Hoy se cumple el primer aniversario del blog. Nunca pensé que pudiera aguantar un año -no he tenido que aguantar nada-, y todavía menos que durante este tiempo fuera capaz de escribir cerca de cuatrocientas entradas.
Me gustaría dar las gracias a todos los que lo seguís, sería un error intentar hacer un agradecimiento exhaustivo, porque no me gustaría dejarme a ninguno y porque no os conozco a todos pues no todos dejáis comentarios, aún así me gustaría dedicar unas palabras a Joaquim.
A Joaquim lo conocí en un foro de ópera. Cuando él llegó yo era de los veteranos y a los pocos meses, como vio lo que en él se cocía, mostró su intención de abandonarlo si no se era más tolerante con las opiniones, y sobre todo con las sensibilidades, de los demás. Yo nunca me había dirigido a él por mensajes privados, pero no me perdía nada de lo que escribía en aquel foro al que tanto quise, en el que tantos momentos agradables pasé -y alguno francamente horrible- y al que tanto eché de menos durante algún tiempo; Joaquim siempre tiene cosas interesantes que decir -el que visita con asiduidad su blog lo sabe- y desde el primer momento me cayó estupendamente, "este hombre tiene que ser un gran tipo", me decía yo mismo. Cuando supe de sus intenciones de abandonar aquel foro le pedí que, por favor, no se fuera, que lo necesitábamos porque el pensamiento plasmado en los mesajes del foro se estaba convirtiendo en unidireccional, o al menos eso era lo que a mí me parecía. No sé lo que pensaría, supongo que dudaría de las intenciones de ese tal maac, es lógico que sea así si un desconocido te asalta de buenas a primeras. Al poco tiempo descubrí su blog, hasta entonces nunca había prestado atención a esto que llaman la blogosfera. Cada día, sobre las doce de la noche, hora aproximada en la que Joaquim lo actualizaba, me pasaba por allí para ver qué es lo que contaba. Unos días hablaba de cine, otras de musicales, de conciertos a los que asistía, de cantantes, de su estado de ánimo... No siempre coincidía con mis gustos o mis inquietudes pero la manera de exponer el asunto que fuera siempre resultaba atractiva, al final la visita se convirtió en una costumbre, era como el vaso de leche antes de acostarse, me enganché totalmente.
Por circunstancias que no vienen al caso, o sí vienen, pero que paso de contar, decidí abrir este blog -"será una liberación" me decía Joaquim en el primer y premonitorio comentario que tuvo este blog ¡Cuánta razón tenía!-. Fue "pensat i fet", en cuestión de segundos decidí el título y la temática, el primer título era "Así cantan ellas", después lo abrevié, y versaría fundamentalmente sobre las voces femeninas y la lírica, pero "habrá excepciones", con esto ya tuve en cuenta que de vez en cuando podría desviarme del objeto principal propuesto. Los primeros días no avisé a nadie de la existencia del blog, había nacido por una necesidad natural de expresarme y pretendía lanzar palabras a la red sin un destinatario concreto. Esta situación duró muy poco, tenía la sensación de que escribía sobre un muro, esperando la mano de nieve que igual nunca iba a llegar, al final decidí abrir la caja y que fuera lo que Dios quisiera, fue el 27 de diciembre de 2007. Recuerdo con simpatía las reacciones de muchos de vosotros cuando conocisteis la noticia. Tenía un referente a seguir: In Fernem Land, el estupendo blog de Joaquim. Reconozco que In Fernem Land ha sido mi modelo, yo he intentado que Cantan ellas tenga su propia personalidad, no sé si lo habré conseguido.
Decía arriba que no quería citar a todos por miedo a dejarme a alguno, pero... ¡qué c*ñ*! lo voy a hacer:
También quiero que esta entrada sea un homenaje a Assai, mi primera amistad blogera , una inteligente y bellísima persona, que se ha convertido en un ser de carne y hueso, y a Manolo también, claro que sí, sólo por haberme dado la posibilidad de conocerlos ha valido la pena.
A Golaud, que es, por encima de todo, un gran amigo, me lo ha demostrado en más de una ocasión, y tiene una sensibilidad especial para entender la música y sus intérpretes, de él aprendo un montón, sabe como veinte veces más de lo que, con su humildad, muestra, pero eso, comparado con su calidad como persona, no es nada.
No puedo olvidar tampoco a Alfredo, tropezar con él y su blog, con su particular sensibilidad, fue todo un descubrimiento.
A la entrañable Lola, estar a su lado es inundarse de paz.
A Colbran, amigo de Joaquim, que no sé si lee el blog pero gracias a aquél lo he conocido, una persona entrañable y sencilla a la que siempre es un placer escuchar, sabe como pocos, un encanto; y al resto de amigos que he conocido gracias a Joaquim: el trío de villazonistas -aunque a dos de ellas ya las conocía virtualmente a través del citado foro de ópera, "més lluny heu d'anar més lluny", recordaba Teresa hace aproximadamente un año-, Amfortas, Pilar, Dandini; a Barbebleue, que siempre ha sabido mantener el equilibrio perfecto sin dejar de dar su opinión, a Hariclea, a Raquel y a los amigos que siempre han estado conmigo,aunque algunos de ellos no visiten muy frecuentemente el blog: Álvaro, Carmina, Andrés, Marian, Patricia, Pablo, Esteban, son las personas que tengo más cerca y las palabras se me quedan cortas para expresar lo que siento por ellos. Afortunadamente nos vemos con cierta frecuencia.
