sábado, 30 de octubre de 2010

15ª maac-chorrada. Las otras puertas

Cuando estaba estudiando trabajaba, durante los fines de semana y cuando había exceso de trabajo, en un restaurante en el que se solían amenizar las cenas con música, había que sacar unos durillos como fuera, no porque mis padres no quisieran dármelos sino porque yo entendía que así adquiría un mayor estatus dentro de la familia, no me gustaba ser un mantenido. A veces cantaban solistas vocales con música de jazz y, otras veces, entre semana y sobre todo en época estival, venía un pianista, regordete y bastante estúpido, que no debía cobrar mucho dinero porque un día le pidió a mi jefe un aumento de sueldo, éste no se lo pensó dos veces y le sugirió que pusiera sobre el piano una pecera para que los clientes le dieran propina, así ganaría más dinero.

A los pocos días apareció el hombre del piano con su pecera de cristal en la mano, lo que conllevó una protesta de los camareros y el resto del personal del restaurante, que temían una disminución de las propinas si los clientes depositaban sus monedas en la pecera. Ni que decir tiene que a mi jefe el tema de la pecera se las traía al pairo, pero tuvo que torear con uno y con otros para que el problema no fuera a más. El ambiente se fue relajando con el paso del tiempo pero si el pianista ya caía mal al personal de la sala a partir de entonces no os quiero ni contar. se convirtió en una persona odiosa y en cuanto ponía sus pies en el restaurante todo el mundo iba echando pestes de él por aquí y por allá. Yo lo veía todo desde la barrera porque, como sólo iba de vez en cuando y no tenía  contrato laboral mis compañeros habían decidido por real decreto que no tenía derecho a propinas. Encima de cornudo, apaleado.

Mi jefe convivía con una señora que tenía cierto atractivo pero que estaba requeteoperada. Siempre pensé que se trataba de una relación basada en intereses económicos porque esta señora, cuando aparecía, se pasaba la vida persiguiendo a su querido compañero por el restaurante, mientras que él aprovechaba cualquier excusa para salir corriendo. Un buen día había una celebración especial, no recuerdo si se trataba del cumpleaños de alguno de los dos o de algún otro tipo de aniversario, el caso es que habían quedado para cenar en el propio restaurante. Lo que suponía que mi jefe iría saludando a los clientes mesa por mesa para evitar estar sentado junto a su querida compañera hasta que, cuando ya no había más remedio por el más que evidente cabreo de la señora, tenía que sentarse a cenar. Recuerdo que se levantó muchísimas veces, para ver cómo iba la cocina, para codificar algún plato nuevo, para saludar a un amigo que estaba en la barra, para tomar nota de unos postres... En un momento en el que estaban juntos en la mesa la señora levantó la mano y me hizo un gesto para que acudiera, cuando llegué me dijo "Maac, di a Rogelio que toque Las hojas muertas"; yo, con el bullicio del restaurante, no entendí muy bien pero como me gustaba estar lo más alejado posible de la señora, con la que ya había tenido serios encontronazos, pasé de decirle nada y me dirigí raudo al hombre de la pecera y el piano dispuesto a transmitir lo que la señora me había dicho: "Rogelio, que dice Antonia que toques Las otras puertas"

- "¿Que toque qué?", me miró extrañado.
- Yo qué sé, "Las otras puertas", pensé en todo menos en la célebre canción que popularizó Edith Piaf.

El de la pecera volvió los ojos hacia la señora y ésta le hizo un gesto sonriendo, entonces él cayó en la cuenta y comenzó a tocar su canción, mientras tanto la señora cogía la mano de mi jefe -al que se le puso cara de circunstancias, reflejo de su incomodidad- y comenzaba a acariciarla.

La pareja aguantó un año y pico más durante el cual tuve ocasión de mandar a la señora a la mierda unas dos veces,  y vaya si la mandé, lo cual demuestra que mi intuición de mantenerme alejado de ella era buena.


Autumn Leaves
Cannonball Adderley (saxo), Miles Davis (trompeta), Sam Jones (bajo), Hank Jones (piano), Art Blakey (batería).
"Somethin' Else" (1958).

lunes, 25 de octubre de 2010

Otra novedad de la Edición Vivaldi. Arias por Lehtipuu.

Las enigmáticas portadas de la "Vivaldi Edition", no sé que tendrá esta chica que ver con el prete rosso o con un tenor ni por qué tiene que aparecer con un parche en el ojo que tapa y afea su bello rostro, o que tendrá que ver Vivaldi con el vampirismo, porque seguro que si la chica abre la boca aparecen unos prominentes colmillos, aunque bien pudiera ser una de las cinco hijas de Bernarda Alba si no fuera por ese prominente e indecente escote que se adentra más allá del borde inferior de la foto, me pregunto dónde acabará.

