jueves, 30 de junio de 2011

Número de reproducciones (II)

En la anterior entrada de esta serie repasábamos las composiciones más reproducidas en Youtube de Monteverdi, Bach y Richard Strauss, hoy le va a tocar el turno a los reyes del fiato, el legato, la coloratura y los sobreagudos, se trata de los tres compositores paradigmáticos del belcantismo decimonónico o tardío: Rossini, Donizetti y Bellini.

De ROSSINI lo más visto es un vídeo titulado "Funny Cats", algo así como "Gatos Divertidos", una colección de imágenes de gatos haciendo el payaso cuya banda sonora comienza con la parte central de la obertura de La Gazza Ladra, pero esto no debería de contar puesto que la cantidad de reproducciones (más de 25 millones de veces) trae su causa más por la cuestión gatuna que por la variada música que la ameniza, dejaré el enlace para los más curiosos: Ver Youtube de Funny Cats

martes, 28 de junio de 2011

Eleanor Steber, una de mis sopranos favoritas de todos los tiempos.

Su timbre era radiante, su tesitura consistente en el centro y fácil en el agudo con perfecta soldadura entre registros, su voz de soprano lírica, que evolucionaría con el tiempo a spinto, a juzgar por las crónicas se proyectaba con fuerza en los auditorios incluso en los pianísimos y su estilo de canto era comunicativo y nada amanerado, pero quizás la palabra que mejor define a la soprano Eleanor Steber sea versatilidad (fue capaz de ser, en una función matinal del Met, Desdemona de Otello mientras que en la de la noche interpretaba Fiordiligi de Così). Atención porque aquí viene una de las referencias cantando "Depuis le jour":


 

lunes, 27 de junio de 2011

Salve Regina (II) a 9 voci. Melani.


Os voy a confesar una cosa, cuando me disponía a escuchar esta salve no tenía ni idea de quién era el tal Melani y los melismas con los que comenzaba en la voz de la soprano me despistaron bastante, en parte porque pertenecían a una grabación de Rinaldo Alessandrini de reciente aparición que me pasó José Luis y que, bajo el título "Per la Vergine Maria", contenía composiciones muy variadas dedicadas a la Virgen que iban desde Monteverdi hasta Stravinsky. En un principio, hasta que no hubo pasado algo más de de medio minuto, no fui capaz de ubicar al compositor en el tiempo, daba la impresión de ser una composición barroca pero las vocalizaciones iniciales lo mismo hubieran podido pertenecer a una pieza de un compositor contemporáneo que recurría a modelos antiguos. Wikipedia es muy socorrida así que, antes de que terminara la audición, disipó todas las dudas que pudiera tener, efectivamente era un compositor barroco. 

Jonas Kaufmann en Les Arts. Venne, vide e vinse

Jonas Kaufmann (Florestan)
Dir.: Nikolas Harnoncourt 
Ópera de Zurich  2004


Estupendas crónicas de la función en  El Imperio de los Sinsentidos, El Blog de Atticus y Noticias Inútiles.

domingo, 26 de junio de 2011

Centenario de Menotti en Les Arts ¿Qué ocurrirá con el Centro de Perfeccionamiento Plácido Domingo?


El próximo 7 de julio se conmemorará el centenario del nacimiento de Gian Carlo Menotti, compositor y libretista italo-americano que a pesar de haber obtenido dos premios Pulitzer por The Consul y The Saint of Bleeker Street, no es muy conocido por la mayoría de aficionados a la ópera españoles, entre los que me incluyo puesto que sólo lo conocía por un magnífico fragmento de su ópera The Consul sobre el que hice una entrada hace dos años, la podéis encontrar AQUÍ, creo que vale la pena prestar atención a ese cachito.

Con ocasión de la celebración de dicho centenario el Palau de les Arts ha programado para el próximo mes de julio dos óperas bufas en un solo acto, Amelia al Ballo (1937) y The Thelephone, or L'Amour à Trois (1947), ambas con libreto escrito por el mismo compositor. De la dirección musical se encargará el tenor Plácido Domingo, de la escénica Jean-Louis Grinda, sí, el mismo que se ha encargado de Tosca en el reciente Festival del Mediterráneo. Será una nueva producción del Palau de les Arts y el trabajo vocal correrá a cargo de alumnos del Centro de Perfeccionamiento Plácido Domingo, del instrumental se encargará la Orquesta de la Comunitat Valenciana.

lunes, 20 de junio de 2011

Salve Regina (I). La antífona en las cruzadas.

