jueves, 24 de noviembre de 2016

I vespri siciliani (12) - Arrigo - Louis Guéymard. El tenor de "I vespri siciliani"


Si la soprano que estrenó el papel de Elena era alemana, el tenor que estrenó el papel de Arrigo (o Henri) en Las vísperas sicilianas en París sí que era francés, provenía de una familia de granjeros del sureste francés y en 1845, comenzó a estudiar canto en la Ópera de Lyon. A los 26 años ya era uno de los tenores principales de en la Ópera de París (1848-1868)  y allí realizó la mayor parte de su carrera (visitó también la ROH en Londres y la Ópera de Nueva Orleans), estrenando óperas de Louis Clapisson, Meyerbeer (Jonas enen El profeta), Armand Linnader, Gounod (La nonne sanglante, Sapho, La reina de Saba), Halévy, Józef Michal Poniatowski y Auguste Memet, la mayoría de estos compositores hoy desconocidos, también formaron parte de su repertorio personajes como Arnold en Guillermo Tell de Rossini, Manrico en Il trovatore,  Rodolfo en Luisa Miller, Tebaldo en I Capuleti e I Montecchi o el papel titular de Robert le diable, éste fue seguramente uno de los roles que le dio mayores éxitos, de hecho Coubert realizó un cuadro, que se encuentra actualmente en el The Metropolitan Museum of Art de N.Y,  en el que Guéymard aparece caracterizado como Robert interpretando el aria "El oro es una quimera" (L'or est une chimère). Murió a los 57 años de edad, en 1880.

El papel de Arrigo, un joven de 19 años con ímpetu revolucionario al principio de la ópera pero con una gran madurez cuando ésta concluye, parece ideal para un tenor lírico-spinto, es decir, un tenor lírico pero con cierto empuje o potencia que ni tiene la agilidad y brillo comunes en un tenor lírico ni la suficiencia en graves de un tenor dramático, el papel es terrorífico haciendo que el tenor se mueva constantemente en la zona de paso. Decía Plácido Domingo, en su libro sobre los personajes que ha interpretado, que era un papel solo superado en dificultad por el de Otello, pero solo por el contenido emocional de éste. De entre todos los tenores verdianos desde Rodolfo en  Luisa Miller es el que menor repercusión ha tenido en el público, con la excepción del protagonista de Stiffelio/Aroldo, estrenada un año después de Luisa Miller y meses antes de Rigoletto, y exceptuando también, posiblemente, por su carácter de personaje secundario, el de Fenton en Falstaff. Esta escasa repercusión, o falta de éxito, tiene que ver con su dificultad (si repasamos los tenores que lo cantaron a lo largo del siglo XX vemos que son muy pocos), pero también con el poco tirón de I vespri siciliani y con la falta de inspiración o de garra que tienen las arias o intervenciones de Arrigo en comparación con las de personajes inmediatamente anteriores como  il duca, Manrico o Alfredo, o posteriores como Riccardo, Álvaro, Don Carlos, Radamés u Otello.

Guéymard caracterizado como Arrigo
Vamos a escuchar a 2 tenores como Arrigo, el otro día ya pusimos en otra entrada la grabaciión de Bergonzi:





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