Topi Lehtipuu, junto con el Ottone in villa por Antonini del que hablábamos ayer y en cuya grabación también participó el tenor filandés, es el protagonista de la otra novedad de la ya extensísima Edición Vivaldi que viene publicando el sello Naïve. En esta ocasión se trata de una colección de arias para tenor (Aria Per Tenore), reúne arias de diez óperas: Bajazet, Farnace, La verità in cimento, Tito Manlio, L'incoronazione di Dario, Arsilda regina di Ponto, Artabano re de'Parti, Dorilla in Tempe, Tigrane, La costanza Trionfante. Lehtipuu está acompañado por el fabuloso grupo I Barocchisti, el Coro de la Radiotelevisión Suiza, y cuenta con la dirección de Diego Fasolis. Todavía no he podido escucharlo pero en Youtube ya se encuentran algunos anticipos, no me gusta dar opiniones sin haberlo escuchado completo pero sí puedo decir que me parece una recopilación muy interesante por lo inusual del repertorio, porque no se han limitado a seleccionar arias de grabaciones integrales y porque se ha elegido un cantante que en el repertorio barroco es un especialista y que exhibe musicalidad, unida a un bello timbre. aunque no muy homogéneo, menos melifluo de lo que suele ser habitual en este tipo de repertorio. Está previsto que este disco aparezca en el mercado el próximo martes, 26 de octubre.

"Care pupille" de La virtù trionfante, dell'amore, e dell'odio, o Il Trigane (RV 740), esta maravilla pertenece a un pasticcio en el que Vivaldi sólo compuso el Segundo Acto, mientras que el Primer Acto y el intermezzo fue compuesto por B. Micheli y el Tercero por N. Romaldo. Se estrenó en Roma durante los carnavales de 1724 y está basada en un libreto de Francesco Silvani.


"Care pupille
Tra mille e mille
Degne voi siete
Sol di regnar.

Come vi piace
Con egual face
D'amor e sdegno
Vi fate amar."

"Non sempre folgora" de La costanza trionfante degli amori e degl'odi (RV 706), estrenada en los carnavales de Venecia en 1716 con libreto de Antonio Marchi.



"Alle minacce di fiera belva" de Farnace (RV 711), estrenada en Venecia en 1727 con libreto de Antonio Maria Lucchini:



domingo, 24 de octubre de 2010

Una ópera revolucionaria - La Muette de Portici (Auber)

En el teatro de la Monnaie de Bruselas, un 25 de agosto de 1830, se representaba La Muette de Portici dentro de las celebraciones del 59 cumpleaños del rey Guillermo I (soberano de los Países Bajos: las Provincias Unidas -Frisia, Groninga, Güeldres, Holanda, Overijssel, Utrecht Zelanda- y Bélgica, que se había declarado rey del Reino Unido de los Países Bajos en 1815 ). El público  belga, que veía cómo la monarquía discriminaba los Países Bajos del Sur en favor de los del Norte (por poner un ejemplo, nadie podía presentarse a un empleo sin conocer el holandés) se vio contagiado por el argumento de la obra basado en la revuelta del pueblo napolitano contra la dominación española en el siglo XVII. Cuando finalizó la representación, los espectadores se levantaron, repitiendo: "A las armas, a las armas". Este grito corrió como un reguero de pólvora entre la multitud que salía del teatro gritando: "Al Nacional! Al Nacional!", extendiéndose por las calles, se dirigieron hacia las oficinas del periódico orangista de Libri Bagnano -redactor principal del Nacional, que apoyaba las pretensiones del rey Guillermo contra los liberales y sus aliados católicos belgas.-  e incendiarion su imprenta.  Esta revuelta daría lugar a la declaración del estado independiente de Bélgica el 4 de noviembre de ese mismo año.


Escucharemos uno de los fragmentos más patrióticos de La Muette: "Mieux vaut mourir... Amour sacrée de la patrie" el dúo entre Masianello, Alfredo Kraus, y Pietro, Jean-Philippe Lafont. Con cosas así sí que dan ganas de invadir Polonia:



MASANIELLO et PIETRO
Mieux vaut mourir que rester misérable!
Pour un esclave est-il quelque danger?
Tombe le joug qui nous accable.
Et sous nos coups périsse l'étranger!

MASANIELLO
Me suivras-tu?

PIETRO
Je m'attache à tes pas,
Je veux te suivre à la mort ...

MASANIELLO
A la gloire!

PIETRO
Soyons unis par le même trépas.

MASANIELLO
Ou couronnés par la même victoire.

MASANIELLO et PIETRO.
Mieux vaut mourir que rester misérable!
Pour un esclave est-il quelque danger?
Tombe le joug qui nous accable,
Et sous nos coups périsse l'étranger!

Amour sacré de la patrie.
Rends-nous l'audace et la fierté;
A mon pays je dois la vie;
Il me devra sa liberté.

MASANIELLO
Songe au pouvoir dont l'abus nous opprime,
Songe à ma sœur arrachée à mes bras!

PIETRO
D'un séducteur peut-être elle est victime?

MASANIELLO
Ah! quel qu'il soit, je jure son trépas!

MASANIELLO et PIETRO
Mieux vaut mourir que rester misérable!
Pour un esclave est-il quelque danger?
Tombe le joug qui nous accable,
Et sous nos coups périsse l'étranger!

Amour sacré de la patrie.
Rends-nous l'audace et la fierté;
A mon pays je dois la vie;
Il me devra sa liberté.