Castillo de Chantilly, donde se encuentra el manuscrito de nuestra Salve de hoy.

Dios te salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. 
A ti clamamos, los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús,fruto bendito de tu vientre. 
Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María. Amén.

El anterior texto es la traducción del "Salve Regina", una antífona católica del Breviario, la más famosa de las cuatro antífonas dedicadas a la Virgen María, que tiene su origen en el siglo XI y cuya autoría todavía no se conoce con certeza, vamos... que hay varias teorías de las que no me voy a hacer eco.

 Abadía de Fontevraud, donde se efectuó la grabación.

A lo largo de esta serie, que hoy comienzo, me he propuesto escuchar varias versiones de este cántico, comenzaremos por una versión medieval, la que grabaron el grupo Ensemble Organum y Marcel Pérès a finales de 2005 en la abadía de Fontevraud para el disco "Le chant des Templiers" (2006), dura aproximadamente 15 minutos, se trata de una pieza hallada en la Basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén, data del siglo XII  y era usada en las prácticas litúrgicas de los Caballeros Templarios. El manuscrito se encuentra actualmente en el Museo Condé (Castillo de Chantilly, a 60 km de París) tras ser comprado por Enrique de Orleans, duque de Aumale (1822-1897).  La Salve que presenta Pérès, con gran protagonismo de voces bajas, nos permite hacer un viaje en el tiempo tan fabuloso como largo y, a la vez, percibir no sólo la espiritualidad de esta música sino lo que de intemporal hay en ella, para mí hoy es totalmente vigente independientemente de su funcionalidad.


Salve, Regina, mater misericordiae,
vita, dulcedo et spes nostra, salve.
Ad te clamamus, exules filii Hevae.
Ad te suspiramus gementes
et flentes in hac lacrimarum valle.
Eia ergo, advocata nostra, illos tuos
misericordes oculos ad nos converte.
Et Jesum, benedictum fructum ventris tui,
nobis post hoc exsilium ostende.
O clemens, o pia, o dulcis Virgo Maria.

Ora pro nobis, sancta Dei Genitrix.
Ut digni efficiamur promissionibus Christi.

viernes, 17 de junio de 2011

"Germanico" ¿La nueva ópera de Haendel?

No todos los días tiene uno la suerte de encontrar una nueva ópera de un compositor ya fallecido. Ottavio Tenerani, clavecinista, director y musicólogo, estaba examinando unos documentos de Antonio Vivaldi en el Conservatorio Luigi Cherubini de Florencia cuando descubrió una "serenata" para seis voces solistas, orquesta y coro titutlada Germanico y que parecía compuesta por el mismísimo Haendel. Tras las comprobaciones oportunas se confirmaba la noticia, Germanico fue compuesta en Haendel durante su estancia en Italia entre 1706-1709.
Esta serenata, que parece fue destinada a una celebración privada en Venecia, dura 90 minutos y nos ha llegado en su integridad, se compone de 45 números entre sinfonía, arias y recitativos, se inspira en un episodio histórico de la Roma antigua narrando el regreso triunfal del general romano Germánico de su campaña contra Arminio tras la batalla del bosque Teutoburg.
Pues bien, esta ópera -en realidad, serenata- ha sido llevada al disco por Sony contando con Sara Mingardo (Germanico), Maria Grazia Schiavo (Agrippina), Laura Cherici (Antonia), Franco Fagioli (Lucio), Magnus Staveland (Celio) y Sergio Foresti (Cesare), acompañados por Il Rossignolo bajo la batuta del descubridor del tesoro, Ottavio Tenerani.

domingo, 12 de junio de 2011

Villazón, Lehtipuu, Monteverdi y la dependencia de la música respecto al texto poético.


In queste voci languide risuona
un non so che di flebile e soave
ch'al cor gli scende ed ogni sdegno ammorza,
e gli occhi a lagrimar invoglia e sforza.

