
Seguidamente se pueden escuchar fragmentos de la representación del 23F en el Met, el tenor es Marcelo Alvarez.

La verdad es que hace media hora pensaba que esta noche nos quedábamos sin entrada -estoy preparando las de la semana que viene, seguramente estaré ausente durante varios días, pero ya lo comentaré en su momento-, estaba más espeso que espeso, pero al final salió algo, espero que os guste:
Hoy regresamos a la ópera italiana para comparar dos arias de dos óperas que basan su libreto en Otello de Shakespeare: El Otello de Rossini y el de Verdi.
Al final no servirá como ampliación del Oceanogràfic, como algunos habían apuntado. Según información aparecida en el periódico Levante-EMV la ópera Una cosa rara de Martín y Soler será la encargada de inaugurar la Sala homónima del complejo del Palau de Les Arts, el director escénico será Francisco Negrín -responsable también de la puesta en escena del Orlando que se está ofreciendo actualmente en la sala principal-. Francisco Negrín también hará El árbol de Diana (L'arbore di Diana), considerada por todo el mundo como la obra maestra del compositor, para el Liceu.Victor Hugo. (Les Contemplations, I, 15, 1856)
Este gracioso, erótico y naif poema fue puesto en música por Berlioz (también lo utilizaría Saint-Saëns) a ritmo de vals, lo podéis escuchar cantado por Sylvia McNair y por Cecilia Bartoli, dos interpretaciones antitéticas:
Miguel Villabella nació en Bilbao el 20 de diciembre de 1892, su padre fue un famoso barítono en España y su primer referente canoro, en 1916 conoció al barítono francés Lucien Fugère, éste le invita a París y allí le da algunas lecciones de canto.Volvió a España durante la Primera Guerra Mundial, tabajó con el citado barítono Lucien Fugère, debutando en un concierto en San Sebastián en 1917, cantando una selección de Rigloetto. Ese mismo año, finalizada la guerra, volvió a París, allí termina sus estudios con Jacques Isnardon, bajo y profesor de canto del Conservatorio de París, reforzando sus dotes innatas para la escena.
Su debut en una ópera tuvo lugar en Poitiers en 1918 cantando Cavaradossi, dos años después debutó en la Opéra-Comique como Spoletta.
Pronto triunfó como Gérald de Lakmé, en Le Postillon de Longjumeau, Almaviva, Daniel en Chalet, Rodolfo en La bohème, Des Grieux en Manon, Le roi d'Ys, El barbero de Sevilla, Mignon, Tosca, La Traviata, Mireille y sobre todo en Georges Brown de La Dame Blanche. Durante diez años, canta esta obra por todas partes, en el Trocadéro, en la Gaîte-Lyrique, en la Porte-Saint-Martin en 1932, 1934 y 1935, sin contar las emisiones radiofónicas a partir de 1928.
En la Ópera de París debutó cantando Madama Butterfly en 1928, le siguieron Faust, Rodolphe d'Orbel, Roméo, Rigoletto, La Traviata, El Barbero de Sevilla. Estrena Persée et Andromède (Ibert, 1929), Virginie (Bruneau, 1931) y La Illustre Fregona (Raoul Laparra, 1934).
En mayo de 1933 participó en la reposición de Don Giovanni (Ottavio), bajo la dirección de Bruno Walter y a la de Castor et Pollux de Rameau en 1935.
En Bruselas cantó algunas Manon en 1933 y en Monte Carlo desde 1930 participó en Una noche en Venecia (J. Strauss), Le domino Noir de Auber (Horace) y La Fille Madame Angot de Lecoq (Ange Pitou).
En el Maggio Musicale cantó Castor et Pollux en 1935, una de las pocas veces que salió de Francia.
Tras la Segunda Guerra Mundial se dedicó a la enseñanza, falleciendo en París el 28 de junio de 1954 tras una operación quirúrgica.
Villabella, a pesar de no ser francés, está considerado uno de los máximos exponentes de la tradición de canto francesa, fue un tenor lírico muy expresivo, destacando en la mezza-voce, sobre todo sus pianísimos, su control de la respiración y el empleo de la voz mixta ("voix mixte" o "voce di mezzo petto") emblemática en el canto francés. La voz mixta podría definirse como una técnica vocal que consiste en unir los registros de pecho y de cabeza sin que se note la ruptura entre ambos, permitiendo la misma intensidad y homogeneidad tímbrica en toda la tesitura del cantante, se discute si el mecanismo que la produce tiene que ver con la laringe o con los resonadores.
Seguidamente podemos escuchar:
1) Grisélidis (Massenet) : Prologue: Ouvrez - Vous sur mon front, portes du Paradis (Alain).
2) Le postillon de Longjumeau (Adam) : Assis au pied d'un hetre
3) La dame blanche (Boildieu): Viens, gentille Dame
4) L'amant jaloux (Gretry): Serenade de l'amant jaloux
5) Armide (Lully). Plus j'observe ces lieux
Ciento cincuenta años del nacimiento de Puccini, un motivo como otro cualquiera para celebrar un concierto dedicado íntegramente al compositor de Lucca. El Auditorio Superior del Palau de Les Arts -¡ya le pondrían poner un nombre menos impersonal!- a reventar, estaban todos los que creen ser alguien en la vida social de esta ciudad provinciana, y entre ellos también estábamos muchos aficionados a la ópera. La expectación era máxima, Domingo en el podio y un plantel de jóvenes promesas junto cantantes ya consagrados más o menos puccinianos, la orquesta y coros titulares de Les Arts.
Respecto al Auditorio, escribía el otro día que quería esperar antes de pronunciarme, ya son tres los conciertos a los que he asistido y ya puedo aventurarme a decir algunas cosas. Lo primero es que me voy familiarizando con los amplios espacios del Palau de Les Arts, el primer día no descubrí ni el 10% del espacio que rodea la sala. Sí que hay guardarropía independiente (dos) además de los burros colocados en algunos pasillos, me encanta la idea de los dos espacios ajardinado en el exterior, allí la gente puede fumar a sus anchas (por el momento, porque no sé si la Ley Antitabaco lo permite), lo que el otro día me pareció un hall (no entendía su disposición tras la sala y no delante de ella) es la cafetería o pseudo-cafetería -una empresa de catering lleva la bebida y comida preparada de antemano-, necesita mobiliario -acogedores sofás o sillones, como en el Palau de la Música-, porque con las sillas que creo son de plástico no se sabe si estás en un una Sala de Espera de un Aeropuerto o en una sala de consultas de algún Ambulatorio de la Seguridad Social. Además de 6 rápidos ascensores hay grandes escaleras a uno y otro lado para acceder a la sala. Hay aseos suficientes pero en algunos se forman largas colas mientras el resto está vacío, convendría que se indicara mejor cómo llegar a ellos.