Estos fragmentos belicistas que, a veces, se dan en las óperas me dan un poco de miedo y los suelo escuchar con bastante respeto -fue el detonante de una revolución, ahí es nada-. Este en concreto me gusta bastante y como quiera que es para defender la libertad de un pueblo frente al opresor  ("mieux vaut mourir que rester miserable" que equivale, más o menos, a más vale morir de pie que vivir de rodillas, la célebre frase de Zapata) lo digiero medio bien, pero siempre hay algo que me chirría, como la frasecita esa de "sous nos coups périsse l'étranger!" Todo esto me lleva a reflexionar sobre lo vulnerables que somos los seres humanos, capaces de exaltarnos con una simple melodía, aunque también es verdad que para que esto ocurra tiene que existir un trasfondo detrás que te haga coger impulso para que cuando se suelte el resorte se desencadenen las consecuencias, como dice el famoso aforismo jurídico, "la causa de la causa es la causa del mal causado". Con lo cual el problema está  más en el hombre  que en la propia música. Y hasta aquí llegó mi reflexión filosófica que, aunque es barata, acabó con mis dineros.


La ópera, basada en un libreto de Eugène Scribe y Germaine Delavigne,  estrenada en el Teatro de la Ópera de París el 28 de febrero de 1828, es una auténtica tragedia. La acción tiene lugar en 1647 en Portici, un pequeño pueblo pesquero de la bahía de Nápoles, con el Vesubio de fondo. Fenella, una danzarina muda, traicionada en el amor por  Alfonso, duque de Arcos, que intenta casarse con una princesa, provoca una revuelta contra los opresores españoles capitaneada por el hermano de la joven, Masianello, que en un determinado momento tiene que ayudar a Alfonso, es envenenado y asesinado al ser considerado traidor por sus compatriotas, lo que provocará que Fenella se arroje al Vesubio en erupción o se arroje al mar (desaparezca en el abismo, según dice el libreto).  La Muette fue una ópera de muchísimo éxito en la Europa convulsa de la primera mitad del XIX, pero  terminó cayendo en el olvido. Hoy en día el fragmento más famoso de la ópera parece  ser la obertura, la escucharemos en la misma versión que el dúo, la aparecida en EMI con la Orquesta Filarmónica de Monte Carlo bajo la dirección de Thomas Fulton:


sábado, 23 de octubre de 2010

Calentito, calentito. "Ottone in Villa" (Vivaldi) por Antonini


Os dejo un anticipo de la última propuesta de la Vivaldi Edition, el Ottone in Villa grabado por Giovanni Antonini, su Giardino Armonico, Sonia Prina, Julia Leznheva, Veronica Cangemi, Roberta Invernizzi y Topi Lehtipuu, el mismo que pudimos escuchar hace meses en Castellón, más información AQUÍ.

Escuchamos a la joven Julia Lezhneva
una cantante que espero nos siga dando gratas sopresas en el futuro,  
en "Gelosia, tu già rendi l'alma mia":

Decimocuarta maac-chorrada. Las recetas de maac: Hoy paella.


En varios de los blogs que visito con frecuencia como "El cafe de nit"o "Ca l'Assur," junto con entradas musicales se intercalan otras que de vez en cuando están dedicadas a recetas de cocina, así que yo no voy a ser menos y he decidido que El Blog de Maac también va a tener su propio recetario. Siendo valenciano está claro que para comenzar nada mejor que dar mi propia receta de la paella valenciana, plato que todo el mundo conoce pero que no es tan fácil como a parece en principio. Pero para qué perder el tiempo en una receta tan popular ¿verdad? Así que me he ido a Youtube y he seleccionado la receta que en su día creo que me mostró Mimenor y que me ha parecido más cercana al ideal. Ya me diréis lo buena que os ha salido si decidís seguirla.

¿Alguien sabe quién canta esto?


Audio procedente de "Radio Me la Sudas".

martes, 19 de octubre de 2010

Partenope - CONJUNTOS VOCALES


Escena final de Partenope, Nueva York, abril de 2010

Después de haber repasado bastantes arias de las 31 que tiene Partenope (entre las óperas compuestas para Londres sólo la superan Giulio Cesare y Serse) me ha parecido una buena idea recopilar los dúos y demás conjuntos vocales, no es que sean muchos, pero sí hay bastantes más que en otras óperas de Haendel, si bien son todos bastante cortos. Hoy me había propuesto repasar concienzudamente la entrada escrita ayer para no meter la gamba y hacer las correcciones pertinentes, he parado cuando llevaba la mitad del segundo párrafo, y es que me da una vaguería tremenda, así que iré rectificando sobre la marcha una vez que esté públicada, como siempre hago.

El primer conjunto tiene lugar nada más comenzar la ópera y seguramente a muchos les recordará al inicio de Giulio Cesare, estrenada 6 años y cuatro días antes, con su coro "Viva il nostro Alcide"; en este caso el coro canta "Viva, viva Partenope viva", como es normal en las óperas de Haendel el coro lo integran los propios solistas. El objetivo de la colocación de este coro al inicio de la ópera es evidente, presentarnos a la soberana Partenope reinando en paz y esplendor. No me parece muy interesante pero, puestos a recopilar, aquí está:





Viva, viva Partenope viva,
Chiara al pari del Sole ch’adora
Le sue Spiagge secondi l’Aurora
E ogni musa ne canti e ne scriva.