Con estas palabras débiles resuena 
un no sé qué de penoso y dulce 
que le inunda el corazón, y toda su furia extingue, 
y a los ojos a llorar mueven y obligan.
 
(Narrador. Il Cobate de Tancredo y Clorinda de Tasso) 


Con Monteverdi la palabra es objeto de imitación por parte de la música, y en este sentido ésta se subordina a aquélla en cuanto es la manifestación melódica de un texto, expresa el texto -un sentimiento-  musicalmente y necesita deshacerse de reglas compositivas rígidas que impidan expresar piedad, ternura, dolor, alegría, pasión, duelo, deseo, etc. Escucharemos primero  "Interrotte spernze, eterna fede" (1619), dúo para tenores del Libro VII de Madrigales de Monteverdi, con Ronaldo Villazon, Topi Lehtipuu y Le Concert d'Astrée bajo la dirección de Emmanuelle Haïm, en un vídeo que capta a la perfección la sonoridad de la nave gótica de la  basílica de Saint Denis de París y que, Teresa, del blog villazonista, tuvo la gentileza de subir a Yotube hace ya unos dos años y pico. El vídeo está gradado en el Festival St. Denis 2008 durante un concierto en el que la pieza estrella fue “Il Combattimento di Tancredi e Clorinda”.



Interrotte speranze, eterna fede,
fiamme e strali possenti in debil core;
nutrir sol di sospiri un fero ardore
e celare il suo mal quand'altri il vede:

seguir di vago e fuggitivo piede
l'orme rivolte a volontario errore;
perder del seme sparso e'l frutto e'l fiore
e la sperata al gran languir mercede;

far d'uno sguardo sol legge ai pensieri
e d'un casto voler freno al desìo,
e spender lacrimando i lustri interi:

questi ch'a voi, quasi gran fasci, invio,
donna crudel, d'aspri tormenti e fieri,
saranno i trofei vostri e'l rogo mio.

Vamos ahora con Il Cobattimento, junto a los citados se incorpora la soprano Patrizia Ciofi:



Texto y traducción en Kareol.

jueves, 9 de junio de 2011

Jonas Kaufmann en Les Arts

 Kaufmann durante una representación de Fidelio en París

Primero fue un rumor al que muchos no hicimos mucho caso y poco después fue ya una confirmación, el 17 de mayo, apenas un mes antes, así son las sorpresas de doña Helga, se anunciaba oficialmente que Jonas Kaufmann visitaría el Festival del Mediterráneo para cantar en una única función el papel de Florestan el próximo día 22 de junio, no sé si se venderán todas las entradas, aquí somos así de cutres, estoy convencido de que si se hubiera anunciado unos meses antes -a principio de temporada sería mucho pedir para los gestores del Palau de les Arts- hoy no quedarían entradas.

Es mucha la curiosidad que Kaufmann despierta para los aficionados a la ópera que no lo  hemos escuchado en directo, por lo menos para mí, es un artista que domina a la perfección los resortes expresivos del canto, es sensible y musical, cuida las dinámicas, sabe regular el sonido alcanzando asombrosos pianísimos que se apoyan en un fiato prodigioso, muchas son sus virtudes y todas se resumen en que el chico canta realmente bien. Y ahora viene el pero, su técnica de emisión es muy extraña, emite sonidos muy desiguales, a veces brillantes y otras veces muy entubados, cavernosos, nada atractivos, suenan abaritonados y en ocasiones se asemejan a mugidos, por ahí le vienen todos los varapalos y en este hecho se ceban sus detractores. Además hay otros detalles que sólo se pueden apreciar en vivo, como por ejemplo saber si se trata de una voz grande o pequeña y de ver cómo se proyecta, cómo corre por el teatro.  En principio no lo considero un cantante para el disco, quiero decir que no suelo escuchar sus grabaciones, prefiero otras, habría también que hablar de repertorios, lo prefiero en el alemán y francés antes que en el italiano. Tal y como está el panorama actual seguramente esto cambiará al ver al tenor en escena, y digo seguramente porque todavía no he tenido el gusto de escucharlo. No cabe duda de que Kaufmann es uno de los tenores más interesantes del panorama lírico actual y de sus interpretaciones siempre es posible sacar algo bueno porque están plagadas de detalles. Para demostrarlo y para irnos preparando para la ocasión traigo al blog unas arias muy fresquitas, acabadas de pescar, fueron ofrecidas en un concierto el pasado 21 de mayo en Reikiavik con la Orquesta Sinfónica de Islandia bajo la dirección de Peter Schrottner.