Por último recordar a las últimas incorporaciones: Maria Teresa, Nibelungo, Tuca, Benigno y a las personas que han pasado por aquí y han dejado su granito de arena, por pequeño que fuera. También a los que visitan el blog con cierta asiduidad aunque no escriban, como Juanvi.
Saber que alguien podía estar pendiente de lo que contaba ha sido un gran aliciente para seguir adelante.
Después del verano me planteé dejar el blog, el tiempo, que todo lo cura, había obrado en consecuencia, además, no me sentía capacitado para seguir, tengo una familia a la que le robo tiempo, requiere mucho esfuerzo y más conocimientos de los que tengo. Entonces, Assai, movió un resorte y apareció Joaquim para darme un cachete. Reaccioné. Me propuse que disminuiría el ritmo, daba igual si tardaba una semana en realizar cada nueva entrada, había que seguir. Pero nada de eso, las entradas se fueron sucediendo al mismo ritmo y de manera espontánea hasta hoy.
He olvidado cosas odiosas pero, como Benedetti, pienso que el olvido, "ese gran simulacro repleto de fantasmas", está lleno de memoria. Este tema, que a veces aparecía en clave, enigmáticamente o entre líneas -seguro que muchos ni siquiera sabéis de su existencia- ha sido un motivo conductor del blog durante todo el año, y hoy no podía ser una excepción... ese final de Fidelio que sabía algún día aparecería, y vaya si lo hizo... No creáis que ha aparecido por gusto, ha surgido siempre como una necesidad. Pero, hoy todo es distinto, hablo desde el recuerdo.
Y por último, me felicito a mí mismo por haber tenido la suerte de encontrar este huequecito desde el que muestro lo que me gusta. Con todos vosotros ha ido transcurriendo este año y espero que sean muchos más, estar a la altura y no defraudaros.
Ahora ha llegado el momento de escoger un fragmento ilustrativo de la entrada, confieso que me ha costado bastante hacerlo, al final no he sido muy original pero el momento elegido se adapta muy bien a lo que pretendo. Inauguraba el blog con una serie de entradas sobre Elisabeth Schwarzkopf, la primera soprano que identifiqué vocalmente y que, aunque evidentemente pertenecía a una generación distinta a la mía, la seguí desde mis inicios, aunque sólo fuera en las estanterías de los grandes almacenes de mi ciudad. Recuerdo que iba adquiriendo las óperas en función de las sopranos que las cantaban, las primeras fueron fundamentalmente tres: Schwarzkopf, Caballé y De los Ángeles, con el tiempo llegarían muchas más. Lo cierto es que siguiendo esta técnica no inicié una mala colección: todos los Mozart con Schwarzkopf (Don Giovanni y Le nozze de Giulini, Così de Karajan), algunos Verdis de Caballé (La Traviata con Bergonzi, Don Carlo de Giulini), también algún Donizetti (Lucrezia Borgia) y Bellini (Norma), los Puccinis de Victoria (Madama Butterfly con Di Stefano, La Bohème de Beecham), también el Faust de Gounod junto a Gedda... De los Ángeles y sobre todo Schwarzkopf además consiguieron que, desde el principio, me aficionara al lied. Como cada vez que veía un disco de alguna de las tres citadas lo compraba, fuera lo que fuera, comencé a escuchar a Wolf, a Schubert, a R. Strauss, a Schumann... Corto el rollo porque me parece que hoy me he pasado tres pueblos, me ha salido una entrada kilométrica.
Es oportuno que para celebrar el primer aniversario vuelva Schwarzkopf y lo hará con Gerald Moore al piano, interpretando un lied de Schubert, con texto de von Schober, que lo dice todo:
An die Musik
Du holde Kunst, in wieviel grauen Stunden,
Wo mich des Lebens wilder Kreis umstrickt,
Hast du mein Herz zu warmer Lieb' entzunden,
Hast mich in eine bess're Welt entrückt!
Oft hat ein Seufzer, deiner Harf' entflossen,
Ein süsser, heiliger, Akkord von dir
Den Himmel bess'rer Zeiten mir erschlossen,
Du holde Kunst, ich danke dir dafür!
***
¡Oh, arte benévolo, en cuántas horas sombrías,
cuando me atenaza el círculo feroz de la vida,
has inflamado mi corazón con un cálido amor,
me has conducido hacia un mundo mejor!
Con frecuencia se ha escapado un suspiro de tu arpa,
un dulce y sagrado acorde tuyo
me ha abierto el cielo de tiempos mejores.
¡Oh, arte benévolo, te doy las gracias por ello!