El primer dúo lo encontramos en el mismo primer acto y es un verdadero coitus interruptus, muy cortito, con el recitativo previo no llega al minuto, no es por falta de inspiración melódica si no porque la escena de amor entre Arsace y Partenope se ve interrumpida súbitamente por la llegada de Eurimene, toda una premonición, escuchamos la escena entera porque es muy cortita:


SCENA VIII - Arsace e Partenope

Recitativo

Arsace
E di che reo son io?
Partenope
D’aver fatto del tuo schiavo il cor mio
Per me languisce Armindo.
Arsace
Armindo?
Partenope
E sai,
Quanto gli devo, e pur te sol desio
Arsace
Fissando il sguardo in te (Rosmira oblio)

Duetto in arioso

Arsace
Per te moro
Partenope
Ed io per te
Arsace
Cara gioia
Partenope
Amato bene

Recitativo

Arsace
Taci, basta
Partenope
Perché?
Arsace
Giunge Eurimene.

Concluye el acto sin más conjuntos.  El Segundo Acto, como sabemos, se inicia en un clima bélico, se van a enfrentar las tropas de Partenope, capitaneadas por la protagonista, contra las de Cumas, que capitanea Emilio; la música está a la altura de las circunstancias, Haendel saca a pasear vientos y percusión, hay que batallar. Ahora escucharemos todo el inicio del acto completo hasta que Emilio es derrotado: 1) Sinfonía de inicio del acto -  2) Recitativo de Emilio - 3) Marcha (entrada de Partenope) - 4) Recitativo de Emilio y Partenope - 5) Coro "A Battaglia!" - 6) Bataglia - 7) Armindo salva a Partenope - 8) Arsace libera a Rosmira y hace prisionero a Emilio - 9) Sinfonía "da Battaglia" - 10) Vuelta de Partenope con sus tropas - 11) Coro de victoria: Viva Partenope - 12) La partida al son de instrumentos musicales - 13) Cambio de escena: Recitativo de Emilio vencido. Y todo esto en 8 minutos y medio:



Más adelante encontramos un duetto entre Rosmira y Arsace en el que la pareja se dedica a discutir, como hacen los buenos enamorados y que en la versión de LPB y Kuijken, que es la que estoy utilizando en esta entrada, está servida con mucho humor. No pongo el texto, basta con saber que Rosmira no para de decir dos palabras: "infido", "ingrato"; por el contrario Arsace: "Rosmira, o dio!, Rosmira", esto es casi mozartiano:


Y avanzamos hasta el Tercer Acto, comienza con una Sifonía a la que sigue un recitativo y un trío de hombres enamorados (Armindo, Emilio y Arsace), todos tristes, los dos primeros por su amor no correspondido y el tercero por la próxima llegada de Eurimene-Rosmira portando un secreto, a pesar de llamarse "terzetto" hay unas pequeñas intervenciones de Partenope refiriéndose a Arsace ("E’ sognato il tuo periglio"):

Y en el último tercio del acto aparece un nuevo "terzetto", esta vez si son tres intervenciones: Partenope, Eurimene-Rosmira y Arsace.  Se ha hecho público el secreto del héroe: se prometió a Rosmira y la abandonó. Las chicas no hacen más que reprochar a Arsace su infidelidad e ingratitud y éste no hace más que lamentarse, está condenado a "callar y penar":


Terzetto

Partenope
Un Cor infedele
Si deve punir.
Arsace
(Che pena crudele!
Mi sento Morir!)
Rosmira
Un’anima ingrata
Si deve sprezzar.
Arsace
(Sei troppo spietata,
Potessi parlar!)
Partenope e Rosmira
Amante Incostante
Nel regno d’Amore
Che pensi di far?
Arsace
(Che fiero dolore)
Tacere e penar!

El final del tercer acto, en el que tiene lugar el fustrado duelo entre Eurimene/Rosmira y Arsace recupera el tono suntuoso con el que empezaba el segundo, Haendel saca trompas y tambores, pero no lo vamos a escuchar. Lo que sí escucharemos es el coro conclusivo, un clásico en las óperas barrocas:

lunes, 18 de octubre de 2010

Algunas arias de Partenope de Haendel (5) - EL DESENLACE.

Comienzo las series y nunca sé cómo van a evolucionar, de pronto me vi contando el argumento de Partenope y en ello estoy.

TERCER ACTO. El segundo acto terminaba con la petición de Eurimene-Rosmira a Armindo, quería ser recibido/a por Partenope -que había declarado no quererla ver jamás-. El tercero comienza con el traslado de Armindo de dicha petición y la aceptación de la reina ante la desesperación de Arsace, que se lamenta pero es incapaz, dada su promesa, de confesar a la misma Partenope, a Armindo y a Emilio los motivos por lo que lo hace.

Llega Eurimene-Rosmira después de haber sido llamada, y solicita a Partenope que obligue a Arsace a aceptar su desafío ya que el deseo de que Eurimene-Rosmira y Arsace se batan en duelo es de la princesa de Chipre, Rosmira, que ha sido traicionada por el infiel Arsace, éste la abandonó después de haberse prometido en matrimonio (“El infiel Arsace, Oh Dios. Así la engañó. Primero, le robó su alma, después la abandonó”); canta Helga Müller-Mollinari con LPB y Kuijken:




ROSMIRA

Arsace, o Dio! Così
Infido l'ingannò,

Pria l'alma le rapì,
E poi l'abbandonò.