Hace unos años no era extraño escucharlo en cosas más ligeras como en La Traviata o Rigoletto, por ejemplo en el concierto que ofreció con Dessay en Montpelier en el año 2008:

Ahora sólo queda encender unas velas y que no haya cancelaciones de última hora, a las que tan bien acostumbrados estábamos hasta hace bien poco, una garantía es que está anunciado en su página web así que si cancela seguramente será por problemas de salud.


martes, 7 de junio de 2011

Reposición de Fidelio en El Festival del Mediterráneo.


Que Fidelio es una obra maestra me parece indiscutible, a pesar de todos los problemas que se puedan encontrar en su desarrollo dramático hay algo que está fuera de toda duda: que es una de las óperas más influyentes del siglo XIX y que posee arias, dúos, números de conjunto y fragmentos instrumentales que no desentonarían en cualquier selección de los mejores fragmentos operísticos de la historia, pero no voy a entrar en el tema de su calidad, entre otras cosas porque me parece, a estas alturas, absurdo; lo que sí voy a decir es que es una obra a la que tengo especial cariño y me duele que muchos aficionados le quieran negar el pan y la sal; tampoco quiero pasar por alto lo evidente, y es que Fidelio, al menos para el aficionado medio de estos lares, no es muy comercial, no había más que ver los huecos del aforo del Palau de les Arts el pasado domingo en lo que era el estreno de la segunda ópera del Festival del Mediterráneo ¿Tendría algo que ver el hecho de que tanto la ópera como la producción ya eran conocidos por el público valenciano? Me parece que no puesto que ha habido otras reposiciones en menor lapso de tiempo que llenaron, Turandot y Carmen sin ir más lejos. A pesar de todo eso me produce una enorme satisfacción comprobar una y otra vez que cuando cae el telón el público se rinde ante la evidencia y se escuchan ovaciones atronadoras. Algo tendrá Fidelio cuando da lugar a tales muestras de entusiasmo incluso con el público del estreno, que es siempre menos expresivo de lo habitual.

Pier'Alli ofrece un Fidelio convencional, respetuoso con las indicaciones del libreto (si bien no me parece que esté situado en la Sevilla del XVIII), y de buena factura, en el que destaca, junto a la espectacularidad del decorado, un inteligente uso de la iluminación -que está siempre presente a la hora de definir cada ambiente sin que se note, como tiene que ser- y la utilización de elementos audiovisuales en las partes instrumentales del segundo acto ayudándonos a realizar el viaje a los calabozos subterráneos de la prisión en la que se desarrolla la acción. No hay nada en este Fidelio que chirrie o que se salga de lo que uno espera y es esto algo que no sé si calificar como una virtud o como un defecto.

La producción de Fidelio firmada por Pier'Alli en 2006 fue la ópera que subió al escenario del Palau de les Arts por primera vez, cinco años después repiten, junto con la Orquesta de la Comunitat Valenciana y el Coro de la Generalitat, Peter Seiffert en el rol de Florestan y Zubin Mehta en la dirección musical.

Seiffert, de cuyo estado vocal muchos teníamos dudas -sus polémicas y recientes cancelaciones en Barcelona-, ofrece un Florestan modélico tanto en la faceta dramática como en la vocal, todavía tiene un timbre bellísimo, brillante y su un vibrato era muchísimo menor de lo que algunos esperábamos -me pareció casi imperceptible-, a eso añadamos su dominio del idioma, la claridad en la dicción y la proyección de la voz -la que destacaba con más claridad en los concertantes-, tras escucharlo tengo mis dudas de que haya alguien que hoy pueda hacerle la competencia, habrá que ver lo que es capaz de ofrecer Kaufmann, otro de los grandes Florestan de la actualidad, el próximo día veintidós. Pocas esperanzas tengo depositadas en Lance Ryan, tan pocas que no creo que me saque entrada para escucharlo.

Frente a un Florestan tan en estilo encontramos una Leonora-Fidelio, Jennifer Wilson, caracterizada por todo lo contrario, la soprano estadounidense canta Leonora como pudiera cantar cualquier otra cosa y es una pena porque material vocal no le falta, por si fuera poco su estado físico -es una auténtica mole- poco ayuda a la hora de intentar retratar un Fidelio creíble. Donde más me gustó fue en su aria "Abscheulicher! Wo eilst du hin?", una pieza que parece imposible por las exigencias que impone a la cantante en toda la extensión de su tesitura, lástima que pasara un poco atropelladamente por las escalas finales, no consiguió que dejara de pensar en la encargada de representar el personaje en el Fidelio inaugural, y es que el día anterior había escuchado a Meier cantando los Rückert-Lieder en el Palau de la Música, y eso que yo siempre he pensado que Leonora es un rol que a la mezzo alemana le venía un poco ancho por arriba, aunque hay que decir que lo suplía con creces gracias a su dominio del idioma, sentido del fraseo y presencia escénica. Wilson no me terminó de convencer como Brünnhilde y tampoco lo hizo como Leonora, confiemos en que en futuras representaciones vaya mejorando porque es una pena que se malgaste una voz de sus características.

Excelente el Rocco de Stephen Milling, que casi no hizo añorar a Salminen, bajo que se encargó de interpretar el personaje en el estreno absoluto de la producción; el danés, que posee una voz de auténtico bajo, amplia y redonda, aderezó su canto con una interpretación muy creíble en lo dramático, fue justamente ovacionado por el público de Les Arts; Milling puede considerarse como uno de los cantantes de la casa por la cantidad de papeles que ya ha interpretado allí: Gurnemanz en Parsifal, Narbal en Les Troyens, Fafner y Fasolt en El Anillo.

Para mí era un auténtico desconocido el tenor austríaco Karl-Michael Ebner, encargado de interpretar a Jaquino, me pareció menos ligero de lo que suele ser habitual, su interpretación fue más que correcta, al igual que Evgueni Nikitin como Pizarro; correcta sin más Sandra Trattnigg como Marzelline, demasiadas asperezas y poca flexibilidad, destacable fue la caracterización que Robert Lloyd, setenta y un años tiene ya el bajo inglés, hizo de Don Fernando, un personaje que no entraña grandes dificultades y que interpretó con nobleza y suficiencia vocal.

Pero los grandes protagonistas del estreno y del éxito fueron la Orquesta de la Comunitat Valenciana que con una prodigiosa interpretación de la Obertura Leonora III puso el teatro boca abajo, el Coro de la Generalitat Valenciana, que alcanzó los niveles de excelencia a los que nos tiene malacostumbrados tanto en los momentos más sutiles -el coro de prisioneros- como en los más impetuosos -el número final-, y la dirección de Zubin Mehta, que una vez más se caracterizó por su fluidez, estar al servicio de la obra y no intentar demostrar ningún rasgo de genialidad, que el canon-cuarteto pudiera haber sido más etéreo son nimiedades, además no sé hasta que punto la culpa fue de las voces antes que de la dirección.


Y la ilustración musical de hoy no puede ser otra cosa que la estupenda interpretación de la Obertura Leonora III en alguna de las funciones inaugurales del Palau de les Arts como teatro de ópera, uno de los momentos musicales de mi vida, lo recuerdo como si no hubiera pasado casi tiempo, era la presentación de la orquesta y me parecía increíble que pudiera sonar así, y más o menos fue así como ayer sonó:



Parece ser que Mehta, una vez termine el actual Festival del Mediterráneo  volverá a Les Arts dentro de la temporada 2011-2012 -es decir, antes de la próxima edición del Festival- para dirigir el Don Giovanni con direcciónn escénica de Jonatahn Miller; recordemos que esta producción se tuvo que estrenar sesgada, sin decorados, por los problemas causados por el hundimiento del a plataforma escénica en la temporada 2006-2007.

sábado, 4 de junio de 2011

Waltraud Meider en Valencia. Un lujo por partida doble.

La Meier agradeciendo la concesión de la medalla del Palau de la Música de Valencia.

Ya es tradición que la gran Waltraud Meier, a la que considero una de las cantantes míticas en el repertorio alemán, visite la ciudad de Valencia una vez al año. La mezzo debutó en el Palau de la Música con el Réquiem de Verdi el año 1990. Fue la Meier una de las cantantes encargadas de abrir la temporada inaugural del Palau de les Arts protagonizando el papel titular del Fidelio beethoveniano, a estas representaciones le siguió un estupendo recital dedicado al Lied romántico alemán, estuvo acompañada, entre otros,  por Salminen y Seiffert, cantantes que, asu vez, también habían participado en aquel célebre Fidelio; mientras tanto su compromiso continuado con el Palau de la Música se iniciaba con una interpretación en versión concierto del segundo acto de Tristán e Isolda, y en años sucesivos interpretaba también los Cuatro Últimos Lieder de R, Strauss, un recital de canciones de Schubert y Richard Strauss y el segundo acto de Parsifal. El pasado 27 de mayo recibía la Medalla del Palau de la Música, con ocasión de la entrega de la misma interpretaba La canción de la tierra de Mahler y ayer, sólo una semana después los Rückert-Lieder de Mahler, ambos conciertos se integran dentro del ciclo que el Palau de la Música está dedicando a Gustav Mahler con motivo del centernario de su muerte.

La versión que de La canción de la tierra realizó Meier se caracterizó por su intimismo, potenciado por el uso de la media voz y por el sello personal que siempre imprime a sus interpretaciones: elegancia, fraseo, musicalidad y cuidada dicción. Pero esta vez no encontré cómoda a la mezzo, ni siquiera se apreció con claridad la guturalidad típica de su emisión, sí cierta nasalidad, sobre todo en el primer movimiento, destacó sobre todo, y como es lógico porque ahí hay que echar el resto, en el último lied, Der Abschied (La despedida), pero no hasta el punto de dejar de decepcionarme, tal es el nivel al que la cantante nos tiene acostumbrados. No sé si fue porque la mezzo tenía algún problema vocal, si su voz ya está desgastada o si es que se vió influenciada por la mediocre ejecución orquestal o por la interpretación de su compañero, el tenor Thomas Mohr, cantante que exhibió muy buena materia vocal en las zonas media y grave de su tesitura pero cuyo timbre se desigualaba, estrechándose, conforme ascendía a la zona aguda hasta el punto de parecer un Herodes.

Ayer volvía la mezzo al auditorio valenciano para cantar los Rückert-Lieder, y está vez sí pudimos sentirnos satisfechos, a las cualidades señaladas anteriormente habría que añadir que esta vez la voz ser proyectaba perfectamente, se expandía y llenaba la sala con facilidad, no creo que tuviera que ver el hecho de que la densidad orquestal de los Rückert-Lieder fuena menor que la de La canciónd e la tierra sino que parece que Waltraud Meier se encontraba en mejor forma vocal,  ofreció unas interpretaciones llenas de naturalidad, frescas, sin dejar ningún resquicio a la afectación, fue su sinceridad expresiva lo que más me cautivó. Como propina, Meier, cambió de compositor y se vistió de Isolda para cantarnos "Träume", el quinto de los Wesendonck Lieder  y a pesar de que en el ataque a la primera nota tuvo un leve percance ofreció una emotiva interpretación que nos dejó a todos con buen sabor de boca y con ganas de más.

Espero que la cantante siga deleitándonos con su presencia en el Palau de la Música durante muchos años más.

En la segunda parte la Orquesta de Valencia bajo la dirección de Yaron Traub ofreció una correcta lectura de la Novena de Mahler pero me dejó frío e indiferente, algo inimaginable tratándose de semejante obra.

Os dejo "Ich bin der Welt abhanden gekommen" en la interpretación de Waltraud Meier bajo la dirección de Lorin Maazel, este lied y "Um Mitternacht" son mis preferidos de entre los Rückert-Lieder:



miércoles, 1 de junio de 2011

Caetano Veloso en español , Maria Dolores Pradera y Celia Cruz.

Porque no sólo de ópera vive el hombre.

Con Mª Dolores Pradera:


También tiene una versión de Mi cocodrilo verde, pero no tiene nada que hacer al lado de la siguiente, que es la Celia Cruz que a mí me gusta: