domingo, 13 de diciembre de 2009

Liguilla en Wartburg (35) - Primera semifinal

Queda elimanda HELGA DERNESCH que, si no recuerdo mal, obtuvo 3 VOTOS. Era la cantante número 39 y no la que, en un cruce de cables, había puesto en un primer momento. El caso es que cuando leí el comentario de Dandini en el anterior post pensé: "a este se le han cruzado los cables" y resulta que el cruzamiento era mío porque no escucho los audios que pongo me empeciné en que la 39 era otra cantante. Gracias a Atticus por estar al tanto. Como no tengo nada preparado sobre Dernesch copio y pego de Wikipedia:
Helga Dernesch es una soprano y mezzosoprano austríaca nacida en Viena el 3 de febrero de 1939. La cantante se inició como mezzosoprano pasando al registro de soprano lírica, luego soprano dramática y retornando al final de su carrera en roles de mezzosoprano de carácter.
Estudió en el Conservatorio de Viena debutando en Berna como Marina de Borís Godunov. Fue artista estable en Berna desde 1961-63, en Wiesbaden de 1964-66 y en Colonia hasta 1969. En 1965 fue Wellgunde en Der Ring des Nibelungen en el Festival de Bayreuth donde también cantó Elisabeth en Tannhäuser que luego grabó en la primera integral de la versión de Paris dirigida por Georg Solti.
En 1969 cantó en el Festival de Salzburgo iniciando una fructífera relación profesional con Herbert von Karajan que la instó a cantar papeles para soprano dramática wagneriana como Brünnhilde e Isolda. Cantó en el Metropolitan Opera de New York entre 1985 y 1995.
Artista regular de la Ópera Estatal de Baviera en Múnich allí cantó su primera Mariscala de El caballero de la rosa en 1977 y Goneril en la premiere mundial de Lear de Aribert Reimann cantándolo luego en San Francisco junto a Thomas Stewart. En octubre de 2000 estrenó La casa de Bernarda Alba también de Reinmann sobre Garcia Lorca.
Ha cantado en Zürich, Amsterdam, Glyndebourne, Londres, Paris, San Francisco, New York y Chicago como Leonore en Fidelio, Sieglinde y Brünnhilde en Die Walküre, Isolde en Tristan und Isolde, La tintorera en Die Frau ohne Schatten, Clytemnestra en Elektra, Kabanicha en Káťa Kabanová, Larina en Eugene Onegin.
En los últimos años como mezzo de carácter ha interpretado Herodías en Salomé, Arabella, Mahagonny, La dama de picas y Dialogues des Carmélites.
Estuvo casada con el tenor Werner Krenn.
Discografía principal: Beethoven: Fidelio / Karajan; Berlioz: Les Troyens (Casandra) / Albrecht; Humperdinck: Hänsel und Gretel (la madre) / Solti (DVD); Schoeck: Penthesilea / Albrecht; Strauss: Arabella / Jeffrey Tate; Strauss: Arabella / Thielemann (DVD); Strauss: Der Rosenkavalier / C. Kleiber (Munich 1977); Strauss: Der Rosenkavalier (en inglés) / Gibson; Wagner. Tannhäuser / Solti; Wagner: Tristan und Isolde / Karajan; Wagner: Siegfried / Karajan; Wagner: Götterdämmerung / Karajan; Wagner: Die Walküre (Acto 1) / Klemperer; Weill: The Threepenny Opera / Mauceri.

La cuarta semifinalista es la cantante número 34, ha obtenido 11 votos; por lo tanto, los dos emparejamientos para acceder a la final serán:

- 18 contra 59
- 34 contra 51

Y ahora la primera semifinal:

Cantante 18:



Cantante 59:

sábado, 12 de diciembre de 2009

La entrada de Butterfly



En el primer acto de Madama Butterfly tiene lugar una de las entradas de protagonista más célebres de la historia de la ópera; en lo escénico está rodeada de expectación; y en lo musical, a pesar de su sencillez melódica, crea un clima onírico en el que se ven plasmados perfectamente los rasgos principales del carácter de Cio-Cio-San, una muchachita de 15 años, pura, soñadora, frágil y delicada que proviene de una rica familia de Nagasaki venida a menos; entra despacio, temblorosa, con miedo pero también con enorme esperanza: "¡Amigas, he venido atraída por la llamada del amor, he venido a los umbrales del amor donde se recoge la felicidad del que vive y del que muere!"
Escuchamos la entrada de Butterfly en las voces de Victoria de los Ángeles y Giuseppe Di Stefano en la grabación de estudio digirida por Gianandrea Gavazzeni en 1954:



