miércoles, 9 de enero de 2013

Año Verdi (1) - Aria de Cuniza en "Oberto". Shirley Verrett





Inauguramos el año Verdi en El blog de maac, lo que voy a intentar, al menos es lo que tengo pensado hacer, es ir mostrando arias compuestas para voces femeninas, y empezamos por el principio, un aria de la primera ópera estenada por el compositor de Busseto.


Bellini había fallecido, Rossini se había retirado y los máximos exponentes del belcantismo decimonónico eran Donizetti y Mercadante. Ese es el contexto en el que nace la primera ópera de Verdi, Oberto, conte di San Bonifacio (1839), que, al igual que la última, fue estrenada en La Scala. Oberto tuvo bastante éxito y porporcionó al no tan joven Verdi, 26 años, un contrato para componer tres nuevas óperas.



La acción de Oberto tiene lugar en el siglo XIII en el norte de Italia. Oberto, conde de San Bonifacio, padre de Leonora, había perdido una batalla frente a las tropas de Ezzelino, padre de Cuniza. Ricardo, conde de Salingerra, pretende desposar a Cuniza , para él supondrá su ascenso social, ya que se trata de la hija de Ezzelino, el problema es que Ricardo ya había flirteado con la hija de Oberto, prometiéndole matrimonio. El despecho de la traicionada Leonora le llevará a contar lo sucedido a Cuniza. Quien, comprobado que Leonora estaba en lo cierto, decide renunciar a la boda, deseando que Ricardo respete su promesa casándose con la rival. Cuando todo podría solucionarse surge un nuevo problema, como tantas otras veces en Verdi, el causante será un progenitor masculino: Oberto  desafía a Riccardo a batirse en duelo para vergar el honor de su hija. El viejo muere en el duelo y Ricardo huye. Al final recapacitará y querrá renovar su promesa de amor, pero Leonora, que ha perdido al padre, optará por ingresar en un convento.

Escucharemos el aria de Cuniza en la primera escena del segundo acto, la joven se encuentra en sus aposentos con sus doncellas, aparece Imelda, su confidente, con la noticia de que Riccardo quiere verla, pero ella no desea verlo, en un ataque de melancolía recuerda cómo fue su ahora marchito amor y dice aquello de  Oh, chi torna l'ardente pensiero a¡biei sogni del tempo primiero!...  (¡Quién me devolverá los pensamientos ardientes de los bellos sueños del pasado!), después se mostrará inflexible ante la doncella: Riccardo regresará junto a Leonora. En la cabaleta mostrará su firmeza, las promesas deben ser cumplidas, ella misma se encargará de conducir al que fuera su prometido antes la amiga, su amistad con Leonora vale tanto como su amor por Ricardo. El personaje de Cuniza fue estrenado por la contralto inglesa Mary Shaw (1814 -  1876).

Cantará el aria y la cabaleta de Cuniza, en una interpretación de 1971, la siempre sensual Shirley Verrett, la Nera Callas, como sería denominada por la prensa italiana de los setenta. El aria está precedida de un recitativo acompañado en el que la voz de la mezzo se muestra prácticamente desnuda, aquí se trata de cuidar mucho la articulación de las palabras y mostrar un fraseo variado y sincero, debe también saber adornar su declamado mediante vocalizaciones,  regulando intensidades y dosificando cuidadosamente el aire para no quedarse sin aliento, mostrándose, a su vez, expresiva en todo momento, la carga de melancolía tiene que pesar, este recitativo me recuerda mucho a la Leonora de Il trovatore. Pasamos al aria, que exige prácticamente  los mismos requisitos: algún trino, buen fraseo, variaciones dinámicas, dominio de la media voz, fiato para sostener largas frases y capacidad para vocalizar y que el canto fluya ligado. Tras un breve pasaje intermedio, con intervención del coro de doncellas, llegamos a la cabaleta, Più che i vezzi e lo splendore, la influencia de Bellini se deja notar, en ella también interviene el coro femenino, el ritmo se acelera y comienza el primado de la imaginación y el ornamento con variaciones en el tiempo y  en la intensidad. El papel de la orquesta es meramente anecdótico, siempre al servicio de la vocalidad.

Aria de Cuniza: Oh, chi torna l'ardente pensiero?...Più che i vezzi e lo splendore 




5 comentarios :

  1. Muy calida y expresiva me ha parecido Verret. Y por lo visto, Verdi ya era Verdi de jovencito, aunque, antes incluso de lo que dices, parecía que se estaba preparando el Casta Diva :-)

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    1. Está claro que el primer Verdi está mirando a Donizetti, Bellini y Rossini, pero lo que también sorprende es que, a pesar de eso, suena mucho a Verdi, lo cual es una perogullada, jajaja. Pero vamos... que quiero decir que la personalidad del compositor ya está ahí.

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  2. Desconocía lo de la "Nera Callas" pero me gusta el calificativo. Es Verdi con la sombra de Bellini alargada, al menos en esta escena de la ópera. Interesante.

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    1. En realidad tiene que ver poco con Callas, sólo ser rozan en parte del repertorio, pero es un calificativo que a mí también me gusta y le pega bastante. Para mí es una de las voces más sensuales que han existido y su timbre, además de ser muy personal y fácilmente identificable, me resulta muy atractivo. Sus padres no querían que se dedicara a la ópera, preferían que se decantara hacia el terreno del lied, como Marian Anderson, menos mal que la chica era tozuda y se salió con la suya.

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    2. Una gran artista y afortunadamente "tozuda"...siento una debilidad especial por las grandes y operísticas voces negras.

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