domingo, 30 de enero de 2011

AURELIANO PERTILE

“El instinto musical no se puede comprar en una tienda: es un don con el cual se nace, y es el don más precioso; más precioso que la misma voz, que la belleza de la voz. Se pueden dar muchos ejemplos de grandísimos cantantes que no tenían un bella voz, pero estaban dotados de un extraordinario instinto musical: por todos ellos, Aureliano Pertile”

“L'arte del Canto”. Giuseppe Di Stefano


Aureliano Pertile debe ser mi tenor preferido, aunque no lo tengo claro, cada día me alejo más de "lo mejor", los gustos no son inmutables y lo que hoy nos parece lo mejor mañana puede no serlo, y si no que se lo pregunten a Alex de la Iglesia., esta idea ya la he repetido en varias ocasiones, no nos tendría que dar miedo cambiar de parecer. Por esos foros de Dios fui dejando retazos de mis gustos y pienso que no estaría mal recuperarlos, es lo que voy a hacer hoy con una biografía de Aureliano Pertile que dejé en La Tertulia del Foyer. Como el trabajo ya estaba hecho, me he permitido el lujo de ir youtubeando e incorporando fragmentos en los que canta el tenor, no creo que nadie tenga tanto tiempo como para prestar atención a todos, aunque. por si acaso, ahí están. Pero antes de entrar en su biografía lo vamos a escuchar como Des Grieux (Manon Lescaut), un personaje que bordaba:

- El dúo "Tu, tu, amore tu?" con Margaret Sheridan, una sorpano irlandesa de los años veinte que tuvo una carrera muy fugaz que se desarrollo casi con exclusividad en Italia; no hay que confundirla con la actriz americana del mismo nombre:





AURELIANO PERTILE.
 
Aureliano Pertile nació el 9 de noviembre de 1885 en Montagnana, provincia de Padua (Veneto), población en la que escasas semanas antes había nacido Giovanni Martinelli.

Su familia era de origen humilde, su padre zapatero, su madre atendía las labores del hogar. Tomó su primer contacto con la música en la iglesia de su pueblo, desde los ocho años fue contralto solista del coro de la Cattedralle di Santa Maria Assunta, es allí dónde llamó la atención del maestro de canto y director de coro Vittorio Orefice, que lo hizo su alumno en Padua, posteriormente estudió en Milán con el director de orquesta Manlio Bavagnoli.

1. LOS INCIOS DE SU CARRERA

Debutó a la edad de 25 años, el 16 de febrero de 1911, en el Teatro Ereterio de Vicenza en el papel de Lionel, de la ópera “Martha”  de F. Flotow , Ese mismo año participa en el Teatro dal Verme de Milán en el estreno italiano de “Quo vadis?” (Vinicius) de J. C. Nouguès, y en Turín canta “Norma” (Pollione) , “Rigoletto” (Il Duca) y “La Gioconda” (Enzo).


Al año siguiente, 1912, vuelve al Teatro Dal Verme de Milán interpretando Canio de “Pagliacci”, con Claudia Muzio como Nedda, en el Teatro Ereterio de Vicenza interpretó “Cavalleria Rusticana” (Turiddu). Finalmente, en Brescia (Teatro Grande) cantó “Conchita” de Zandonai.


En 1913 cantó el “Requiem” de Verdi en Brescia y Génova, y Don José de “Carmen” (Padua), asimismo iniciaría su primera gira por hispanoamérica: en el Teatro Municipal de Santiago de Chile Des Grieux de “Manon Lescaut”, Riccardo de “Un ballo in maschera”, Fausto de “Mefistofele”, y Tzigane; en Valparaiso interpretó Des Grieux, Cavaradossi, Il Duca y Riccardo. Marcha después a Bolonia, allí interpretaría a Dick Johnson de “La Fanciulla del West”, “Francesca da Rimini” y “Aida”.


A principios de 1914 debutó en el Teatro Massimo de Palermo con “Salome”, en Florencia cantó el papel de Edgardo (“Lucia di Lammermoor”) y en Génova “La Giavanese” de Menegazzoli, mientras que en Nápoles debutaría en el rol de Pinkerton (“Madama Butterfly”) con la Butterfly de Ersilde Cervi Caroli.