El contraste con los sentimiento de su futuro esposo es brutal: "Si es amor o un simple capricho no sabría decírselo. Cierto que ella con sus artes ingenuas me ha fascinado. Leve como un tenue globo de cristal, por su estatura y porte parece una figura sacada de un biombo. Pero de su brillante fondo lacado, con un movimiento súbito destaca y revolotea como una mariposilla, y se posa con tal gracia silenciosa que siento un verdadero furor por alcanzarla, aunque ello me cueste quebrarle las alas". 
(Pinkerton)

Liguilla en Wartburg (34) - Elegimos la última seminifalista






Hoy elegimos la cuarta y última semifinalista y nos depedimos de ELISABETH SCHWARZKOPF, que sólo ha obtenido 4 VOTOS frente a los 10 VOTOS de la cantante 51. Schwarzkopf tampoco me va dar mucho trabajo porque lo voy a copiar de otro post anterior, que da la casualidad que es el primero que se escribió en este blog. Por cierto, fue la ganadora de la "Liguilla de Scoglios", falleció hace poco más de tres años, el 2 de agosto de 2006, nació en Jarotschin (Poznan), el 9 de diciembre de 1915, entonces perteneciente a Prusia, hoy a Polonia. Años después adquirió la nacionalidad británica.

Ya en 1928, con apenas trece años, intervino como Euridice (Orfeo de Gluck) en su colegio de Magdeburgo. Cursó sus estudios musicales en la Hochschule für Musik de Berlín en 1934, allí trabajó con Lula Mysz-Gmeinear, cantante de lieder, quien consideró que su timbre era el de mezzosoprano. Aprendió también piano, armonía, contrapunto. Unos años más tarde, el doctor Egenolf firmó su primer contrato con la Ópera del Estado de Berlín, fue éste quien la convenció de que su voz no era de mezzo, sino de soprano. Debutó entonces con el papel de una Muchacha Flor de Parsifal en 1938, cantó después el primer Muchacho de La flauta mágica, el Pájardo del bosque de Siegfried y Valencienne de La viuda alegre.
En 1941 le ofrecieron ya papeles de más importancia: Oscar de Un ballo in maschera, Zerbinetta de Ariadne auf Naxos. Maria Ivogün se fijó en ella y la inició en el arte del lied y de la música de cámara junto con su marido, el pianista Michael Raucheisen (debutaría como recitalista en 1942).
En septiembre de 1941 fue su primera salida al extranjero, junto con la compañía de la Deutsche Oper cantó en L'Opéra de Paris el papel de Adela en El Murciélago.
No cabe la menor duda de que era una mujer de armas tomar, pues en octubre de 1941, como después de la primera de una serie de representaciones de El Murciélago la habían pasado de interpretar el papel de Adele al de Ida, en plena función, un gesto de rabia hizo que diera una patada con fuerza tal que su zapato salió volando y destrozó parte del decorado, el escándalo fue tan sonado que a partir de entonces y durante algún tiempo tuvo que cambiar su nombre por el de Maria Helfer.
En 1942, en Viena, durante un recital, llegó a un público distinto. La nitidez de su voz, su intimismo chocaron ala crítica. Sin embargo, cuando la invitó Karl Böhm a la Ópera de Viena cayó enferma y tuvo que descansar en un sanatorio de los montes Tatras.
Fue durante esta etapa cuando se afilió al partido nazi, decisión que le causó muchos problemas, especialmente tras instalarse en Gran Bretaña en 1953 (debido a su matrimonio con el famoso productor Walter Legge)
Su presentación efectiva en Viena tuvo lugar en 1944, como soprano de coloratura. Cantó Rosina, Blonde, Zerbinetta.
Walter Legge descubrió en la época de la posguerra su talento musical, en 1946 recibió de él una invitación para realizar una audición a raíz de la cual firmó un contrato en exclusiva con EMI. Más tarde se casó con ella.
También en 1946 abandona definitiva Berlín para instalarse en Viena, en esta ciudad permanecerá hasta 1950, cantando papeles como Mimi y Violetta.
En 1947, hizo giras por Inglaterra junto con la compañía de la Ópera de Viena y obtuvo un gran éxito -junto con la Seefried- en Don Giovanni. Contratada con regularidad por el Covent Garden, actuó allí hasta 1951. También en 1947 se presentó en Salzburgo con la Susana de Las bodas de Figaro.
Karajan, como director de orquesta y productor, la llevó consigo a la Scala de Milán (debutó allí en 1948 cantando La Mariscala), donde cantó Pamina, Fiordiligi, Elsa, Elvira, Melisande, Elisabeth de Tannhäuser, Margarita, Alice Ford, la Mariscala...
En 1950, bajo la dirección de Furtwängler, cantó Marcelina de Fidelio.
En 1951, y a petición de Stravinsky, estrenó en Venecia el papel de Anne Trulove en The Rake's Progress. En el cincuentenario de la muerte de Verdi, cantó el Réquiem bajo la batuta de V. de Sábata.
En 1953 estrenó El triunfo de Afrodita, de Carl Off.
En 1955 cantó Der Rosenkavalier en San Francisco.
No cantó en el Met hasta 1964, pues su carrera transcurrió más lentamente en América que en Europa.
En 1960, a los 45 años, Elisabeth Schwarzkopf hizo recuento y se quedó únicamente con los cinco papeles que prefería por encima de todo, renunciando a los demás: Elvira (Don Giovanni), la Condesa (Le nozze di Figaro), Fiordiligi (Così fan tutte), la Mariscala (Der Rosenkavalier), la condesa Madeleine (Capriccio).
Desde 1971 cantó sólo en recitales (su último papel fue La Mariscala durante el primer acto de El caballero de la rosa en Bruselas, 31/XII/1971) y se despidió de los escenarios en 1979, al morir su marido, dedicándose a la enseñanza y a la puesta en escena (Der Rosenkavalier en la Monnaie, 1981).
Falleció el 2 de agosto de 2006 en Schruns, Vorarlberg (Austria).

Su VOZ, de timbre muy personal, se caracterizó por la perfección técnica sin renunciar a la expresividad, su canto era cálido, elegante y melódico (Alain Pâris). En sus inicios se dedicó al repertorio típico de una soprano ligera, Zerbinetta (Ariadne auf Naxos), papel que exige un Mi5, poco a poco fue derivando a papeles de lírico-ligera o lírica pura: Adele, Nedda, Liu, Rosina, Kostanze, Mariscala, Elsa, Fiordiligi, Melisande, Margarita, Donna Elvira, la Condesa de las Bodas y de Capriccio, Manon, Sophie, Butterfly, Agathe, etc...
En 1946, Legge la describía como una voz "fresca y brillante, llena de alegría, no muy amplia pero admirablemente proyectada, con encantadores pianísimos agudos". Para Gonzalo Badenes "en origen, el instrumento se defendía muy bien con las agilidades y poco a poco fue centrándose en un repertorio más lírico. Hacia 1953 la voz había ganado consistencia, reduciendo algo la gama en el agudo y alcanzando una emisión perfecta, por cuadratura, fraseo, dicción, expresividad, flexibilidad para la messa voce y para el canto florido, variedad de colores, naturalidad estilística, dominio absoluto de la técnica vocal... (hasta 1959)... el ideal de voz, expresión e interpretación... esa plenitud disminuye a partir de 1960. El procedimiento se hace más evidente. Surgen amaneramientos en la expresión, la voz pierde homogeneidad y riqueza tímbrica, la emisión tiende a entubarse". De su interpretación en Der Rosenkavalier ha escrito Celletti: "La gama vocal es de una riqueza incomparable y la interpretación, a veces elegante, a veces mordaz, lánguida, elegíaca, es prácticamente perfecta". Su legado no fue sólo operístico sino que también brilló en el arte del lied, en el que es uno de los referentes, y también en el mundo de la opereta vienesa.

