lunes, 6 de abril de 2009

Haydn - Stabat Mater



Inicio del Stabat Mater:




Stabat Mater dolorosa
Iuxta crucem lacrimosa,
Dum pendebat filius.
Cuius animam gementem
Contristantem et dolentem
Pertransivit gladius.
O quam tristis et afflicta
Fuit illa benedicta
Mater unigeniti
Quae maerebat et dolebat.
Et tremebat, cum videbat
Nati poenas incliti.

La Madre piadosa estaba
junto a la cruz y lloraba
mientras el Hijo pendía.
Cuya alma, triste y llorosa,
traspasada y dolorosa,
fiero cuchillo tenía.
¡Oh, cuán triste y cuán aflicta
se vio la Madre bendita,
de tantos tormentos llena!
Cuando triste contemplaba
y dolorosa miraba
del Hijo amado la pena.

Estamos en Semana Santa y las referencias a la música religiosa son casi obligadas. Lo mejor que ha aportado esta fiesta religiosa a la Humanidad son sus manifestaciones artísticas, especialmente su música. Hoy traigo el Stabat Mater de Haydn, que da para toda la semana y más; y del que me atrevo a decir es tan bello como el de Pergolesi. Lo más difícil es seleccionar algunos fragmentos, lo mejor que podéis hacer es escucharla de cabo a rabo, es una obra que vale la pena, no todo van a ser las pasiones de Bach, a ver si los árboles por muy hermosos que sean nos van a impedir contemplar el bosque.

Para amenizar la entrada y como banda sonora hemos escuchado el inicio del Stabat Mater. Ahora me decido por el "Fac me vere tecum", se lo escuchamos a la mezzo Catherine Robbin con Trivor Pinnock y The Englisch Concert. La taducción al castellano que estoy utilizando es de Lope de Vega:


Fac me vere tecum flere,
Crucifixo condolere,
Donec ego vixero.
Juxta crucem tecum stare
Te libenter sociare
In planctu desidero.


Hazme contigo llorar
y de veras lastimar
de sus penas mientras vivo.
Porque acompañar deseo
en la cruz, donde le veo,
tu corazón compasivo.


Con el Stabat Mater ocurre algo parecido a lo que pasa con El Mesías de Haendel, oratorio que no trata sólo de la llegada de Jesús sino que abarca toda su vida hasta la Ascensión, que fue estrenado en la Semana Santa de 1742, pero que se suele intepretar más en Navidad, algo tiene que el título y algo también la competencia de las pasiones de Bach. Es cierto que la tradición mantiene el Stabat Mater en el Viernes Santo, sin embargo, aunque no estoy muy puesto en estos temas, me parece que litúrgicamente desde principios del siglo XIX procede interpretarlo en septiembre, el día de Nuestra Señora de los Dolores, En las vísperas se cantan las 5 primeras estrofas, las 2 siguientes en maitines y el resto en laudes.

El Stabat Mater es una Secuencia que, dentro de la liturgia católica, se detiene en el momento en el que la madre está al pie de la cruz contemplando a su hijo agonizante. El dolor puede ser hermoso, qué paradoja.

Su nombre proviene de las dos primeras palabras de su verso inicial "Stabat mater dolorosa iuxta crucem lacrimosa", no se puede entrar en el tema de forma más directa, dramática y precisa, para mí esta primera frase es en sí misma una obra maestra y gran parte del éxito de las diversas composiciones dedicadas a esta Secuencia se deben al morbo y expectación que la misma genera en el oyente.

Su origen se remonta al el siglo XIII, el autor de su magnífico texto no se conoce con exactitud, se atribuye a varios autores pero se suele atribuir sobre todo a dos: al franciscano Jacopone da Todi (1228?-1306) o a Inocencio III (1161-1216). No está claro si fue escrito ex profeso para usarse en la liturgia o si en su origen fue un texto independiente.

En la Edad Media se va acentuando cada vez más, si no el desvío de la figura de Cristo, sí la irrupción de la figura de la madre, prestándose cada vez más atención a su relación con el hijo, desde la Anunciación hasta la Ascensión. Seguramente este desvío popular hacia la figura de María tuvo que ser asumido por la Iglesia Católica e introducido en la liturgia.

El Concilio de Trento (s. XVI) prohibió su uso porque no era un texto bíblico. En el siglo XVIII, Benedicto XIII lo vuelve a introducir en la liturgia el viernes siguiente al Domingo de Pasión y es que a pesar de su prohibición su difusión no había dejado de crecer.



EL STABAT MATER DE HAYDN

Haydn, que era un ferviente católico, había recibido gran parte de su educación musical y sus primeras experiencias en la iglesia. El Stabat Mater, compuesto en 1767, cuando estaba al servicio de la familia Esterhazy, forma parte del grupo de obras religiosas compuestas por voluntad propia de Haydn y sin mediar encargo alguno. Es la obra religiosa que más exito tuvo en vida del compositor, circularon copias de la misma por toda Europa (Austria, Alemania, Francia, Italia, España, Inglaterra).

Fue compuesto con un sentido litúrtico, lleva como título secundario Sequentia (in Festo Septem Dolorum B.M.V.) / Secuencia (para la Fiesta de los Siete Dolores de la Virgen María).

La orquesta está formada dos oboes, un fagot, las cuerdas y continuo. Los oboes son sustituidos en dos ocasiones por el corno inglés: "O quam tristis" y "Virgo virginum". El cuarteto vocal lo componen las voces de tenor, bajo, soprano y mezzo.

El resultado, como corresponde a un maestro del clasicismo, no es tan teatral y patético como en Scarlatti, Vivaldi o Pergolesi, pero aunque no tenga tanta intensidad emocional sí expresa un sentimiento religioso profundo y de una belleza serena.

En el final fugado, que hace referencia a la resurrección sobre sólo tres palabras "Paradisi, gloria... Amen" tiene un especial protagonismo de la escritura vocal de la soprano de quien se exige un gran despliegue de coloratura, le acompaña el coro al que al final se incorporan el resto de solistas en un clima de esperanza y total optimismo.




Paradisi gloria... Amen


Si alguien está interesado en esta obra puede visitar este enlace.

1 comentario:

  1. Os recomiendo el Stabat Mater de Pergolesi, una maravilla.

    ResponderEliminar