estar esta tarde en Les Arts pero haré lo posible para que así sea, será el primer concierto al que asisto en esta nueva sala. El precio de las entradas echa un poco para atrás: 75 euros, sobre todo si tenemos en cuenta que la orquesta y el director son de la casa. Pero también debemos comprender que el Ministerio no suelta un duro - dicen que porque el Gobierno de la Generalitat no le deja participar en el Patronato que preside Camps- y así es muy difícil mantener un teatro con un nivel artístico medio-alto a precios competitivos. El día que la Generalitat cierre el grifo, apaga y vámonos.

Pero, pero, pero... ¡Sorpresa! De Martin i Soler sólo se ofrecerá la obertura de La festa del villaggio, el resto del concierto se divide entre arias de Haendel (Primera Parte): Rodelinda, Belshazzar y Orlando y de Mozart (Segunda Parte) la Sinfonía núm. 41, Júpiter. Así que de obras de Martin i Soler y Mozart exclusivamente, como estaba anunciado en un principio, nada de nada. ¿Qué queréis que os diga? Supongo que no han tenido tiempo para preparar el concierto. A mí no me importa mucho pero el sentido y la unidad del concierto han quedado seriamente desdibujados. Desgraciadamente estamos ya acostumbrados a que estas cosas pasen.

Bejun Mehta, el sobrinísimo, no está aquí por enchufe, es uno de los contratenores más prestigiosos del momento. Ya estuvo en Les Arts interpretando el papel protagonista de la ópera Orlando y nos dejó a todos un buen sabor de boca, no sólo por su técnica de canto sino por sus dotes escénicas. Bejun fue muy famoso como niño soprano a principios de los años ochenta, de hecho grabó un disco por el que cosechó algunos premios. Con el cambio de voz tuvo que dejar su carrera musical. Quince años después volvió convertido en un contratenor sorprendiendo a la misma Marilyn Horne, ésta le ayudó a dar sus primeros pasos en este campo, saltando a la fama poco después al ser llamado para sustituir a un enfermo David Daniels en Viena.

Seguidamente lo podemos escuchar en dos arias de Mitridate, Re di Ponto de Mozart:







domingo, 15 de junio de 2008

A veces cantan ellos y lo hacen tan bien como ellas


No estamos muy acostumbrados a escuchar Les nuits d'étè, el célebre ciclo de canciones de Héctor Berlioz sobre textos de Théophile Gautier (1811 - 1872), cantado por tenores, lo habitual es que lo canten sopranos o mezzosopranos. No sé cuántos tenores lo habrán cantado o grabado, uno de ellos es Nicolai Gedda, y hay que decir que su versión no desmerece al lado de las de Steber, De los Ángeles, Von Otter, Crespin, Norman... Mi versión de cabecera es la de Eleanor Steber, es a la que acudo más a menudo, estaba dudando entre poner la suya y la de Victoria de los Ángeles -igual algún día cuento lo mío con Regine Crespin- y tropecé con la del tenor, hacía mucho que no la escuchaba y la verdad es que me ha cautivado, está plagada de claroscuros -atención al final de Le spectre de la rose, imposible cantar con más sentimiento-. Hoy vengo acompañado del gran Gedda: