lunes 23 de enero de 2012

Aria de Haendel con oboe.


Pensaba que hoy no publicaba entrada en el blog, no por nada en especial sino porque no lo tenía previsto, pero estaba escuchando Arminio y cuando había llegado aproximadamente a la mitad del segundo acto sonó un aria que me llamó la atención por su complicación vocal e instrumental, me puse a investigar en Google y vi la entrada hecha.

Cuando Haendel compuso Arminio para ser estrenado en el Covent Garden en enero de 1737, contaba entre los efectivos de la orquesta a un famosísimo oboista, Giuseppe Sammartini (*) y como Haendel de tonto no tenía un pelo tenía que aprovechar la ocasión, así que en el segundo acto de la ópera insertó un obligado de oboe en una de las arias de Sigismondo.

Sigismondo fue interpretado por un castrado soprano, Gizzielo (Gioacchino Conti), que había llegado a Londres contratado para cantar en Ariodante. Según Burney su voz era "la de un soprano ligero y su estilo era notable por el pathos, la delicadeza y la perfección técnica".  Haendel escribió para él un aria de coloratura endiablada en la que el castrado no sólo jugaba con el oboe sino que rivalizaba con él en exhuberancia, el resultado fue una composición de aproximadamente 7 minutos que, si no es genial, resulta, cuanto menos, espectacular, vocal e instrumentalmente. 

Escuchamos el aria "Quella fiamma, che'l petto m'accende" interpretada por Dominique Labelle con Il Complesso Barocco dirigidos por Alan Curtis con ocasión de la grabación en estudio de la ópera en el año 2000:


(*) Giuseppe Sammartini, que también era compositor, fue hermano del más conocido Giovanni Sammartini, uno de los precursores del clasicismo musical.

jueves 19 de enero de 2012

Comienzo a estar harto

Esto ya es el colmo, según la agencia EFE, "el director internacional de Finanzas Públicas de Fitch Ratings, Guilhem Costes, ha asegurado que los gobiernos autonómicos deben ajustar sus gastos y recortar sobre todo en sanidad, enseñanza y universidad".

Pero qué cara más dura tienen estos señores que se atreven a inmiscuirse en qué se pueden, o no, gastar el dinero los Estados. Y es que incluso pueden servir de justificación a algún tipo de actuaciones de nuestros gobernantes.

Sé que la entrada se sale totalmente del contenido habitual del blog, incluso de su propósito, pero es que me parece preocupante que ahora a las agencias de calificación les dé por participar en los Presupuestos Generales del Estado o de las CCAA.

¿Qué será lo próximo?

Como siempre suelo ilustrar las entradas con música esta vez me decido por la Gran Fuga, Op. 122 de Beethoven por el Cuarteto Alban Berg, es lo que necesito para desahogarme.

martes 17 de enero de 2012

¿Habrá mangas para las tres?


El autor de la letra es anónimo, la música fue compuesta por Juan del Encina y la interpretación corre a cargo de La Capella Reial de Catalunya y Hesperion XXI con Jordi Savall.

¿Si habrá en este baldrés
mangas para todas tres?

Tres moças d’aquesta villa,
tres moças d’questa villa
desollavan una pija
para mangas a todas tres.

Tres moças d’queste barrio,
tres moças d’queste barrio
desollavan un carajo
para mangas a todas tres.

¿Si habrá en este baldrés
mangas para todas tres?

Desollavan una pija
desollavan una pija
y faltoles una tira
para mangas a todas tres.

Y faltoles una tira,
y faltoles una tira.
La una a buscalla iva
para mangas a todas tres.

¿Si habrá en este baldrés
mangas para todas tres?

Y faltóles un pedaço,
y faltóles un pedaço.
La una iva a buscallo
para mangas a todas tres.

¿Si habrá en este baldrés
mangas para todas tres?

* baldrés: piel de oveja curtida que sirve para guantes (DRAE), ant. francés baldret. Pero lo podéis cambiar por mozuelo tranquilamente.
* carajo: malsonante, miembro viril (DRAE)
* pija: malsonante, miembro viril (DRAE, 4ª acepción)
* desollar: quitar la piel de una persona, un animal o de alguno de sus miembros.

He leído que es una parodia de "Tres morillas me enamoran" (Anónimo, Cancionero de Palacio), lo escuchamos en versión del Ensemble Accentus:





sábado 14 de enero de 2012

Diana Damrau - Palau de la Música de Valencia


El pasado miércoles 11 de enero tuvo lugar en el Palau de la Música de Valencia un recital de lied protagonizado por la soprano Diana Damrau y el arpista Xavier de Maistre, se ofrecieron lieder de Schubert, R. Strauss, Hahn, Chausson, Duparc y dos obras instrumentales de Tárrega (Recuerdos de la Alhambra) y Fauré (Impromptu).

El programa, la crème de la crème del lied alemán y de la mélodie francesa, era muy ambicioso y la cantante de excepción, así que todo parecía presagiar que íbamos a asistir a una velada inolvidable, pero no fue así. En el primer bloque de la primera parte, dedicado a lieder de Schubert (Ständchen, Du bist die ruh, Gretchen am Spinrade, An die Musik, Ganymed y Ave Maria) un sector del público se dedicó a interrumpir y desconcentrar a los intérpretes aplaudiendo cada vez terminaba un lied lo que motivó que Damrau, con buen criterio y una vez hubo finalizado el bloque, se dirigiera al público diciendo "por favor, no aplaudan, es mejor para nosotros y para ustedes también".  El segundo bloque, que comenzó después de que De Maistre interpretara magistralmente al arpa "Recuerdos de la Alhambra" de Tárrega, estuvo dedicado a Richard Strauss (Ständchen, Epheu, Schlagende Herzen, Nichts, Wiegenlied y Beim Schlagengehen).

Yo pienso que es en esta primera parte en la que Damrau tendría que haber destapado el tarro de las esencias, pues tiene algo fundamental en este repertorio, el dominio del estilo y del idioma, pero no fue así. Me dejó frío como el hielo, eso sí quedé maravillado tanto por la belleza de su voz, muy homogénea en todo el registro, y por su técnica, que le permitió proyectar la voz por toda la sala -en la segunda parte cambié de a una localidad más próxima al escenario y la presencia de la voz era prácticamente la misma que más atrás, algo que no siempre ocurre-, también es cierto que el arpa favorece que la voz se proyecte sin dificultad, pero no es menos cierto que la Sala Itubi, la más grande del Palau, no es la más idónea para un recital de lied, que requiere espacios más íntimos, por sonoridad y por cercanía entre el intérprete y el público.

La segunda parte del recital estuvo dedicada a la mélodie, momentos antes de que los intérpretes saltaran al escenario repasaba una y otra vez el listado de obras y no me lo podía creer, entre ellas se encontraban Si mes vers avaient des ailes y L'heure exquise de Hahn, Le temps des lilas de Chausson o Invitation au voyage de Duparc. Tampoco aquí se cumplieron las expectativas, Damrau pasó por estas piezas con suficiencia pero no llegó a emocionar, es una lástima tener ante uno una cantante de esta categoría y sentir que falta algo, no sé si el repertorio no estuvo bien escogido, si la intérprete no se implicó lo suficiente y se limitó a cumplir con el trámite o si, por el contrario, el arpa cubre estas obras de un toque light restándoles la profundidad que es necesaria.

Damrau finalizó el recital con Vilanelle de Eva Dell'Acqua, una pieza que le permitíó exhibir su dominio de las modulaciones y la coloratura, bastante intrascendente pero para mí, junto a Beim Schlafegehen de R. Strauss, fue lo mejor del recital. Como bis ofreció el aria de Giulietta en I Capuletti e i Montecchi de Bellini, O quante volte, y más de lo mismo, perfectamente cantada pero sin pizca de emoción. Yo esperaba que ofreciera Del cabello más sutil de Obradors como bis, la verdad es que me apetecía, es un canción preciosa y me hace gracia cuando la canta Damrau, pero o la soprano parece que no la había preparado, estaba apática o el público se marchó antes de tiempo.

Os dejo con Vilanelle de Dell'Acqua y Del cabello más sutil de Obradors:



30ª maac-chorrada: Pumuky - Otra cosa rara



Eso es Pumuky, una cosa rara, que puede o no gustar pero no deja indiferente, no sé si están al borde del precipicio o ya van en caída libre, a mí me recuerdan en Phoebe a na mezcla de Luis Eduardo Aute y el primer Siniestro Total edulcorado. Esto se ve que es lo más moderno del momento. Siempre será mejor que nuestra juventud escuche esto que no Estopa, que le da demasiadas vueltas a lo mismo, lere lere.:


Dame algo más de morfina o quédate aquí 
Vas a tener que amarme o darle al off
Hazme que te hable un rato
 ¿Cuánto tiempo llevo callado?
Repetí tanto tu nombre que algo crujió 
Y si algo tiene sentido es ir tras de ti
 al bordear el precipicio que gustas probar 
Apretaré tus manos frías
 No dejaré que te lleve con él
 Nada de lo que ofrece el viento podrá mantenerte en pie
Tu nombre pierde el sentido cien veces después.

Estopa son los vivaldis del pop español, 12 años componiendo la misma canción:


Y si no te gusta la música siempre puedes recrearte en las imágenes, por ejemplo con el videoclip de la canción Los enamorados, con una letra con un toque Fangoria, "matemos esas hormigas de la cocina, quitemos lo podrido del frutero.  Limpiemos la nevera, llenémosla.  Hagamos algo para enamorarnos
otra vez. Gastemos el dinero que nos queda  en fuegos de artificio y chucherías. Hagamos algo absurdo: amémonos. Hagamos algo para enamorarnos,  otra vez." Para que luego no digáis que no os propongo ideas para pasar este fin de semana y para que nos os aburráis de forma suicida.




viernes 13 de enero de 2012

Max Emanuel Cencic canta "Se tu la reggi al volo"

Gala Placidia con sus hijos, Valentiniano III y Honoria.

 "Se tu la reggi al volo" es la primera aria que canta Valentiniano III, emperador romano de Occidente, en la ópera Ezio de Gluck, estrenada en el Burgtheater de Viena un año después de su Orfeo ed Euridice, el 26 de diciembre de 1763. Estamos en la Roma demediados del siglo V, engalanada para celebrar las fiestas decenales y la llegada de Ezio (Aecio) vencedor ante Atila, rey de los hunos en la batalla de los Campos Cataláunicos. Valentiniano desciende del trono, abraza a Ezio y canta su aria. El papel de Valentiniano fue estrenado por el castrado soprano Giovanni Toschi (también fue Orazio en Il trionfo de Clelia del mismo Gluck y Pilade en Ifigenia in Tauride de Traeta), nosotros escucharemos el aria cantada por el contratenor Max Emanuel Cencic, acompapado por Il Complesso Barocco bajo la dirección de Alan Curtis.


Aria de Valentiniano

Se tu la reggi al volo
sur la Tarpea pendice
l'aquila vincitrice
sempre tornar vedrò.

Breve sarà per lei
tutto il cammin del sole,
e allora i Regni miei 
col ciel dividerò.

Se tu la reggi al volo...

Pero si hay tiempo suficiente (10 minutos aproximadamente) os recomiendo visionar el siguiente vídeo, que supongo se realizó durante las sesiones de grabación de la ópera completa y en la que se puede escuchar los recitativos previos al aria de Valentiniano:





jueves 12 de enero de 2012

Stutzmann, Schumann y Maria Estuardo

¡Me voy, parto! ¡Adiós, mi alegre Francia, donde hallé la patria más amada, tú, protectora de mi niñez! ¡Adiós, tú, país, tú, bello tiempo! ¡La nave me lleva lejos de la dicha!  Pero sólo se lleva la mitad de mí, una parte permanecerá siempre tuya, mi alegre país, la que te dice: ¡recuerda a la otra!
¡Adiós, adiós!

Este texto se ha atribuido tradicionalmente a María Estuardo -pero pertenece a Anne-Gabriel Meusnier (1702-1780)-, fue traducido al alemán y versificado por Gisbert Vincke y puesto en mùsica por Robert Schumann en 1852, es la primera del ciclo de canciones que el compositor escibió bajo el título Gedichte der Königin Maria Stuart, Op.135  (Poemas de María Estuardo). En total lo forman cinco composiciones.
El Op.135 es el último ciclo de lied compuesto por Schumann, cuando su salud, en medio de una profunda depresión, ya estaba en declive, seguramente el compositor, que en poco tiempo tendrá que renunciar al puesto de director de la Orquesta de Dusseldorf por desavenencias con las autoridades de la ciudad y que después ingresará voluntariamente en un sanatorio mental, se vio identificado con la situación de la protagonista, María, reina de Escocia, y escribió una música tan sencilla como conmovedora; y conmovedora también es la interpretación de Nathalie Stutzmann, mil y un matices en un timbre único,  aterciopelado, oscuro pero no tenebroso, pura melancolía.


Abschied von Frankreich / Despedida de Francia
Nathalie Stutzmann (contralto) - Michel Dalberto (piano) 
 
 Ich zieh dahin, dahin! 
Ade, mein fröhlich Frankenland, 
Wo ich die liebste Heimat fand, 
Du meiner Kindheit Pflegerin! 
Ade, du Land, du schöne Zeit. 
Mich trennt das Boot vom Glück so weit! 

Doch trägt's die Hälfte nur von mir; 
Ein Teil für immer bleibet dein, 
Mein fröhlich Land, der sage dir, 
Des Andern eingedenk zu sein! Ade!