sábado, 12 de septiembre de 2009

Mingardo y Monteverdi. A propósito de unas declaraciones de Rossini.


En la Biografía de Rossini (1836) publicada en París por A. Zanolini se atribuye al compositor de Pésaro unas palabras que, respecto a la labor del compositor, dicen lo siguiente: "No prestará atención a las palabras, si no es para concordarlas con el canto, sin embargo, no se alejará del carácter general de la música que habrá elegido cuidadosamente de forma que las palabras sirvan a la música antes que ésta a las palabras. Las palabras, en una escena patética o terrible, serán unas veces alegres, otras tristes, de esperanza, de temor, de ruego o de amenaza... según el movimiento que, poco a poco, el poeta ha querido otorgar a la escena. Si el músico se dedica a seguir paso a paso el sentido de las palabras, compondrá una música inexpresiva por sí misma, pobre, vulgar, hecha, diría yo, como un mosaico, e incoherente o ridícula."

No estoy de acuerdo. Cuando las leí inmediatamente pasó por mi cabeza un nombre, Monteverdi. Escuchamos a Sara Mingardo con el Concerto Italiano de Rinaldo Alessandrini interpretando "Se i languidi miei sguardi", un madrigal perteneciente al Séptimo Libro publicado en 1619. Se subtituló como "Lettera amorosa a voce sola in genere rappresentativo e si canta senza battutta" (carta de amor para una voz solista en género representativo para ser cantada sin medida). En su interpretación es importantísimo el papel del cantante por la importancia que se le da a la declamación y a la expresividad, de tal forma que para que la pieza no se convierta en un ladrillo debe pasar a través de un intérprete, que además de conocimiento del estilo, una voz atractiva y musical, posea un plus de sentido dramático y un amplio dominio de la pronunciación italiana.





Se i languidi miei sguardi,
Se i sospir' interrotti,
Se le tronche parolle non han sin hor potuto,
O bel idolo mio, farvi de le mie fiamm'intera fede:
Leggete queste note, credete a questa carta,
A questa carta in cui sotto forma d'inchiostro il cor stillai.
Qui sotto scorgerete quell' interni pensieri
Che con passi d'amore scorron l'anima mia.
Anzi avampar vedrete
Com' in sua propria sfera nelle vostre bellezze
Il foco mio.

Non è già part'in voi che con forza invisibile
d'Amore tutt'a se non mi tragga.
Altro già non son io che di vostra beltà preda e troffeo.
A voi mi volgo o chiome, cari miei laci d'oro.
Deh, come mai potea scampar sicuro,
Se come lacci l'anima legaste,
Com'oro la compraste?
Voi, pur voi, dunque sete de la mia libertà
Catena e prezzo.
Stami miei pretiosi bionde fila divine,
Con voi l'eterna parca sovra'l fuso fatal mia vita torce.

Voi, voi, capelli d'oro, voi pur sete di lei,
Che è tutta foco mio, raggi e faville.
Ma se faville sete, on d'avien ch'ad ogn'
Hora contro l'uso del foco in giù scendete?
Ah, ch'a voi per salir scender conviene,
Ch'a la maggior celeste ove aspirate,
O sfera degl'ardori, o Paradiso,
È post'in quel bel viso.

Cara mia selva d'oro, richissimi capelli,
In voi quel labrinto Amor intesse,
Ond' uscir non saprà l'anima mia.
Tronchi pur mort'i rami del pretioso bosco,
E de la fragil carne scuota pur lo mio spirto:
Che tra fronde si belle anco recise rimarrò prigionero,
Fatto gelida polve e d'ombra ignudo.

Dolcissimi legami, belle mie pioggie d'oro,
Qual hor sciolte cadete da quelle ricche nubi,
Onde racolte sete, e cadendo formate
Pretiose procelle, onde con onde d'or
Bagnando andate scogli di latte e rivi d'alabastro,
More subitamente, O miracol' eterno d'amoroso desio,
Fra si belle tempest' arso il cor mio.
Ma già l'hora m'invita, o degli affetti miei
Nuntia fedele, cara carta amorosa,
Che dalla penna ti dividi omai.
Vanne, e s'Amor e'l Cielo cor tese ti
Concede che da begl'occhi non t'accenda il raggio,
Ricovra entro il bel seno.
Chi sa che tu non gionga da si felice loco
Per sentieri di neve a un cor di foco

von Otter canta Rossini

Hoy vamos de rarezas, traigo dos que vuelven a poner en evidencia la versatilidad de Anne Sofie von Otter. La primera rareza es el rondó final de La Cenerentola de Gioacchino Rossini: "Nacqui all'affanno e al pianto... Non piu mesta accanto al fuoco", ignoro el lugar, la fecha, orquesta y director de la grabación, posiblemente sea una gala en Frankfurt con James Levine a mediados de los ochenta:







Y los fragmentos que completan la segunda rareza se encuentran en una representación de Tancredi efectuada en Ginebra en 1990 con la Orquesta de la Suisse Romande bajo la dirección de Bruno Campanella.


Giuditta Pasta como Tancredi



"Fácil es imaginar el éxito de esta obra celestial en Venecia, la ciudad de Italia donde mejor se juzga la belleza de las melodías. Aunque el mismo emperador y rey Napoleón hubiera honrado a Venecia con su presencia, nohabría su llegada apartado de Rossini la atención. Era una verdadera locura, un veradero 'furor', como dice la hermosa lengua italiana, hecha para las artes. Desde el gondolero hasta el más gran señor, todo el mundo repetía: 'Ti rivedrò, mi rivedrai'. En un tribunal, mientras se celebraba un juicio, los jueces tuvieron que imponer silencio al auditorio que cantaba: 'Ti rivedrò!' ("Vida de Rossini". Stendhal)



TANCREDI es un melodrama heroico en dos actos estrenado en el Teatro La Fenice de Venecia el 6 de febrero de 1813, veintiún años tenía entonces Rossini. El inverosímil libreto -nada nuevo bajo el sol- es de Gaetano Rossi, está basado en Tancrède de Voltaire y transcurre en la ciudad Siciliana de Siracusa durante la guerra entre sarracenos y bizantinos en el siglo XI.



En Siracusa gobierna Argirio. Tancredi, que ha sido condenado a muerte y desterrado de Siracusa, se ha prometido con Amenaide, hija de Argirio; sin embargo, el padre, buscando la paz de su ciudad, quiere esposarla con el tirano sarraceno Solamiro.



Tancredi es un papel travestido, fue compuesto para Adelaide Malanotte Montresor -al parecer era contralto- aunque no pudo cantarlo hasta la tercera representación, la auténtica difusora de la ópera fue Giuditta Pasta -una mezzo lírica- en los años veinte del siglo XIX, también interpretaron el rol Carolina Bassi, Isabella Colbran y Maria Malibran. Y ya en el siglo XX han interpretado Tancredi cantantes como Daniela Barcellona, Bernadette Manca di Nisa, Bernarda Fink, Vesselina Kassarova, Vivica Genaux -que lo debuta en octubre- y especialmente Ewa Podles y Marilyn Horne, cuyo Tancredi es de otra galaxia.



La entrada del héroe. Tancredi, acompañado de sus escuderos, desembarca en secreto en Siracusa y tras un recitativo ("Oh patria! - dolce e ingrata patria!") y una cavatina ("Tu che scendi questo core") entona el fragmento más popular de toda la ópera: "Di tanti palpiti". Lo escuchamos en la voz de von Otter:






Decía que el Tancredi de Horne es de otra galaxia y lo vamos a comprobar escuchando su entrada en el Teatro La Fenice de Venecia el año 1983:







De Tancredi hay distintas versiones según las adaptaciones que iba realizando Rossini para las diferentes representaciones de la obra; principalmente, y según su final, se pueden distinguir dos: la de Venecia, con final feliz, y la de Ferrara (sobre un texto de Luigi Lechi) que termina con una muerte agonizante del protagonista buscando mayor similitud con el drama original de Voltaire. Este final trágico está compuesto en menos de dos meses desde el estreno de la ópera, fue un fracaso, sin embargo ha terminado siendo el más apreciado desde que se descubriera en la biblioteca del conde Lechi.



Ahora podéis escuchar el rondó "Per che turbar la calma" que pertenece al final de Ferrara, el que se siguió en las representaciones ginebrinas de 1990:







Y el final de la ópera, en el que encontramos a Tancredi victorioso en la batalla pero herido, su último deseo se verá cumplido, será desposado con Amenaide para, seguidamente, morir.




miércoles, 9 de septiembre de 2009

Cossotto y Kraus en La Favorita


Hace un momento no estaba seguro si alguna vez había puesto el siguiente dúo de La Favorita en el blog, que tampoco es nada del otro jueves, salvo cuando los intérpretes son de la magnitud que son en este caso. Así que, sin ninguna explicación más, allá va:

Alfredo Kraus (Fernando) y Fiorenza Cossotto (Leonora) en el dúo de La Favorita de Donizetti - "Ah mio bene... Fia vero? Lasciarti!" - O. Sinfónica de la NHK. Dir.: Oliviero de Fabritiis - Tokyo 1971



He visto que en Youtube está en imágenes, yo lo prefiero en audio -la puesta en escena es tan rancia que más que otra cosa desconcentra- pero quizás vosotros preferís el apoyo de las imágenes, en ese caso: Vídeo de Youtube


lunes, 7 de septiembre de 2009

Cambiando de idioma (5) - Dalila - Hertha Töpper


Retomo la serie de fragmentos cantados en su versión no original para escuchar una de las arias más famosas de la ópera francesa, "Mon coeur s'ouvre à ta voix" (Sieh mein Herz erschliesset
sich) de Samson et Dalila de Camille Saint-Saëns, podía rivalizar con cualquiera de las de Carmen. En realidad es un aria sui generis, un medio-dúo. A mí me parece una gran versión, con toda la carga de sensualidad y erotismo necesarios para entender que Samson sea seducido, y eso que en alemán se me antoja mucho más difícil que en francés. Escuchamos a la austriaca Hertha Töpper (Magdalena, Fricka, Brangäne, Oktavian y reconocida intérprete de música de Bach) -que ahora debe rondar los ochenta y tantos- y Rudolf Schock, con la O. Sinfónica de Berlín bajo la dirección de Wilhelm Schuechter.



sábado, 5 de septiembre de 2009

von Otter - La Bonne Chanson


Anne Sofie von Otter declaraba a Sebastian Spreng al ser preguntada sobre la amplitud de su discografía: "Es una de las facetas de mi carrera que más me fascina. Me gusta la tranquilidad, la concentración del estudio de grabación. Me da libertad, me permite explorar todas las posibilidades de una frase, de un color, es una tarea de laboratorio. Además puedo estar en jeans y zapatillas, cerca de mi casa, lejos de lo mundano de los centros musicales".

Y en 1994 grababa "La Bonne Chanson", un CD, que vio la luz en 1996 y que estaba dedicado a canciones francesas con acompañamiento de orquesta de cámara, recurrió a la ayuda de un conjunto compuesto por once instrumentistas y, una vez más, entre ellos estaba Beng Forsberg al piano.

En las notas al CD Benit Duteurtre justificaba la grabación diciendo que el programa elegido "pone en evidencia una preocupación común a distintos compositores franceses durante el período de gestación de la música moderna: la búsqueda de combinaciones instrumentales ineditas que sustituyeran la fórmula romántica de la melodía acompañada por el piano".

La primera obra seleccionada en el CD, si seguimos un orden cronológico, pertenece a Camille Saint-Saëns (1835-1920) "Une Flûte invisible" (1885), basada en un poema de "Les contemplations" de Victor Hugo es una sensual melodía para voz, flauta y piano con pretensiones descriptivas.


Gabriel Fauré fue alumno de Saint-Saëns y "La Bonne Chanson" (1895), un ciclo de canciones para voz solista y piano sobre poemas -nueve de los veintiuno que forman el ciclo- de Paul Verlaine (1844-1896), da título y cierra el CD. En abril de 1998, en un concierto privado dado en Londres, Fauré presentó una versión para piano y quinteto de cuerdas aunque parece ser que posteriormente declaró que prefería su versión original. El uso de distintos motivos musicales para unificar todo el ciclo y sus proporciones (22 minutos aproximadamente) ha hecho que se haya hablado del mismo como "una sinfonía vocal". Es un ciclo que tiene una característica común a muchas obras modernas, quizás las primeras veces se hace algo duro pero conforme más lo escuchas más gusta. Es algo también común a casi todas las obras del CD, son de difícil accesibilidad porque pierden la concreción en su tratamiento formal tendiendo a una elaboración contínua, todo está plegado a la prosodia francesa y a los matices del texto, se trata de sugerir climas, ambientes, colores, evocaciones poéticas.


Una de mis composiciones preferidas en este disco es la sensual "Chanson perpétuelle" (1898), la última obra completa que dejó Ernest Chausson (1870-1909). Está compuesta sobre un texto de Charles Cros (1842-1888), inventor de la fotografía en color y precursor del fonógrafo. La primera versión fue para voz solista, piano y orquesta, poco después realizó una segunda -es la que se utiliza aquí- en que la voz era acompañada por piano y cuarteto de cuerdas. Si no conocéis la versión de Maggie Teyte, os la recomiendo, está en Youtube. Esta obra tiene algo en su escritura vocal que una y otra vez termina recordándome a una mezcla entre Les nuits d'étè y Pelléas et Mélisande. Y lo que más me fascina es cómo va dosificando la intensidad hasta alcanzar el climax.

Con Maurice Ravel (1875-1937) y "Trois Poèmes de Stéphane Mallarmé: 1. Soupir; 2. Placet futile; 3. Surgi de la croupe et du bond" entramos en el siglo XX. Son composiciones para voz , flauta, piccolo, clarinete, clarinete bajo, cuarteto de cuerdas y piano, datan de 1913 y fueron dedicadas a tres compositores Igor Stravinsky (Soupir), Florent Schmitt (Placet futile) y Erik Satie (Surgi de la croupe...). La idea de tan inusual instrumentación surgió cuando Igor Stravinsky mostró a Ravel la partitura de sus "Poèmes de la lyrique japonaise" (1912-1913), cuya distribución, a su vez, derivaba de la que Schoenberg había utilizado en "Pierrot Lunaire" (1912). Ravel deseaba que las tres obras se interpretaran juntas en un "concert scandaleux", y estuvieron programadas para el 14 de enero de 1914, al final la obra de Schoengerg se sustituyó por los "Quatre Poèmes hindous: 1. Madras; 2. Lahore, 3. Bénarès; y 4. Jeypur." de Maurice Delage, que también forman parte del disco.

Maurice Delage (1879-1961) fue alumno y amigo de Ravel y sus "Cuatro Poemas Hindúes" (1912-1913) para voz solista, flauta, píccolo, oboe, cuerno inglés, clarinete, clarinete bajo, cuarteto de cuerda y harpa es su obra más conocida, en ella muestra influencias de sus viajes a Oriente, lo que se ha venido a llamar un "refinado exotismo". Escuchamos el segundo, Lahore: "Un sapin isolé se dresse" basado en un texto del poeta romántico alemán Heinrich Heine (1797-1856):

Un sapin isolé se dresse sur une montagne
Aride du Nord. Il sommeille.
La glace et la neige l'environne
D'un manteau blanc.

Il rêve d'un palmier qui là-bas
Dans l'Orient lointain se désole,
Solitaire et taciturne,
Sur la pente de son rocher brûlant.
Francis Poulenc (1899-1963) compuso en 1917 su primera obra -"la primera que quería escuchar, era la primera vez que había compuesto algo que me gustaba un poco. Odiaba todo lo que había hecho"- se trataba de "Rapsodia negra". Estaba dividida en cinco partes, dedicada a Erik Satie, escrita para barítono, flauta, clarinete , cuarteto de cuerdas y piano, basada en textos propios escritos en un lenguaje imaginario (según Poulenc el texto está extraído de una recopilación de poesías africanas: las Poesías de Makoko Kangourou), está formada por un conjunto de composiciones audaces y provocativas compuestas por un jovencito de dieciocho años que reaccionaba con su "escritura libre" frente al impresionismo y el amor por lo exótico o pintoresco que derivaba del romanticismo. Cuando Poulenc mostró la partitura a Paul Vidal, un prestigioso compositor del conservatorio, recibió la siguiente contestación: "el suyo es un trabajo sucio, una basura indescriptible, usted se está riendo de mí con todas estas mamarrachadas, ¿y qué es ese Honolulu? ¿una broma de mal gusto?, ya veo que va por el camino de Stravinski, Satie y esa pandilla... Bueno, buenas noches..."; sin embargo, obtuvo mucho éxito en su estreno.



Frank Martin (1890-1974) - Trois Chants de Noël, la última obra en sentido cronológico. Unas piezas compuestas en 1947 para flauta y piano sobre textos de Albert Rundhandt. Están dedicadas a la hija del compositor, que entonces tenía 15 años, de ahí que su escucha resulte fácil. Escuchamos "Les Bergers", una canción sencilla sin grandes pretensiones y con reminiscencias populares:




viernes, 4 de septiembre de 2009

Sills+Rossini: Una perfecta combinación.


Hagamos un paréntesis vonottiano. Cuando algo es evidente no hay más que reconocerlo. Y es evidente que la interpretación que hizo Beverly Sills en La Scala en abril de 1969, bajo la dirección de Schippers, del aria que encabeza el segundo acto de L'assedio di Corinto de Rossini: "Cielo! che diverró?... Si, ferite, il chieggo, il merto.. Dal soggiorno degli estinti" -desde mi ignorancia en el repertorio rossiniano- me parece insuperable -si os decidís a escucharlo, aguantad hasta el final, vale la pena-. Es una fiesta de la coloratura. Suponía triple debut para la soprano: debut en Europa, en La Scala y en el papel de Pamira. Me descubro ante el talento del compositor y de la intérprete, que además en aquellas funciones de La Scala estaba acompañada -parece ser que por primera y única vez en escena- de una rossiniana de pro, Marilyn Horne, que daba vida a Neocle, un personaje interpretado por una mezzo en Mahometto II y por un tenor en Le siège -el primer Neocle fue el gran tenor Adolphe Nourrit.



PAMIRA
Cielo! che diverrò?
Destin crudele!
Oh come mai sottrarmi
ai poter d'un amante,
e più d'un vincitor?
L'ira patema
mi persegue e m'opprime:
Corinto è in ceppi...
Oh! giorno di pianto e di terror!
I canti, i giuochi, questi fior!...
quelle faci... ah! tutto, tutto
dell'alma accresce il lutto.
Dolce per me
fora un feral cipresso...
la morte è sola speme
a un core oppresso.
Si, ferite, il chieggo, il merto,
quelle spade in me volgete,
che di gloria il più bel serto
già m'appresta amico il cielo.
Si, fente, ecc...
…amico il ciel.
Dal soggiorno degli estinti
le mie preci, o madre, intendi
di Pamira tu difendi
l'innocenza e la virtù,
dal soggiorno degli estinti, ecc.
Ah! che spiegar non posso
quello che in petto io sento
e il mio crudel tormento
più grande ognor si fa.
No, non più, no, non spero, oh, Dio,
trovar felicità.
Che crudo istante è questo,
che palpito, che pena!
Tormento più funesto
del mio, no, non si dà.
Ah, del mio non si dà, ecc.


L'ASSEDIO DI CORINTO es una ópera en tres actos compuesta por Rossini que, en su versión italiana, se estrenó en Parma en 1828 en una traducción del libreto al italiano efectuada por Callisto Bassi.

En 1826 se había estrenado en París en francés bajo el título Le siège de Corinthe. El libreto, que había sido escrito por Luigi Balocchi y Alexandre Soument, estaba basado en una ópera anterior que no había obtenido éxito: Mahometto II, estrenada en Nápoles en italiano en 1820.