Partenope en una milésima de segundo olvida a Arsace cediéndolo a la princesa de Chipre - Emilio y Armindo mantienen sus esperanzas en conquistar a la reina- y declara que el duelo para vengar a la princesa Rosmira no sólo tendrá lugar sino que contara con la presencia regia. Arsace mientras tanto es fiel a su promesa de no revelar la verdadera identidad de Eurimene-Rosmira, cuando ambos quedan solos mantienen una especie de flirteo, se cambian las tornas y, finalmente, Rosmira-Eurimene lo rechaza; es el momento antológico en el que Arsace canta lo de “Ch’io parta?” (¿Que me vaya? O cruel. Me voy, pero dejo mi corazón. Que en mi fiel pecho, lo reemplace el dolor). Lo escuchábamos hace unos días por David Daniels:


ARSACE

Ch'io parta? Sì crudele
Parto, ma senza cor.

Che nel mio sen fedele
Nel luogo ov'era il cor,
È il mio dolor.

Sin solución de continuidad, Rosmira, que ha quedado sola en escena, se confiesa, siente a la vez amor y deseos de venganza, volvemos a escuchar a la mezzo Müller-Mollinari:




ROSMIRA

Quel volto mi piace
Ma temo qual core,
Quel core infedele
Che un dì m'ingannò.

Io sento che amore
Mi parla di pace,
Ma sdegno crudele,
Placarsi non può.

Cambiamos de escena, ahora estamos en el campo en el que tendrá lugar el duelo, Ormonte será el juez, Armindo será el padrino de Arminda y Emilio el de Arsace. Arsace, que queda solo en escena se duerme y aparece Rosmira que se conmueve al ver a su amor/rival abandonado y solo. Entonces llega Partenope, Rosmira-Eurimene vuelve a fingir, la reina despierta a Arsace que no puede evitar, al ver a la princesa de Chipre, llamarla por su verdadero nombre: Rosmira. Partenope piensa que  su ex delira y Eurimene-Rosmira le da la razón ante la desesperación de Arsace, que vuelve a quedar solo para que Haendel aproveche la situación de rabia en que se encuentra con efectos dramáticos en “Fatto amor é un Dio d’inferno” (Amor se ha convertido en un Dios infernal) un aria bastante endiablada que no tengo más remedio que poner en la cacofónica voz de René Jacobs porque no tengo ahora a mano otra versión que me satisfaga más:



ARSACE

Fatto è Amor un Dio d'Inferno
Tutto orror, e crudeltà.

Qualche tregua a miei tormenti
Stelle fiere e inclementi!
Deh mi date più d'un Cor!

Mientras tanto Emilio, que se ha aliado con Arsace mantiene la esperanza en que Armindo sea derrotado para hacerse con el corazón de Partenope, y Haendel vuelve a conceder al tenor la posibilidad de dar una lección de flexibilidad y fiato, volvemos a acudir a Martyn Hill con LPB y Kuijken:



EMILIO

La Gloria in nobil Alma
Sa dar la bella calma
E far contento il Cor.

Che solo per momenti
Sì nobili contenti
Può disturbar Amor.

Ha llegado el momento del combate, Arsace no se siente capaz de enfrentarse a Rosmira y tiene una idea genial, pide que el combate sea a pecho descubierto, Eurimene-Rosmira intenta disuadir a todos de que sea así, pero es imposible, las reglas exigen que Eurimene-Rosmira acceda a su deseo, acorralada, Eurimene-Rosmira, no tiene más remedio que confesar: “Io son Rosmira”. Se pone a los pies de Partenope y confiesa que todo ha sido para probar la fidelidad de Arsace. Partenope lo comprende perfectamente -después de todo lo que se ha líado- “Amor se divierte siempre así” y todos contentos, escuchamos una vez más a Krisztina Laki:




PARTENOPE

Sì, scherza sì
Sempre Amor con doppia face,
Or dà guerra, or dà pace,
Pena e Gioia ad un sol Cor.

Mai si sentì
In Amra solo contento
Senz'aver qualche tormento
Farsi gelo un dolce ardor.

Partenope ordena que Armindo sea su esposo, que Arsace se case con Rosmira y que Emilio sea libre, que reine en Cumas y a partir ahora que sea su aliado. La ópera, como es costumbre, termina con un coro general de alegría en honor de Himeneo y la felicidad.

PD: Aún me quedan algunas cosas para una o dos entradas más, o vete tú a saber.

domingo, 17 de octubre de 2010

Algunas arias de Partenope de Haendel (4)

SEGUNDO ACTO. Habíamos visto en el primer acto que Partenope había declarado la guerra a Emilio, así que este segundo acto comienza en el campo de batalla, donde se encuentran las tropas capitaneadas respectivamente por Partenope y Emilio. En el fragor de la batta Armindo salva la vida a Partenope mientras que Arsace, además de hacer lo mismo respecto a Rosmira (Eurimene), captura a Emilio, la batalla ha terminado, las tropas de Partenope han vencido. Eurimene (Rosmira), delante de la reina y resto de protagonistas, deja una vez más en ridículo a Arsace al afirmar que ha sido ell/ella, y no Arsace, quien ha capturado a Emilio; Arsace permanece en silencio, atenazado por la amenaza de que Rosmira (Eurimene) descubra el secreto que ambos mantienen, además Eurimene (Rosmira), que parece no tener otro objetivo que la venganza, lo reta en duelo. Partenope vuelve a salir en defensa de Arsace y ordena que Eurimene (Rosmira) sea hecho prisionero.. Armindo y Emilio muestran su desprecio ante la actitud cobarde de Arsace y entonces Eurimene (Rosmira) lo defiende ante el desconcierto de aquéllos: “della Natura alti arcani son questi”. También Arsace defiende a Eurimene (Rosmira) delante de la reina, que tampoco deja de sorprenderse, y ésta decide liberar a Eurimene (Rosmira). Quedan solos Armindo y la reina, ésta lo interroga sobre quién es su amada, él sigue siendo incapaz de confesar su amor, pero indirectamente se lo sugiere, es la propia Partenope la que tiene que deducir que es ella la persona por la que Armindo pierde los vientos. Eurimene (Rosmira), ya en libertad, soliicita  a Armindo  una entrevista con la reina para revelarle un secreto, mientras que Arsace parece que va teniendo claro que su verdadero amor es Rosmira (Eurimene). Fin del segundo acto.

Esta vez no escucharemos un aria por personaje sino una selección de arias variadas:

- EMILIO: “Barbaro fato si” . El rol de Emilio fue interpretado en el estreno por Annibale Pio Fabri (1697-1760), quien era conocido como “Balino”.  Lo había contratado Haendel durante su viaje a Italia en 1729, era uno de los grandes tenores de la época, había cantado en óperas de compositores como  Vivaldi, Vinci y Scarlatti. Y sorprendió que obtuviera éxito entre un público tan poco propicio a los tenores como el londinense, Mrs. Pendarves sólo pudo sacarle un defecto: le parecía que no era una voz muy potente para la escena, por lo demás lo describió como una voz de tenor “dulce, clara y firme”. En “Barbaro fato si”, situada tras la contienda entre las tropas de las ciudades de Nápoles y de Cumas, desesperado, se lamenta de su doble mala suerte, el destino ha sido cruel tanto en el amor como en la batalla. A juzgar por las características del aria era una voz muy flexible, con facilidad para la coloratura y con un fiato sobrado.
Escuchamos a Martyn Hill como Emilio con La Petite Bande y Sigiswald Kuijken en la dirección, en la que es primera grabación integral de la ópera, fue publicada en  1979:



 

Barbaro fato sì,
La speme mi tradì.
Povero Amore!
Non veggo nelle stelle

Al foco mio rubelle
Che rabbia, crudeltà, sdegno e furore.

PARTENOPE

- “Voglio amare”. Es este aria vuelve a salir a relucir la nobleza de la protagonista, el contraste con lo ridículos que llegan a parecer los personajes masculinos ha hecho que alguno haya llegado a hablar de Partenope como una ópera feminista. No es un aria que deslumbre a la primera escucha pero si es analizada con detalle se puede comprobar que es una de las obras maestras de la ópera. La escucharemos con La Petite Bande y Krisztina Laki bajo la dirección de S. Kuijken:


 

Voglio Amare infin ch’io moro
L’idol mio per mio ristoro
E perché so che ti spiace.
(A Rosmira)
Stringer poi lo voglio al petto
Per vendetta e per dispetto
Del tuo core, e per mia pace.

- “Qual farfalleta”. Este aria está inspirada en la primera aria de la Cantata “Tra le fiamme” (HWV 170). Cuando Partenope canta el aria acaba de conocer la noticia de que Armindo está enamorado de ella; sin embargo, la reina se ratifica en su amor por Arsace comparándose con una mariposa revoloteando sobre una luz, no cambiará, ella es constante. La escuchamos cantada por Rosemary Joshua con la Early Opera Company y la dirección de Christian Curnyn en grabación en estudio de 2004:

 

Qual farfalletta
Giro a quel lume
E ‘l mio Cupido
Le belle piume
Ardendo va.
Quel brio m’alletta
Perché m’è fido
La mia costanza
Ogn’altra avanza
Cangiar non sa.


ARMINDO. - “Non chiedo, o luci vaghe” se sitúa justo antes del aria anterior, Partenope por fin ha descubierto que Armindo la ama. Y él no quiere dejar de hacerlo. Canta Stephen Wallace con la dirección de Curnyn:


 
Non chiedo o luci vaghe
Se il cor voi mi feriste

Che mi saniate il cor.
Bramo serbar le piaghe
E vuo’ pupille belle,
Piaghe novelle ancor.

sábado, 16 de octubre de 2010

Algunas arias de Partenope de Haendel (3)

 
Cuenta Winton Dean en su libro sobre las Óperas de Haendel que el trasfondo sobre el que se asienta la historia de Partenope es la mítica fundación de la ciudad de Nápoles. Según el argumento del libreto impreso “Partenope, la hija de Eumelio, Rey de Fera en Tesalia, partió de Calcis (Calcide) en la isla de Eubea (ahora llamada Negroponte), para seguir los augurios de una paloma, y en la orilla del mar Tirreno, fundó la ciudad de Partenope, ahora llamada Nápoles. A estos hechos se hace mención en el capítulo XI del Primer Libro de la Historia de la Ciudad y Reino de Nápoles de Gio. Antonio Sumonte. El resto del drama es ficticio”.