Comenzó 1915 cantando en el Teatro Regio de Turín “L'amore dei Tre Re” con Linda Cannetti para marchar después a Roma donde cantó, en el Teatro de la Ópera-Costanzi,“Abul” del compositor brasileño Alberto Nepomuceno (1864-1920), finalizó el año en ese mismo teatro cantando en “Boris Godunov” y allí comenzó 1916 con “Madama Butterfly” y “Louise” de Charpentier.


2. DEBUT EN LA SCALA , VISITAS A ESPAÑA y GIRA POR AMERICA DEL SUR

Su debut en La Scala tuvo lugar el 22 de febrero de 1916 con “Francesca da Rimini”, era la primera vez que se interpretaba esta ópera en Milán y el tenor fue impuesto por el propio Zandonai, que lo había escuchado en “Conchita”, Pertile estuvo acompañado por Rosa Raisa (Francesca) y Toti dal Monte (Biancofore). Después marchó a Bolonia para interpretar “Tosca”



1917 es el año de su visita a España, debutando en el Teatro Real de Madrid con Radames, le siguieron Pinkerton con la Butterfly de Rosina Storchio, Riccardo con Galiardi como Amelia y Don José. Puccini lo llama para cantar en Génova “La Rondine”, ópera que había interpretado en Bolonia junto con Cannetti y Dal Monte, allí también cantó “Andrea Chénier”, “Aida” y “Un Ballo in maschera”. En el Teatro Chiarella de Turín: “Fra Diavolo” de Auber y “La Traviata”.


A finales de año vuelve a visitar España debutando otra vez con “Aida” junto a Ofelia Nieto pero esta vez en Barcelona (Teatro del Liceo), le seguiría “Louise” junto a Genevieve Vix.

Al año siguiente, 1918, lo tenemos otra vez en Italia, en Génova cantó, entre otras, “Loreley” y después viajó a América del Sur, debutando el 2 de junio de 1918 en el Teatro Colón de Buenos Aires con “Carmen” junto a Gabriella Besanzoni, Hina Spani, Marcel Journet y Mario Stabile; le siguieron “Pagliacci” con Ninon Vallin, “Aida” con Raisa, Besanzoni y Giacomo Rimini, volvería en 1923, 1925, 1926 y 1929 con óperas como “Carmen”, “Aida”, “Pagliacci”, “Lucia de Lammermoor”, “Nerone”, “Iris” e “Il Trovatore” ; después viajó a Montevideo, Río de Janeiro y Sao Paolo donde cantó “Tosca” con Raisa y “Rigoletto”.


Durante 1919 interpretó en distintas ciudades italianas óperas como “Fedora”, “Manon Lescaut”, “Mefistofele”, “Francesca da Rimini”, “Carmen”, “Ándrea Chénier”, también cantó “Lohengrin” en Turín, repitiendo gira por Sudamérica: “Mefistofele”, esta vez en el Teatro Coliseo de Buenos Aires, con Gilda Dalla Rizza, Maria Carena y Nazzareno De Angelis, le siguieron “Pagliacci”, “Madama Butterfly”, “Mose”, “Aida”, finalizando el viaje en Río de Janeiro durante el mes de septiembre.



En 1920 cantó “Francesca da Rimini”, “Mefistofele”, “Carmen”, Manon Lescaut”, “Aida”, “Lohengrin” (con Hina Spani y Cesare Formichi) y “La Traviata” en ciudades italianas (Parma, Brescia, Verona, Vicenza, Rávena, Trieste, Bolonia y Turín). Obtuvo un éxisto extraordinario en su debut en La Arena de Verona el 27 de julio con la ópera “Mefistofele” en compañía de Bianca Scacciati, Linda Baria y De Angelis.


3. TRAS LA SENDA DE MARTINELLI: VISITA AL MET.

Comienza 1921 debutando en el Teatro La Fenice de Venecia con “Andrea Chénier”, también interpretó, “Pagliacci”, “Il Mistero” de Domenico Monleone, “Fedora”, “Carmen”, “Andrea Chenier”, “La Traviata”, “Aida” en ciudades como Catania, Bolonia y Milán (Teatro Carcano), Florencia.


El 1 de diciembre debuta en el Metropolitan de Nueva York con “Tosca”, le acompañan en el reparto la gran Maria Jeritza y Antonio Scotti, este debut pasó inadvertido puesto que suponía también el debut de Jeritza en el rol de Tosca., le siguió “Manon Lescaut” con Frances Alda, “Louise” con Geraldine Farrar, “Cavalleria Rusticana”, otra vez con Jeritza, “Boris Godunov” con Chaliapin, “Aida” y “Pagliacci”. No obtuvo el éxito que seguramente esperaba y nunca más volvería a Estados Unidos.


4. EL TENOR DE TOSCANINI Y LA SCALA.

En marzo de 1922 volvió a La Scala con “Mefistofele” (lo había llamado Toscanini para sustituir a un tenor que no era de su agrado), en el reparto figuran también Juanita Caracciolo, Iva Pacetti y De Angelis bajo la dirección del citado Toscanini; Pertile obutvo un clamoroso éxito y su relación con La Scala perduraría hasta 1937; a “Mefistofele” le siguió “Boris Godunov”. Ese año también interpretaría “Faust” de Boito con Scacciatti, Pacetti y De Angelis, “Lohengrin” con Maria Zamboni.


El 2 de junio canta en el Teatro de los Campos Eliseos de París, “Lohengrin” con Scacciatti, Maria Capuana y Enzio Pinza, dirigiendo Tullio Serafin, bajo cuya dirección también cantó “Lohengrin” (Arena de Verona, 2 de junio de 1922).


Finaliza el año como empezó: cantando en La Scala “Lohengrin” con Serafin. Y allí mismo comenzó 1923 cantando“Manon Lescaut” con Caracciolo y dirección de Toscanini, “Los Maestros Cantores” en italiano junto a Caracciolo, Ernesto Badini, Journet y Pinza, “Louise”, “Lucia di Lammermoor” con Toti Dal Monte, Riccardo Stracciari y Pinza.


En mayo comienza una nueva gira por America del Sur, visitando Buenos Aires, Montevideo, Río de Janeiro y Sao Paolo: “Aida” con Muzio, Flora Perini, Carlo Galeffi y Mansueto Gaudio (Colón 20 de mayo de 1923), “Lucia di Lammermoor” junto a Dal Monte, “La Traviata” con Muzio y Galeffi, “Manon Lescaut” con Muzio, “La Leggenda di Sakuntala” de Alfano, “Tosca” -una vez más con Muzio- , “La bohème” con Hina Spani, volviendo en noviembre a La Scala de Milán para cantar “Aida”, “La Traviata”, “Lucia di Lammermoor”, “Manon Lescaut” e “Iris”.


Durante 1924 no abandona Italia, cantando “Lucia di Lammermoor”, “Lohengrin” “Los maestros cantores”, “Iris”, “Mefistofele” (en La Scala la cantó junto a Spani, Arangi Lombardi y De Angelis), en este año destacan dos acontecimientos: el estreno de la ópera “Nerone” de Boito (1 de mayo) junto a Raisa, Galeffi, Journet y Pinza bajo dirección de Toscanini (Teatro alla Scala, 18 de marzo de 1924) y “La bohème” que se hizo en La Scala como homenaje a Puccini un mes después de su muerte, en la que también intervinieron Zamboni, Benvenuto Franci y Toscanini..


Durante 1925 interpretó en el Teatro alla Scala: “Andrea Chénier” (con Spani y Enrico Molinari en La Scala), “Aida” (con Giannina Arangi Lombardi, Zinetti, Franci y Antonio Righetti), “Il Trovatore” (Raisa, Fanny Anitua y Franci), “Lohengrin” (Zamboni, Elvira Casaza y Molinari), “Un ballo in maschera” (como apertura de la temporada 1925-1926 con Maria Carena, Anitua y Galeffi), “Madama Butterfly” (con Rosetta Pamparini”, “Maestros Cantores” e “Iris”. También cantó en Ferrara, Turín y Bolonia óperas como “Nerone” y “Lucia di Lammermoor”.


A principios de 1926 cantó “Il Trovatore”, “Mefistofele”, “La bohème” y “Nerone” en Milán y Turín, realizando una nueva gira por América, gira que comenzó en Buenos Aires con “Nerone” (con Muzio, Luisa Bertana, Franci y Pinza y con Arangi Lombardi la cantó en Río) y a la que siguieron “Iris” (con Pamapini), “Il Trovatore” (con Muzio), “Pagliacci” (con Pampanini y Ruffo”, “Ollantay” de Gaito, Madama Butterfly, y “La bohème” (con Isabel Marengo y alternándose Ruffo/Giuseppe de Luca); de vuelta en Italia cantó “Lucia di Lammermoor”, “Il Trovatore”, abriendo la temporada de La Scala con “Lohengrin” (junto a Ofelia Nieto, Casazza y Galeffi y dirección de Ettore Paniza), finalizando el año con “Andrea Chénier” (con Giuseppina Cobelli y Franci) y “Pagliacci” (con Pamapanini y dirección de Mascagni).


En 1927 cantó “Nerone”, “Aida” (junto a Eva Turner, Minghini-Cattaneo y Edoardo Faticanti y dirección de Marinuzzi), “Tosca”, “Lucia di Lammermoor” (con Toti dal Monte en La Scala), “La bohème”, “Andrea Chénier”, “Pagliacci”, “Cavalleria Rusticana”, “Manon Lescaut”, produciéndose el debut en el Covent Garden el 3 de junio de 1927 cantando “Aida” junto a Greta Stuekgold, Sigrid Onegin y Emil Schipper, le siguió “Il Trovatore” (con Frida Leier, Maria Olczewska y Armando? Borgioli) y abriendo la temporada de la Scala con “Mefistofele” (junto a Cobelli, Bruna Rasa y Tancredi Pasero”, finalmente, el 20 de diciembre en el citado teatro estrena la ópera de Wolf-Ferrari “Sly”, le acompañaron en esta ocasión la que sería profesora de Alfredo Kraus, Mercedes Llopart -sustituida después por Bruna Rasa- , Iris Adami Corradetti y Luigi Rossi Morelli, la dirección corrió a cargo de Paniza.


Al año siguiente, 1928, en Turín, Milán y Génova: “Pagliacci”, “Lucia di Lammermoor”, “Rigoletto”, “Andrea Chénier”, “Tosca”, “La traviata”, “Cavalleria Rusticana”,”Sly” y “Maestros Cantores”, volviendo al Covent Garden para cantar “Aida” (con Dusolina Giannini/Eva Turner, Irene Mighini-Cattaneo y Armando Borgioli), “La bohème” (con Margaret Sheridan y Margherita Carosio) y “Pagliacci” (con la Nedda de Pampanini).
Y en 1929 cantó “Lohengrin” (en La Scala lo acompañarían Pampanini, Minghini-Cattaneo y Galefi y en Roma Pacetti, Anitua y Franci), “Pagliacci”, “Mefistofele” (con Gina Cigna, Bruna Rasa y Andrea Mongelli en Niza), “Lucia de Lammermoor” (con Anna Maria Guliemetti/Dal Monte), “Manon Lescaut”, “Fra Diavolo”, “Andrea Chénier” (con Muzio y Franci en Roma, mientras que en Nápoles serían Agusta Concato y el gran barítono Apollo Granforte), “Iris”, “Un ballo in maschera” (en La Scala con Scacciatti, Minghini-Cattaneo y Galeffi), “La Campana Sommersa” (La Scala, 4 de abril de 1929), “Francesca da Rimini”, “Aida” (con Arangi Lombardi, Cassazza y Galeffi).


El 19 de mayo visitó Viena, allí cantó “Lucia di Lammermoor” junto a Dal Monte y Franci, seis días después lo haría en Berlín, le siguieron “Manon Lescaut” (el 27 de mayo) y al día siguiente “Aida” con Arangi Lombardi. Y en junio se produce una nueva visita al Covent Garden para cantar “La bohème”, “La Gioconda” (con Rosa Ponselle, Minghini-Cattaneo e Inghilleri”, “Manon Lescaut” y “Tosca”. Al mes siguiente le toca el turno a Buenos Aires, allí canta “Lohengrin”, “Aida”, “La compana Sommersa”, “Lucia di Lammermoor” (con Bidu Sayao), “Maestros Cantores”. En octubre ya está otra vez en Italia cantando “Lucia di Lammermoor”, “Andrea Chénier” con Cigna, “Manon Lescaut”, “Francesca da Rimini”, “La Traviata”, “La forza del destino” (La Scala, 22 de diciembre de 1929) y “La bohème”.


En 1930 cantó en Italia “Francesca da Rimini”, “Il Trovatore”, “Andrea Chénier”, “Lohengrin”, “Aida”, “Un ballo in maschera”, “La Traviata”, “Madama Butterfly”, “L'ultimo Lord” de Aflano, “La forza del destino”, [b]“Gianni Schichi” compartiendo cartel con cantantes como Dalla Rizza, Mario Stabile, Spani, Bruna Castagna, Giulio Fregosi, Sheridan, Granforte, Arangi Lombardi, Muzio, Rasa, Maria Laurenti, Stignani, Borgioli, Pagliughi.




5. ÚLTIMA ETAPA (1931-1952): Werther, La Favorita, Otello
En 1931 intervino en óperas como “Un ballo in maschera”, “Aida”, “Andrea Chénier”, “Adriana Lecouvreur”, “Martha”, “La bohème” (con Mafalda Favero), debutando en La Scala el rol de Pollione de “Norma” junto a Scacciati, Stignani y De Angelis, en Londrés cantó en “La forza del destino” con la Ponselle y en “Tosca” con Pacetti y Stabile. 

Durante 1932 y 1933 no salió de Italia, cantando “Fedora”, “Werther”, “Tosca”, “Adriana Lecouvreur”, “Un ballo in maschera”, “Lucia di Lammermoor” y “Lohengrin” (la cantaría con Caniglia en La Scala durante la temporada 1933) en lugares como Milán, Turín, Génova, Nápoles, Roma, Bérgamo, Verona, Ferrara, Bolonia....

Al año siguiente, 1934, debutó el rol de Fernando de “La Favorita” junto a Ebe Stignani, Giuseppe Danise y Tancredi Pasero, cantando con personalidades como Elisabeth Rethberg (“La forza del destino”, Cigna (“Andrea Chénier”), Arangi Lombardi (“Un ballo” y Margherita Carosio (Fra Diavolo).



El 16 de enero de 1935 se produce el estreno de la ópera “Nerone” de Pietro Mascagni, cuyos cantantes, además de Pertile, Bruna Rasa, Margherita Carosio, Apolllo Granforte y Tancredi Pasero, fueron elegidos por el propio compositor, le siguieron “Pagliacci”, “Fedora”, “Aida” (bien con Caniglia o con Rethberg y Pinza) y “Un ballo in maschera”.

En 1936 y 1937 volvieron asu repertorio óperas como “Francesca da Rimini”, y “Mefistofele”, cantando también en “Aida”, “Il Trovatore”, “Fedora” y “Nerone”, este último año debuta el “Otello” de Verdi en el Teatro Real de Malta, después también lo cantará en Brescia, Parma, Padua, Turín Trento, Lecce, bérgamo, Vicenza, Cairo Cairo, Budapest, Zurich, Florencia (tres temporadas), Venecia, Milán (Teatro Lírico), Siracusa, Trieste (en tres temporadas), Treviso, Regio Emilia, Bolonia y en la radio de Roma.


A partir de 1938 representó óperas como “Aida”, “Il Trovatore”, “Un ballo in maschera”, “Andrea Chénier”, “Pagliacci”, “Lohengrin”, “Fedora”, también una única representación de “Poliuto” en la RAI, asimismo continuó dando conciertos y recitales por toda Italia, sobre todo en Milán y Venecia.



Su despedida tuvo lugar el 31 de diciembre de 1943 en Como y no en La Scala, donde en principio estaba previsto, las circunstancias de la Segunda Guerra Mundial lo impidieron (días antes un bombardeo había destrozado el teatro milanés), interpretando Riccardo de “Un ballo in maschera” con Cigna, Fedora Barbieri, Carlo Tagliabue y Lina Almaro.
Volvió el 16 de diciembre de 1945, en el Teatro Real de Roma para cantar, una vez más, “Nerone” de Boito. Fue su última ópera en escena, se le ofreció cantar con ocasión de la reapertura de La Scala tras la reconstrucción posterior a la Segunda Guerra Mundial, pero el tenor declinó la oferta..

Pértile, lo hemos podido comprobar, estrenó numerosas óperas, destacando sobre todo con el “Nerón” de Boito (1 de mayo de 1923), ópera con la que se despidió de la escena en 1946, “Sly” de Wolf-Ferrari (29 de diciembre de 1927) y el “Nerón” de Mascagni (1935).

A partir de 1946 se dedicó a la enseñanza en el Conservatorio de Milán hasta su muerte en esta ciudad el 11 de enero de 1952. 




EL INTÉRPRETE Y SU VOZ:

Tenemos testimonios de su voz en grabaciones que van  desde 1923 hasta 1943, tres de ellas son de óperas completas: “Aida”, “Il Trovatore” y “Carmen”. Aunque, como hemos visto, cantó en el Metropolitan de Nueva York, al contrario de otros cantantes italianos de la primera mitad del siglo XX (Caruso, Gigli, Lauri Volpi, Martinelli) no fue un cantante asiduo del Met, su carrera se centró fundamentamente América del Sur (Buenos Aires, Río de Janeiro, Montevideo y Sao Paolo), donde se le adoraba y, sobre todo, en Italia, fue el tenor predilecto de Toscanini en La Scala durante los años veinte y treinta, se dice que había determinadas óperas que no se programaban si el director no podía contar con Pertile. Su repertorio era variadísimo, cantando tanto papeles líricos (Rodolfo, Lohengrin, Riccardo) como más dramáticos (como Canio u Otello).


Su timbre no era especialmente bello, aunque tampoco era tan ingrato como lo sería el de Vickers, digamos que era muy particular, sin embargo era un intérprete muy musical, expresivo y capaz de reflejar infinitos matices sin llegar a la exageración, respetando siempre las indicaciones de la partitura, mostraba una gran sensibilidad que apoyaba en una magnífica técnica, con  sorprendente facilidad en el agudo, en el uso de la media voz, con el pasaje bien resuelto, emisión en la máscara y un magnífico legato, estas características interpretativas hacen que cuando hoy escuchamos sus grabaciones la calidad del timbre pase a ocupar un segundo plano mostrando sus dotes interpretativas, su gran musicalidad y flexibilidad en el fraseo, Pertile era pues un cantante muy limpio . Hubo quien lo criticó por un exceso de afectación en su canto pero las grabaciones que conservamos parecen desmentir que fuera así, situándose siempre en un equilibrio perfecto entre canto e interpretación, de hecho hay quien lo ha llegado a considerar el antecedente masculino de Callas.
Una vez alguien me decía que es posible que en la actualidad un cantante como Pertile pasara sin pena ni gloria por los escenarios, yo estoy convencido de que no sería así, cualquier cantante más que solvente en Il trovatore o en Aida (Radames) hoy se comería el mundo y Pertile no es que fuera más que solvente, era excepcional. Este tipo de afirmaciones desacreditando a muchos cantantes históricos  se hacen para justiificar el aplauso a algunos tenores actuales que distan mucho de tener una técnica bien resuelta y que en escena funcionan bastante bien pero son difíciles de soportar, por lo menos para quien esto escribe, en disco; para qué conofrmarse con lo potable si podemos tener lo mejor. Está claro que Pertile hoy tendría que adaptar su repertorio a nuestra época porque el verismo no se lleva tanto como se llevaba entonces.
No sé si alguno pensará que el estilo es anticuado, tampoco lo creo, lo antiguo son las grabaciones, difícil es encontrar a cantantes que ensamblen tan bien el canto y el sentido de la interpretación.

Personajes:

“L'amore dei tre re” de Montemezzi
“Abul” de Nepomuceno
Alfredo de “La Traviata”
Don Alvaro de “La forza del destino”
Andrea Chénier
“La Campana Sommersa”
Canio de “Pagliacci”
Cavaradossi de “Tosca”
“Conchita” de Zandonai
Dick Johnson de “La Fanciulla del West”
Dimitri de “Boris Godunov”
Edgardo de “Lucia di Lammermoor”
Fausto de “Mefistofele” (Boito)
Fernando de “La Favorita”
Des Grieux de “Manon Lescaut”
Don José de “Carmen”
Julien de “Louise”
Il Duca de “Rigoletto”
“Il Mistero” de Monleone
Enzo de “La Gioconda”
“Fra Diavolo” de Auber
“La Giavanese” de menegazzoli
“La leggenda di Sakuntala”
Lionel de “Martha” von Flotow
“Lohengrin”
Loris Ipanov de “Fedora”
“L'ultimo Lord” de Alfano
“Manrico” de Il Trovatore
“Nerone” de Boito
“Nerone” de Mascagni
“Ollantay” de Gaito
“Osaka” de Iris
“Otello”
Rinuccio de “Gianni Schicchi”
Walther de “Loreley” (Catalani)
Paollo de “Francesca da Rimini”
Pinkerton de “Madama Butterfly”
Pollione de “Norma”
Radames de “Aida”
Rugger Lastouc de “La rondine”
Riccardo de “Un ballo in maschera”
Turiddu de “Cavalleria Rusticana”
Vinicious de “Quo vadis” de Nouguès
Walther de “Los maestros cantores”
“Werther”

15 comentarios:

  1. Gran trabajo maac y grandísimo Pertile!!!

    Muchas gracias.

    ResponderEliminar
  2. He acabado el capítulo 1, y por hoy ya vale, que ya me parece que soy El Padrino. Para variar otro desconocido que resulta que es buenísimo. ¿Pero es de los que "no tenían una bella voz"? A mi me parece bastante bonita.

    Respecto a lo de los gustos cambiantes, lo único que no parece probable es que deje de gustarte la ópera.

    ResponderEliminar
  3. Apabullante post y Pertile, que aún pasando los años sigue vital dando lecciones de modernidad a todos los tenores que le siguieron.
    Lo bello en Pertile es el canto. ¿Hay algo más importante?

    ResponderEliminar
  4. Un gigante, uno de los mejores tenores de la historia, a la altura de una Caruso, un Gigli, un Schipa o un Lauri Volpi. Y suena más moderno que todos ellos y que muchos de los que le sucedieron.

    Su timbre no es la repanocha, cierto, pero a mi nunca me ha parecido desagradable, como sí me lo parece el de Vickers o el de Rockwell Blake, por nombrar dos ejemplos de grandes artistas maltratados por la naturaleza. Incluso me parece un timbre más atractivo que el de Kraus, y eso que a mí el timbre de Kraus me gusta, por muy metálico y muy nasal que fuese.

    ResponderEliminar
  5. Me queda la última etapa, pero estoy a punto de pájara y lo dejo para mañana. Es buenísimo.

    Pregunta. ¿Su teatralidad no sería hoy excesiva?
    Pregunta 2. ¿Hay o ha habido muchos tenores que se atrevan con tanto repertorio, Wagner incluido?

    ResponderEliminar
  6. Es que su teatralidad no es la de hoy sino la de entonces. Nadie juzga a Velazquez con criterios estéticos del siglo XX. Aún así no me parece excesiva, más sincera que la de Corelli, un tenor de la segunda mitad del siglo XX, a principios de siglo había otros que cargaban más las tintas, Fleta sin ir más lejos. No cabe duda de que hoy tanto éste como Pertile cantarían de otra forma.
    Respecto a la segunda pregunta tenemos al gran Domingo. Pertile cantó el Wagner más lírico y fue un cantante wagneriano de primera magnitud, la pena es que no lo cantara en el idioma original, entonces no se estilaba y además era muy dificultoso, tanto como ahora, claro. Pero ahora hay que aprender alemán, entonces no hacía falta si te movías en el ámbito latino. También está el caso contrario, tenores alemanes que cantaban Verdi en alemán como el Otello de Windgassen. El Wagner que cantó Pertile no difería mucho en estilo del canto italiano tradicional, no más que pudo diferir el canto verista del belcantista, la diferencia estilística viene dada sobre todo por el idioma. Lo que sí me parece muy diferente en estilo es el canto barroco y clásico, el de Mozart, para entendernos, no sólo por técnica sino, sobre todo, por tipo de vocalidad. Pero se puede compaginar perfectamente Mozart y Wagner, un ejemplo podía ser el gran Dermota. Otro cantante muy prolífico en estilos fue Wunderlich pero volvemos a tropezarnos con el problema del idioma. Excepcional también es el caso de Vickers pero éste tenía serios problemas de pronunciación. Y bueno, se me olvidaba, Gedda fue otro monstruo a la hora de abordar distintas escuelas de canto, lo mismo le daba a Rossini o a Mozart que a Verdi, Wagner, Massenet o Tchaikovski, un auténtico fuera de serie, siempre manteniendo un nivel de calidad que iba desde lo bueno hasta lo excepcional. En definitiva, que hay bastantes más de lo qe parece. Entre los actuales, además de Domingo, parece que Kaufmann también puede entrar en lista, ha cantado Mozart, Verdi, Massenet, Wagner y todavía tiene carrera por delante.

    ResponderEliminar
  7. Y un tenor interesantísimo, un día le tendré que dedicar una entrada, fue Giuseppe Borgatti, cantó belcanto y mucho Wagner, de hecho es el primer italiano que cantó en Bayreuth. La pena es que los testimonios que tenemos son en italiano, creo que nunca lo he escuchado cantar en alemán. He escuchado muy pocas grabaciones suyas pero tanto su timbre como su estilo de canto tan ligado me encantan.

    ResponderEliminar
  8. Pues nada, ya he subido el Tourmalet, que casi me ha parecido cuesta abajo. El último párrafo de la entrada y tus comentarios -clase particular- de ahora me lo dejan claro. Arrasaría, incluso sin modificar nada.

    Ahora, en justa compensación debiera estar un día aplaudiendo al señor Pertile y otro tanto al señor maac.

    ResponderEliminar
  9. He escuchado poco a Pertile pero sí lo suficiente como saber que es muy bueno. En caso contrario ni sabríamos que existió.
    Un post excelente, muy maaciano.

    ResponderEliminar
  10. Gracias, Glòria, hay que escuchar mucho a Pertile.
    José Luis, mira que eres generoso, no sé si en vez de aclarar las cosas las lié más.

    ResponderEliminar
  11. maac, la realidad es compleja como bien sabes, y tus comentarios son tan liosos como la vida misma, o sea que no me han liado nada. O eso creo. Pertile cantaba e interpretaba de miedo, y no creo que hubiera tenido muchas dificultades para limar lo que quizá le sobrase de afectación para el gusto de hoy. ¿Es eso, profe? ¿O lo he entendido todo al revés? Pero me es igual. Mira que tengo manía a las grabaciones antiguas y este Pertile me ha parecido inmenso. Muchos hubieran, aún con risotadas ostentoreas, que diría el Gil

    ResponderEliminar
  12. Maac, me descubro ante Vos por el inmenso (en extensión y categoría) post que nos has dejado.
    Súper tenorazo, del que tengo que decir, como Titus, que su timbre nunca me ha parecido feo.
    Sensibilidad y arte en estado puro.
    Mil gracias.

    ResponderEliminar
  13. Gracias a los dos.
    Atticus, pero nadie ha dicho que la voz de Pertile fuera fea, otra cosa es que no se caracterizara por su belleza, tenía un timbre bastante irregular.

    ResponderEliminar
  14. Están Vds. locos? Fea la voz de Pertile? Y su potencia gigante?^Para mí es el mejor tenor de todos los tiempos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Más que fea ya se dice que "no hermosa".
      Respecto a la potencia, ahora no lo recuerdo bien pero quizás se refería al squillo.
      En todo caso, como supongo que ya sabes, la belleza no es objetivable.

      Eliminar