viernes, 16 de marzo de 2012

Momento hidromiel - La walkiria

 

La walkiria, Primera Jornada de El Anillo del Nibelungo, transcurre en el interior de la vivienda de Sieglinde y Hunding, en su centro se eleva el tronco de un fresno, comienza justo en el momento en el que una tormenta se está extinguiendo, aparece Siegmund extenuado, parece que ha hecho un gran esfuerzo, quizás lo perseguían, debe haber llegado corriendo desde my lejos, sí, parece un fugitivo, tan cansado que no puede evitar tenderse sobre una piel de oso que está situada, a modo de alfombra, junto al fuego. Aparece Sieglinde, debe haber escuchado el ruido y debe haber pensado que ha llegado Hunding, su esposo; sin embargo se encuentra a otro hombre, está roto, ha perdido el sentido, quizás está muerto, se acerca y comprueba que aún respira, préstamente va por un cuerno con agua para aliviar a ese muchacho tan fatigado. Siegmund bebe y siente un magnetismo especial hacia esa mujer, no puede dejar de mirarla. Sieglinde, como esposa fiel, será hospitalaria pero deja bien claro que la casa pertenece a Hunding, así no habrá malentendidos, se interesa por las heridas del muchacho que le cuenta como su escudo y su lanza quedaron destrozados y él a la merced de los enemigos, éstos lo acosaron y la tormenta terminó por rematar la faena destrozándolo, pero a la vista de la muchacha ha sentido como un repentino vigor. Sieglinde se dirige hacia el granero y vuelve con un cuerno lleno de hidromiel, se lo ofrece a Siegmund que bebe, éste a su vez se lo ofrece a Sieglinde que también bebe y vuelve a ofrecérselo a Siegmund que torna a beber, esta vez intensamente sin apartar sus ojos de los de la muchacha. Lo que sigue, en parte, es fácil imaginárselo: la infidelidad está al caer, aunque el que no conozca la historia se encontrará bastantes sorpresas.






Hidromiel... hidromiel...
¿en qué consiste exactamente esta bebida?

La hidromiel, anterior a la aparición de la cerveza, de la que algunos la consideran un precedente, parece ser que ya se conocía en Europa en la prehistoria, pero es en Polonia (allí la apicultura estuvo muy arraigada) donde alcanzó mucha popularidad desde la Edad Media.

Es una bebida que de alguna manera se parece al vino y se produce por fermentación alcohólica de la miel (la mejor es la de tilo o  de trébol) rebajada con agua más extracto de lúpulo, se aromatiza con especias y zumos de frutas. 

Si la hidromiel se elabora con una mezcla fría de agua y miel obtenemos hidromiel no saturada y si, por el contrario, cocemos la mezcla obtenemos hidromiel saturada, lo que permite una fermentación más rápida, no da lugar a un resultado tan aromatizado como la no saturada pero su calidad es mejor y más saludable.

La hidromiel más popular es la triple que se hace a partir de 1 litro de miel y 2 de agua, también se puede encontrar hidromiel de uno y medio (1 litro de miel por medio de agua) o la hidromiel semidulce (a partes iguales de miel y agua). Es conveniente que la hidromiel sufra un proceso de envejecimiento, el ideal parece que ronda los tres años.

La hidromiel se sirve a temperatura ambiente y también caliente, sobre todo en invierno.

8 comentarios:

  1. Y yo que me imaginaba que era un reconstituyente la mar de nutritivo, resulta que tiene alcohol! mucho? Wagner enciende la chispa de los adúlteros a base de filtros, no vale..

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    1. Al ser producto de la fermentación y no de destilación no es una bebida de gran contenido alcohólico, más o menos como el vino o la cerveza (de 10 a 15 grados).

      Uno tiende a pensar que lo Siegmund necesita en las condiciones en las que está es un café con leche, entonces sería un momento Nestcafe.

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    2. Hombre, para despejarse, si acaso un café cargado, pero es verdad que si le da una hidromiel de 14º corre el riesgo de que se quede redondo o de que pase lo que pasa, lo cual pondría en cuestión las intenciones de Sieglinde... Momento agua del carmen

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    3. No exactamente para despejarse, para descansar: café con leche + mantita en las piernas.
      El café cargado le vendrá bien para salir pitando al día siguiente.

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  2. Siempre he pensado que estos héroes son un poco "ingenuos". Se dejan engatusar con demasiada facilidad. Les dan un Elisir d'amore disfrazado de hidromiel y no se enteran que estan en otra ópera!.

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  3. Buenísimo post.

    Recuerdo que las primeras veces que yo escuchaba las referencias al (o a la) hidromiel, pensaba en una especie de jarabe caliente que no se me hacía precisamente apetecible.
    Luego, más adelante, ya sabedor de los orígenes de la bebida, me fueron entrando más ganillas de probarlo. Y, finalmente, el éxtasis vino cuando un amigo se prestó a fabricarlo y nos obsequió con aquella botella del inolvidable "Hidromiel Les Arts", con la etiqueta de Helga caracterizada de Varnay, alitas incluidas, y que tuvimos ocasión de ventilarnos tras una representación de Troyanos, si no recuerdo mal.

    Pedazo de Waltraud... O'Neill, regulero.

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    1. Es curioso, yo también pensaba siempre en una especie de jarabe. Por cierto, no me acordaba ya de ese otro momento hidromiel.

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