PRIMER ACTO.- Partenope es la reina de la nueva ciudad de Nápoles, a la que ha dado su nombre, tiene tres pretendientes: Arsace, príncipe de Corinto, Armindo, príncipe de Rodas, y Emilio, príncipe de Cumas. Arsace es su preferido, aunque también quiere a Armindo, quien es incapaz de manifestar a la reina su amor. Emilio, que ha rodeado la ciudad con sus tropas en principio con ánimo no bélico, desea la unión de los dos reinos por medio del matrimonio pero es rechazado de forma humillante y vencido en un combate que tiene lugar en el segundo acto. Ormonte es el capitán de la guardia de Partenope. Quando Eurimene, quien se hace pasar por el príncipe de Armenia, llega a la corte, simula haber sido víctima de un naufragio, la reina, generosa, le ofrece asilo. En realidad Eurimene es Rosmira, princesa de Chipre, disfrazada de hombre, Rosmira había sido la prometida de Arsace, pero éste la abandonó y ella partió en su búsqueda. Arsace se sorprende del parecido entre Eurimene y la abandonada Rosmira, ésta, que ha sabido del compromiso de Arsace con Partenope, se descubre ante él. Arsace se muestra arrepentido -en realidad está confundido respecto a su verdadero amor-, Rosmira le hace jurar que nunca revelará su verdadera identidad si quiere que su infidelidad sea perdonada algún día. Para complicar un poco más las cosas Eurimene (Rosmira) confiesa -fingiendo- a Partenope que también está enamorado de ella. Y cuando la reina comunique que el jefe de las tropas en la guerra contra Emilio será Arsace, Eurimene (Rosmira) lo desafía postulándose como candidato al puesto de comandante, todos quedan sorprendidos de que Arsace no reaccione ante el desafío de Eurimene (Rosmira) -el pobre no se atreve del miedo que tiene a que ésta  haga pública su traición-, finalmente la propia Reina decide ponerse al mando de la batalla. Arsace, en privado, continúa mostrándose indeciso entre el amor de Partenope y el de Rosmira. El primer acto termina con la declaración de Eurimene (Rosmira) de que su objetivo es que, una vez que la reina haya cesado en su interés por Arsace, Armindo tenga vía libre para conquistar a la tan solicitada majestad.

Escucharemos un aria del primer acto por cada uno de los personajes:

ROSMIRA - “Io seguo sol fiero”, el aria con que concluye el primer acto. Se trata, como corresponde, de un aria espectacular, no sólo en lo vocal, sobre todo en lo instrumental con presencia de trompas y oboes, la típica aria “da caccia”. En opinión de Winton Dean no pega mucho con el carácter del personaje, “Rosmira no puede ir a cazar a estas alturas”, y piensa que Haendel debió añadirla para otorgar mayor variedad a la obra o para finalizar el acto de forma entusiasta. Lo escucharemos en la que fue la primera grabación de la ópera, la versión de La Petite Bande bajo la dirección de Sigiswald Kuijken, publicada en 1979, interpretaba el papel de Rosmira la mezzo alemana Helga Müller Molinari:


Io seguo sol fiero
Tra boschi le belve
D’amor nelle selve
Pavento il sentiero,
So ben il perché.
Cupido crudele
Assale infedele;
Le fiere piagate
E sempre umiliate
Io vedo al mio piè.

PARTENOPE - "Io ti levo l'impero dell'armi" es el aria más extensa de todo el acto. En ella Partenope releva a Arsace en la comandancia de las tropas en la futura guerra con el reino de Emilio. Afirma Winton Dean que la música, con su amplia melodía (todos los oboes duplicando los primeros violines en los ritornellos), su marcha balanceante y rica incrustación de ornamentaciones en ambas secciones, tiene el esplendor real que corresponde a una Amazona dispuesta a llevar a sus tropas a la batalla. La escuchamos también en la versión de Kuijken en interpretación de la no por desconocida mala soprano Krisztina Laki:




Io ti levo l’Impero dell’armi
Non l’impero dell’anima mia.
Perché amor non ingiusta può farmi
Benché faccia ch’il core ti dia.

ARSACE - "Dimmi pietoso ciel". La duda de Arsace. "Dime, ciel misericordioso, cuál de las dos amantes es la que debo abandonar". Un héroe curioso, incapaz de enfrentarse a la realidad e inseguro, a veces, incluso ridículo. Aquí, con el tono lastimero que incorporan los vientos se puede apreciar esu remordimiento. Lo escuchamos en otra grabación integral, la publicada en el año 2005 por Chandos, contaba con la participación de la Early Opera Company bajo la dirección de Christian Curnyn, interpretaba el rol de Arsace el contratenor Lawrence Zazzo:



Dimmi, pietoso Ciel
Di queste belle mie quale abbandono?
Se torno al primo Amore,
Par che il secondo esclami ah! Traditore.
Se a questo poi mi volto
Quello gridare ascolto
Con lamentevol suono
Ricordati, infedel che il primo il sono.

ARMINDO - "Voglio dire al mio tesoro". Aquí aparece con absoluta claridad el carácter melifluo de Armindo, incapaz de confesar su amor a Partenope. Seguimos con la misma versión de Curnyn en la que este papel es interpretado por el contratenor Stephen Wallace:



Voglio dire al mio tesoro
Ch’Io sospiro, piango e moro,
E che bramo almen pietà.
E dir voglio che ’l mio core
Tutto fede e tutto amore
E’ trofeo di sua beltà.

EMILIO - "Anch'io pugnar saprò". Un aria en la que el tenor tiene ocasión de lucir su capacidad para la coloratura. Lo escuchamos interpretado por Martyn Hill con Kuijken.



