lunes, 26 de noviembre de 2012

Vamos con "I due Foscari" (VII) - Tengo hijos.

Aspecto actual de la Sala del Consejo de los Diez.

Los consejeros se reúnen en la Sala del Consejo del palacio ducal, estamos por tanto ante una nueva intervención del coro, están impacientes porque parece que la entrada de Jacopo se atrasa, nos hacen saber el detalle de las acusaciones que se le imputaron, asesinó a un Donato, una noble familia veneciana y realizó pactos con un extranjero enemigo de la república. Es interesante observar como el coro también tiene su propio motivo, confiado a los vientos, ya apareció en el primer acto, y aquí se vuelve a repetir, define perfectamente el ambiente de conspiración y falsedad reinante entre la nobleza veneciana.




Entra Loredano, el Oficial del Consejo y los Comendadores, detrás Francesco, el Dux, quien se dirige al trono para tomar asiento, seguidamente todos hacen lo mismo. Hay una intervención del Dux en la que vuelve a reiterar lo que todos sabemos, que acata las decisiones del Consejo a pesar de que el condenado es su hijo. Aquí se aprecia perfectamente el motivo del clarinete que identifica a Jacopo y que ya hizo su aparición en el primer acto, se escucha justo en el momento en el que hace acto de presencia en escena, es conducido ante el Consejo por cuatro guardias, allí se le hace entrega de la sentencia condenatoria y él la lee. Vuelve a reiterar su inocencia, pero es inútil. Entonces entra Lucrecia acompañada de algunas damas y sus dos hijos.



Jacopo abraza a los niños y los pone a los pies del Dogo. Es el inicio del magnífico concertante con que termina el acto, en él quedan establecidos con claridad dos grupos: los que imploran clemencia -Jacopo, Lucrecia, Barbarigo y las damas de honor de Lucrecia- y los que consideran que tener piedad sería un mal ejemplo -Loredano y consejeros-, mientras tanto el Dogo muestra preocupación de que sus enemigos puedan ver sus lágrimas. Lucrecia quiere que a ella y a sus hijos se les permita acompañar al padre al exilio, pero ni por esas, Loredano arranca los hijos de los brazos de Jacopo y se los entrega a los comendadores para que se los lleven. Jacopo pide al Dux que cuide de ellos. Los guardias se llevan a Jacopo.  Lucrecia se desvanece y cae al suelo. El resto abandona la sala. Fin del acto.

ENTRADAS ANTERIORES:


1) Presentando al tenor

2) ¿Es que no piensas hacer una introducción?

3) Entra Lucrecia Contarini

4) Papá Foscari

5) El coro

6) Alucinaciones en pisión.


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