Y la última pareja de esta ronda está compuesta por la soprano 34 y la 39:

- 34 -



- 39 -



jueves, 10 de diciembre de 2009

Liguilla en Wartburg (33) - Cae Julia Varady



Pasa a seminfinales la soprano núm. 18 con 9 VOTOS, y nos despedimos de JULIA VARADY (6 VOTOS), una de mis sopranos preferidas, pero no me importa tanto porque la 18 también lo es.  Como soy muy cómodo rescato un post que colgué hace bastante tiempo, es muy laaaargo así que vamos primero con la


PRÓXIMA ELIMINATORIA:

Soprano 24 contra soprano 51:

Dich teure Halle 24:


Dich teure Halle 51:


* * * * *


Sé que hoy voy a ser menos objetivo que nunca, tengo un cariño especial por esta soprano, no lo voy a negar, porque es una de las pocas grandes cantantes que he tenido la suerte de escuchar en directo, y no una vez, dos veces, en La clemenza di Tito (versión concierto con la orquesta y coro del Liceo de Barcelona en mazo de 2002) y en el Réquiem de Verdi. Se retiró cuando todavía estaba en buena forma vocal, ¡y llevaba cuarenta y un años de carrera!, todo un ejemplo de longevidad. Frecuentemente pienso que, por lo menos en nuestro país, no se le hace justicia a Julia Varady, una de las sopranos más grandes que han existido en la era post-Callas.
La soprano rumana nació en Oradea (Transilvania), lugar de fronteras movedizas, el 1 de septiembre de 1941.

  A los seis años comenzó estudiando violín en el Conservatorio de Cluj. Su abuelo tocaba el violín, su abuela tenía una hermosa voz, a su madre le hubiera gustado emprender una carrera artística, así que no contó con la oposición de su familia cuando decidió dedicarse al canto. A los catorce años descubre el canto. "Cantar no es un juego sino una necesidad de expresarse", reconocería la soprano años más tarde. Desde que se interesó por el canto preparó su voz al tiempo que estudió pedagogía musical en el Conservatorio George Dima Cluj. También estudió en el Conservatorio de Bucarest con Arta Florescu. "Estudié en el más puro estilo del bel canto romántico, el método García, seguía atentamente las indicaciones de mis profesores, pero muchas cosas vinieron instintivamente. Nunca tuve problemas para meterme en la piel de un personaje. Mi único problema fue el alemán". Debutó en 1961 como mezzosoprano en la Ópera de Cluj (Orfeo ed Eurydice de Gluck y Fiordiligi de Così fan tutte). Siguiendo el consejo de su profesora del conservatorio, Emilia Popp, se pasó de la cuerda de mezzo a la de soprano. Eso explica en parte la razón por la que Varady muestra esa suficiencia en la zona media y grave de su tesitura, aunque también es cierto que entre ambas zonas hay un abismo, con la consiguiente pérdida de homogeneidad.

1962 es época de vacilaciones, así cantó papeles como los de Pamina y Fiordiligi de Mozart, Desdemona del Otello verdiano, Santuzza de Cavalleria Rusticana, pero también papeles de mezzo como Konchakovna (El príncipe Igor de Borodin) o Marfa (Kovanchtchina de Mussorgski), también cantó Rossina (El Barbero de Servilla) o Le comte Ory, las arias de Semiramide y La Cenerentola en concierto, "tenía conciencia de que mi voz era muy oscura para este repertorio, pero sirvió para aprender a adaptarme". Varady está plenamente convencida de que el canto es una cuestión instintiva, para ella un cantante debe buscar el medio de encontrar naturalmente los colores de cada rol.
En 1970, tras una audición ante Christoph von Dohnányi, fue contratada por la ópera de Frankfurt, en un año interpretó Donna Elvira, Elisabetta de Don Carlo, Antonia de Les contes d'Hoffmann, Saffi del Barón zíngaro y la junges Mädchen en Moses und Aaron.

Al año siguiente logró, en el Festival de Munich, un éxito que fue decisivo en su carrera, Vitelia en La clemenza di Tito, a raíz del mismo fue contratada por la Ópera de Munich y desde ese momento actuó casi exclusivamente en Alemania, también perteneció a la compañía de la Ópera de Berlín y cantó bastante en la Opera de París y Viena, otros teatros en los que actuó esporádicamente fueron el Met (en este teatro triunfó como Donna Elvira pero seguidamente rechazó la propuesta de cantar allí Musetta de La Bohème), el Covent Garden y el Colón. No ha sido Varady una cantante a la que haya gustado dar la vuelta al mundo interpretando sus papeles, ha preferido pertenecer sólo a unos cuantos teatros. En España actuó por primera vez en 1982 con el Réquiem de Verdi bajo la dirección de Eliahu Inbal.

Sinopoli le propuso cantar en Bayreuth (¿Isolda?) pero Varady tardó en responder -estaba a dos días de un estreno en Munich- y cuando lo hizo era demasiado tarde. Lo mismo le ocurrió con la propuesta de grabar La Traviata con Giulini, pidió unas semanas de reflexión y buscaron a otra cantante, la grabación que se hizo nunca se publicó, y algo parecido le ocurrió con Nabucco y con La forza del destino. Fidelio sólo la cantó en versión concierto bajo la dirección de Harnoncourt, Varady tenía miedo de que el alemán, que no es su lengua natal, castigara su voz en las partes recitadas.


De los escenarios teatrales se retiró en 1996. Dejó de cantar ópera en el año 2002 tras una versión de concierto de Edgar de Puccini en el Festival de Montpellier, su despedida definitiva la hizo en 2003 cantando el Réquiem alemán de Brahms bajo la dirección de su marido, Dietrich Fischer-Dieskau, en Salzburgo. "A veces me digo que he abandonado demasiado pronto, que podría aún cantar algunos papeles mejor que muchas de las jóvenes intérpretes, pero en el fondo pienso que está bien que fuera así". 


Declaraba en 2004 que la última producción que le produjo verdadera satisfacción fue Nabucco de Verdi en la puesta en escena de Robert Carsen en la Bastilla y recordaba que directores como Karajan, Solti, Carlos Kleiber y Sinopoli han muerto, Giulini está retirado, Abbado y Sawallisch no dirigen ópera. Quedan, recordando directores con los que se ha sentido cómoda, Gardiner, Muti, Pinchas Steinberg y Christian Thielemann. Ahora se dedica a la enseñanza en la Eislerhofschule de Berlín. Cuando Zubin Mehta le propuso volver a los escenarios, Varady contestó: "¡No quiero morir dos veces!". "Me basta con escuchar mis grabaciones. Durante mi carrera me escuchaba desde el interior, ahora puedo juzgarme desde la distancia".

Su repertorio mozartiano es extensísimo: Fiordiligi, Donna Elvira, Donna Anna, Condesa de Le nozze, Susanna, Cherubino, Pamina, Vitelia, Elettra de Idomeneo y Cecilio de Lucio Silla.
Del repertorio itialiano ha cantado Adele (Le comte Ory), La Cenerentola, Santuzza (Cavalleria rusticana), Madama Butterfly, Liù (Turandot), Georgette (Il Tabarro), Leonora (Il Trovatore y La forza del destino), Elisabetta (Don Carlo), Aida, Fenena y Abigail (Nabucco), Desdemona (Otello de Verdi), Violetta (La Traviata), Amelia (Un ballo in maschera). En el repertorio francés a cantado Micaela (Carmen), Antonia y Giulietta (Los cuentos de Hoffmann de Offenbach) De Wagner ha sido magnífica intérprete de Freia (El Oro del Rhin), Senta (El holandés errante), Sieglinde (La Walkyria) y Eva (Die Meistersinger).

También ha interpretado Ginevra (Ariodante de Haendel) Orfeo de Gluck, Judith (El castillo de Barbazul), Arabella, Compositor de Ariadne auf Naxos de Richard Strauss, Saffi de Zigeunerbaron de J. Strauss, Cordelia (Lear de Reimann) Kochakovna (El príncipe Igor de Borodin), Tatiana (Eugene Onegin), Lisa (Pique Dame).
En versión concierto ha interpretado Leonore (Fidelio), Marguerite (La Damnation de Faust de Berlioz), Cecilio (Lucio Silla de Mozart), Fidelia (Edgar de Puccini), Odabella (Attila), Elsa (Lohengrin).
En estudio ha grabado la emperatriz de Die Frau ohne Schatten, Lady Macbeth de Verdi y Medea de Liebermann. Estrenó el Réquiem de Reimann en 1982.



Julia Varady saltó a la fama como soprano mozartiana y asumió la práctica totalidad de los roles mozartianos para soprano lírica y lírico-spinto. Su timbre, aunque resulta atractivo, sobre todo en la parte central de su tesitura, no es esencialmente bello como lo han sido los de otras sopranos de su generación como Caballé, Price, Freni o Te Kanawa. Su voz es homogénea pero es al descender a la zona grave cuando hay cierta pérdida de homogeneidad, sin embargo sus graves resultan impresionantes, no tienen esa aspereza que muestran otras sopranos cuando emplean la resonancia de pecho. Se conservó en muy buen estado a lo largo de toda su carrera, seguramente porque supo dosificar los esfuerzos y no forzar nunca su instrumento, famosas fueron sus numerosas cancelaciones, su retirada a tiempo -para algunos incluso demasiado temprano- potenció que siempre se haya tenido un grato recuerdo de su canto. A sus cualidades instrumentales hay que añadir su inteligencia dramática, el saber haber utilizado la voz no sólo para crear belleza sino también como medio de expresión. Si se escucha el aria final de Butterfly,"Tu, Piccolo Iddio", en el recital de Edimburgo de 1979, se puede comprobar como Varady resulta expresiva sin descuidar nunca la musicalidad, no tiende al desgarro sino a la expresión más íntima del personaje, componiendo un áurea de melancolía sobre el personaje de la geisha mediante un variado juego de intensidades en la emisión.
- Las declaraciones de Varady están sacadas de una entrevista que le hicieron para Le Monde la Musique en noviembre de 2004.


Una de arias variadas en Box.net:



Liguilla en Wartburg (32) - A por la segunda semifinalista.








La eliminada de hoy es una soprano rumana nacida en 1944, EUGENIA MOLDOVEANU, con 11 VOTOS frente a los 15 obtenidos por la Cantante número 59. Estudió en el Conservatorio de Bucarest con Arta Florescu y debutó en esta misma ciudad interpretando el papel de Donna Anna ("Don Giovanni"). Recibió bastantes premios, cosa muy habitual en las sopranos que han participado en la liguilla, pero me apetece destacar uno, el del Concurso Madama Butterfly de Tokyo, porque lo recibió de manos de Maria Callas y porque además Callas era la presidenta del jurado. A pesar de que no es una soprano muy conocida, por lo menos para mí, ha cantando en el Met, en La Scala, en el Covent Garden, en el Colón, en Viena y en el Liceu. Su repertorio está compuesto sobre todo por tres compositores: Mozart ("La flauta mágica", "Las bodas de Fígaro", "Don Giovanni"), Verdi ("La Traviata", "Luisa Miller", "Simon Boccanegra", "Ernani", "Otello") y Puccini ("La Bohéme", "Madama Butterfly", "Turandot", "Gianni Schicchi", "Manon Lescaut"). Se retiró de la escena a principios de los años noventa, dedicándose a la enseñanza en Bucarest, además ostentó cargos públicos como, junto a otros que no entiendo muy bien en rumano, el de Secretaria de Estado de el Ministerio de Cultura rumano y Directora General de la Ópera de Rumania. Para mí ha sido la gran sorpresa de la liguilla y me da un poco de pena que no haya llegado más lejos por esa atracción que a veces sentimos por el más débil o el más desconocido. De todos los enfrentamientos, para mi gusto, el nivel más bajo estaba en el de hoy, y aunque me encanta la soprano 59 porque en escena es una fiera, me gustaba más la versión de la perdedora, pero no sé si cualquiera de las dos merecía estar entre las cuatro mejores, al catálogo me remito.

Ahora elegiremos a la segunda semifinalista entre la 18 y la 55:

Cantante 18:



Cantante 55:


miércoles, 9 de diciembre de 2009

Madama Butterfly en imágenes sobre la voz de Toti dal Monte

Siguiendo con las entradas sobre Madama Butterfly con ocasión de su programación en Les Arts, hoy os traigo una colección de imágenes que he subido a Youtube con la voz de Toti dal Monte de fondo musical. Soprano sobre la que siempre ha habido opiniones encontradas por cuestiones tímbricas -los abusos derivados de la búsqueda de un sonido infantil y blanquecino para retratar a la niña de 15 años que a veces son ingratos para el oído-, su principal virtud fue que con su capacidad fraseadora consiguió unir verismo y belcanto.



Madama Butterfly
"Quella donna? Che vuol da me?" 
Madama Butterfly...Toti Dal Monte 
Suzuki...Vittoria Palombini 
Sharpless...Mario Basiola
Kate Pinkerton... ? 
Coro y orquesta del Teatro Reale dell' Opera
Grabado en julio de 1939


Aunque en el fragmento elegido no canta 
también participó en la grabación Beniamino Gigli 
interpretando el papel de Pinkerton.