Anch’io pugnar saprò
Armato di Valor
Ma non di sdegno.
E vincer tenterò
Sol del tuo regio amor
Per farmi degno

Lo mismo podemos decir del única aria de ORMONTE - "T'appresta forse amore" que la escucharemos cantada por Stephen Varcoe con Kuijken:



T’appresta forse amore
Sol gioia e sol piacer
Tu rasserena il core
Preparati a goder.
T’appresta, etc.







jueves, 14 de octubre de 2010

Algunas arias de Partenope de Haendel (2)


Partenope es una ópera en tres actos estrenada en el King’s Theatre del Haymarket de Londres un 24 de febrero de 1730. 


El libreto es una adaptación anónima del original de Silvio Stampiglia, evidentemente, escrito treinta y un años antes, en 1699, ya había sido utilizado anteriormente por otros compositores, entre ellos por Caldara, Vivaldi, Porpora y Vinci; es posible que la versión de Caldara fuera conocida por Haendel durante su estancia en Venecia en la primera década del siglo XVIII.


Haendel ya había intentado componer una ópera basada en el libreto de Stampliglia en 1726, pero su propuesta había sido rechazada por la Royal Academy of Music alegando, entre otras razones, el carácter frívolo de su argumento. Y es que Partenope tiene mucho de ópera cómica. Habría que remontarse a Agrippina, compuesta en 1709 durante la estancia del compositor en Venecia, para encontrar una ópera de similares características dentro de lo que hasta el momento era la producción de Haendel.


Dos años antes de que Haendel emprendiera definitivamente la composición de su ópera había tenido lugar en Londres el ataque masivo contra la ópera italiana cuyo punto culminante se alcanzó el 29 de enero de 1728 al estrenarse en el Lincoln’s Inn Fields Theatre de Londres “The Beggar’s Opera”, las consecuencias fueron nefastas para Haendel, la Academy tuvo que cerrar sus puertas y sus dos prime donne (Francesca Cuzzoni y Faustina Bordoni) más su castrado Senesino abandonaron Inglaterra. Pero Haendel no abandonó, marchó a Italia a principios de 1729 con objeto de contratar nuevos cantantes solistas, estuvo allí cinco meses que le sirvieron, además, para ponerse al día respecto a las novedades de la ópera italiana. Fue a la vuelta a Inglaterra, durante su escala en Halle, cuando parece que recibió, de manos de uno de los hijos de Bach, la invitación para tener un encuentro entre ambos, sin embargo Haendel no quiso cambiar su itinerario y tal encuentro no pudo tener lugar. De vuelta en Londres compuso Lotario, que se estrenó en diciembre de 1729, meses antes que la ópera que nos ocupa, una vez que la Academia londinense estuvo bajo el pleno control del compositor pudo lanzarse sin trabas a la composición de una ópera sobre el tema de Partenope, basado en la sirena que dio origen a la ciudad de Nápoles.


El rol de Arsace, Príncipe de Corinto, fue estrenado por el castrado  y compositor boloñés Antonio Maria Bernacchi (1685-1756). Contratado por Haendel en su viaje a Italia, sería el sustituto de Senesino en la Royal Academy a partir de 1729. Bernacchi, que acababa de estrenar meses antes el rol titular en Lotario, había sido profesor de Farinelli, cantante que era más joven y con el que mantuvo una gran amistad -Farinelli cantó en su funeral- .  Bernacchi era un artista muy prestigioso en Italia pero no obtuvo suficiente reconocimiento en Londres, lo cierto es que 44 años eran quizás demasiados para un castrado, abandonaría su carrera profesional siete años después del estreno de Partenope
A juzgar por las crónicas de la época, parece ser que era un castrado preocupado por su voz en cuanto instrumento, buscaba la pureza del sonido y la virtuosidad en la ejecución antes que  la utilización de recursos expresivos. Así que gustaba de los ornamentos siendo famoso porque con sus cadencias intentaba limitar los sonidos de instrumentos de la orquesta -como los de la flauta y el oboe- o incluso el canto de los pájaros.

Mrs. Pendarves, tras esucharlo en Londres, escribiría: "Bernacchi tiene una gran extensión, su timbre es cálido y claro, pero no tan dulce como el de Senesino, mejor son sus maneras;  su aspecto no es muy hermoso, dado que es grande y gordo como un fraile español (...) ciertamente es un buen cantante, pero no se adapta al gusto inglés".



Hoy seguiremos con el personaje de Arsace y escucharemos el aria “Furibondo spira il vento”, con ella se cierra de una manera espectacular el segundo acto de la ópera. Es la típica aria de tormenta (di tempesta) en la que el protagonista se identifica con las fuerzas de la naturaleza, en este caso  se equipara a la confusión que genera un huracán (Arsace está confundido entre su amor por Partenope y el sometimiento que le ha impuesto el ansia de venganza de su antigua prometida, Rosmira); con esta excusa exhibe un canto destinado a su lucimiento, lleno de virtuosismo, con saltos y escalas vertiginosas.

ARSACE

Furibondo spira il vento
E sconvolge il Ciel e 'l suol.

Tal adesso l'alma io sento
Agitata dal mio duol.


Escucharemos varias versiones, todas buenas y algunas mejor que otras:
David Daniels en estudio de grabación:


Philippe Jaroussky en directo:


Andreas Scholl, también  en directo:


La mezzo Marilyn Horne: