
Acabo de llegar del
Auditorio del Castellón donde
Giovanni Antonini al mando de
Il Giardino Armonico nos ha ofrecido, en versión concierto, la ópera
"Ottone in villa" de
Vivaldi. Que los de
Antonini son maestros a la hora de enfrentarse a
Vivaldi no es ningún secreto, pero es que además el reparto no ha podido ser más redondo:
Sonia Prina (Ottone),
Veronica Cangemi (Cleonilla),
Julia Lezhneva (Caio Silio),
Roberta Invernizzi (Tullia/Ostilio) y
Topi Lehtipuu (Decio), todos han brillado con luz propia pero yo destacaría, y lo siento por el resto porque el nivel de todos ha sido extraordinario, a
Julia Lezhneva con un timbre bellísimo -nada eslavo para ser rusa- y una técnica de canto perfecta, que además tiene ese algo tan difícil de definir y que identifica a los grandes y
Topi Lehtipuu, a pesar de que sus intervenciones son escasas y no figuran entre las más destacadas de la ópera me parece uno de los tenores ligeros más interesantes del momento, no sólo por sus cualidades canoras, que vaya si las tiene, sino también por la calidad de un timbre no exento de la suficiente testosterona -ruego encarecidamente la escucha del vídeo de Youtube insertado más abajo-.
Sonia Prina ha cantado un Ottone muy elegante y matizado,
Veronica Cangemi me ha sorprendido por su expresividad ya que es su falta lo que habitualmente se le critica, muy intensas han sido también las intevenciones de
Roberta Invernizzi. Mención especial también para el solista de violín de
Il Giardino Armonico. Los que tengáis la oportunidad de escuchar esta ópera en Valladolid, donde se va a grabar -me acabo de enterar que
Il Giardino Armonico es orquesta residente de el
Auditorio Miguel Delibes, sabía que grababan habitualmente allí pero el otro dato lo desconocía- no os la perdáis por nada del mundo.
Ahora nos centraremos un poco en la que es la primera ópera del compositor, al menos de las que se le conocen.
Antonio Vivaldi había publicado en 1711
"L'estro armonico", op. 3 erigiéndose como uno de los grandes compositores de música instrumental de la época. En abril de 1713, de forma inesperada, su carrera basculó hacia la música vocal, los administradores de l'Ospedale della Pietà, en el que
Vivaldi era profesor de violín, lo contrataron como "maestro di coro", era inevitable afrontar la música vocal, y allí compuso obras para la misa, las vísperas, un oratorio y numerosos motetes, al mismo tiempo compuso su primera ópera, que no se estrenó en Venecia sino en Vicenza. No era muy habitual estrenar óperas en esta ciudad, lo normal es que se ofrecieran las que ya lo habían hecho en Venecia, pero el 17 de mayo de 1713 abría sus puertas en Vicenza un nuevo teatro de ópera,
"Teatro delle Grazie", y la ocasión requería una nueva ópera. Y no sería otra que "Ottone in villa", la que se supone es la primera ópera compuesta por Vivaldi.
El libreto fue escrito por
Napolitain Domenico Lalli, está basado en "Mesalina" de
Francesco Maria Piccioli, que había sido puesto en música por
Carlo Pallavicino en Venecia en 1680. "Ottone in villa" es una obra de pequeñas proporciones, tan sólo requiere cinco cantantes frente a los ocho de "Mesalina", no hay coro, el coro final es interpretado por los propios cantantes -algo que, por otra parte, no era tan extraño en las óperas italianas de la época-, tampoco elaborados efectos escénicos y la orquesta es más bien modesta.
En el reparto del estreno encontramos que el papel de Caio Silio fue encomendado a un castrado,
Bartolomeo Bartoli, mientras que el de Ottone lo fue a una contralto,
Diana Vico. Esto no era ninguna sorpresa para el público de la época, estaba más que acostumbrado a las ambigüedades sexuales, que en esta ópera son de aúpa, sobre el escenario.
La organización es la típica de la ópera barroca italiana, encabezada por una Sinfonia en tres movimientos (allegro-larghetto-allegro) le sigue una alternancia de recitativos que hacen avanzar la acción y arias en las que normalmente se reflexiona sobre lo que acaba de suceder, termina la ópera con un coro interpetado por los propios solistas vocales.
El argumento se desarrolla en la villa del emperador romano Ottone (Otón) en el campo y es bastante enrevesado:
1) Ottone está locamente enamorado de la bella Cleonilla y se despreocupa de los asuntos de estado.
2) Cleonilla estuvo enamorada de Caio Silio pero que ahora está cayendo en las falsas redes de Ostilio.
3) Ostilio no es otro que Tullia, antigua prometida de Caio disfrazada de hombre para vengarse.
4) Caio está enamorado de Cleonilla.
5) Decio es un consejero de Ottone que se pasa toda la ópera pidiendo al emperador que vaya a Roma a solucionar los problemas de estado pero el emperador no le hace ni caso, en su frente está escrita la palabra AMOR.
Tras los típicos malentendidos y confusiones concluye con un "lieto fine", como es lógico, se reconcilian Caio y Tullia por un lado y Ottone y Cleonilla por otro. Termina la ópera con un coro de alegría general. Vamos... como la vida misma :-)
Como audición y hasta que consigamos una versión de este "Ottone" por Antonini voy a dejar un aria que no es ni de lejos la mejor de la ópera pero que me ha llamado la atención porque siendo muy italiana me ha recordado bastante al estilo barroco francés, no sé si será una alucinación mía o una casualidad. Se trata de "L'esser amante", aria que canta Decio en el tercer acto. La escuchamos en la versión de
Mark Padmore con
Richard Hickox:
Y para disfrutar del canto de Topi Lehtipuu en Vivaldi recurrimos a "La Fida Ninfa" y el aria "Deh ti piegga" cantada por Narete en el Acto 2: