sábado, 24 de marzo de 2012

Thaïs - Acto III - EL ANTÍDOTO NO FUNCIONA o LA REDENCIÓN NO ESTÁ AL ALCANCE DE TODO EL MUNDO


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 ACTO III:
  
LA ENTREGA. EL último acto de Thaïs comienza con una melodía muy erótica y orientalizante, estamos en un oasis. Bajo unas palmeras un pozo, un poco más allá, entre unos árboles, un refugio para los viajeros y bastante más lejos en el borde del desierto las cabañas blancas de la ermita de Albina. El sol castiga fuerte. Aparecen Thaïs, que apenas se mantiene en pie, no puede más, y Athanaël que le exige que se sacrifique y continúe el camino, pero Thaïs está tan debilitada que cae a tierra desfallecida, entonces Athanaël la coloca bajo las sombras de las palmeras y se queda contemplándola en silencio con una expresión dulce en el rostro, de los pies de la todavía atractiva muchacha corren gotas de sangre Athanaël se arrepiente de haberle exigido un esfuerzo tan desmesurado y llora de emoción al pensar en la abnegación con la que se le ha entregado ¡La llama santa Thaïs! Nos la canoniza antes de tiempo. También le besa los pies. En realidad el discurso de Athanaël es retórico, se está engañando a sí mismo. El monje se marcha, recoge agua y algunas frutas de los alrededores para que Thaïs pueda reponerse, y regresa poco después. Es el momento del aria "Ô messager de Dieu" y del dúo "Baigne d'eau mes mains et mes lèvres" al que se unen unas voces blancas: "Pater noster, qui es in coelis", son Albina y el resto de hermanas que inesperadamente acuden. Athanaël deja a Thaïs con Albina y su congregación despidiéndose de ella, entonces se viene abajo, este hombre está enamorado de la joven.
 



"IL MIO VELEN LABORA". Cambio de decorado, puesto que el segundo cuadro tiene lugar a orillas del Nilo en el desierto del Thebaid, allí están las cabañas de los cenobitas, amenaza una terrible tempestad. Los hermanos de Athanaël están preocupados, ni come ni bebe, aparece como en estado catatónico, con los ojos fijos, con aspecto salvaje, el cuerpo como desencajado, pasa entre ellos como si no los viera, ausente, pero ellos creen que es síntoma de que está con Dios y lo dejan solo, Athanaël pide a Palémon que se quede con él, tiene necesidad de confesar lo que atormenta su alma y que no es otra cosa que cree estar poseído por un demonio, no hace otra cosa que pensar en Thaïs y su imagen, en todo su esplendor y voluptuosidad, le persigue, cae a tierra, pero Palémon no puede, o quizás no sabe, ayudarle, lo deja solo y se aleja. Athanaël se queda dormido pero su alma no descansa, tiene una visión en la que se le presenta Thaïs con todos sus encantos, seduciéndole provocativamente, la visión se desvanece y tiene lugar una segunda visión, esta vez Thaïs está a punto de morir en el monasterio de Albine. Súbitamente se despierta deseando volver a verla, hacerla suya. Celirando, buscando a Thaïs, desaparece en la noche. La tempestad ha llegado.

EL VENENO QUE FUE INOCULADO AÚN ESTABA AHÍ: El último cuadro transcurre en el monasterio de Albine, Thaïs se encuentra tendida, inmóvil, como muerta, el resto de hermanas y Albine alrededor de ella rezando. Aparece Athanaël que cae prosternado ante Thaïs, mientras Thaïs le habla desde la espiritualidad él le responde desde la carne, habla de amor, de deseo: "sólo tengo el recuerdo de tu belleza mortal... cuando te hablé, te mentí... el cielo... nada existe... nada hay verdadero sino la vida y el amor entre los hombres... te quiero". Pero ella, que está en un estado de éxtasis místico, no lo escucha. Y así siguen dialogando en dos planos distintos hasta que Thaïs muere ascendiendo al cielo, Athanaël, desesperado, invoca la muerte. FIN DE LA ÓPERA.

Os dejo un Youtube de la escena final con Fleming y Hampson, dirige López Cobos en el Met:


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