Pero eso no es todo, el próximo miércoles 20 de febrero hay una Gala Puccini que dirigirá Plácido Domingo de la que no tuvimos datos de los intérpretes hasta el mismísimo mes de febrero (algunos de los nombres que en principio se barajaban desaparecieron, tal es el caso de Dessi), saber el programa del concierto ya sería pedir demasiado. Ayer me enteré de casualidad -como estoy acostumbrado a que aparezcan espectáculos como surgidos de la nada ya he adquirido la costumbre de pasarme por la página cada dos o tres días- que se hacía una "Noche barroca" con la mezzosoprano Cristina Faus y el contratenor Fabio Oliver el próximo 25 de febrero, con obras de Haendel, Gluck, Rossini, Vivaldi, Paisiello, Cesti, A. Scarlatti, Caldara y Marcello, yo encantado, sobre todo por el precio: 10 euros, pero es que ayer mismo todavía no se podían adquirir localidades -si estos conciertos ya de por sí son minoritarios sólo les faltaba no darles publicidad y dificultar la venta de entradas-. No podría haber menos improvisación, o al menos intentar no trasmitirla si es que no la hay. Faltan cuatro meses para el Festival del Mediterráneo y todavía no sabemos cuándo saldrán a la venta las entradas. Por si fuera poco he leído en el periódico Levante-EMV que Santiago Calatrava ha pedido que cierren el edificio durante los meses de julio y agosto porque necesita hacer obras por enésima vez. Menos mal que se están ofreciendo espectáculos de calidad, es lo que el sufrido público de este teatro se merece porque está respondiendo muy, pero que muy bien. 
La primera vez que vi a Al Ayre Español y López Banzo fue en la Catedral de Valencia, si no recuerdo mal fue con La Resurrezione de Haendel, nunca me gustó asistir a los conciertos que se dan en este recinto, el sonido es pésimo, muy sucio, pero aquella vez fue aún peor. Resulta que en la plaza de la Virgen, donde da la portada de los Apóstoles de la catedral, había una manifestación, mitín, congregación, no recuerdo muy bien qué, de un grupo político de corte radical, y para animar el ambiente habían contratado a un grupo rock, lo que pudimos escuchar en el templo fue una extraña mezcla entre guitarras eléctricas y música de Haendel, fue horrible. A pesar de todo López Banzo estuvo aguantando como un jabato hasta el final del concierto, me gustaría saber qué es lo que pasaba por su mente aquella tarde.No es la primera vez que López Banzo se enfrenta a una ópera de Haendel, ha trabajado en Rodrigo, Amadigi y Giulio Cesare, pero sí será la primera que lo ha hecho con Orlando.

A riesgo de ser monónoto, pues tanto los Cuatro últimos lieder como Lucia Popp ya han aparecido por el blog, no puedo resistir la tentación de dedicarles otro post.
Una combinación espectacular: Sinfónica de Chicago, Solti, Popp y los Viert Letzte Lider de Richard Strauss, considerados por Solti como “milagrosos”. Todo funciona a la perfección. Una interpretación muy emotiva.
Cuenta Solti en sus memorias que a pesar de que sólo estuvo tres veces con Richard Strauss, tuvo una influencia decisiva en su vida profesional. Cuando lo conoció hacía poco que a había compuesto las Cuatro últimas canciones y quedaba muy poco tiempo para que llegara su muerte. El célebre director húngaro dirigió en su funeral el trío final de El caballero de la rosa (Der Rosenkavalier) tal como el compositor había indicado en su testamento y la Marcha fúnebre de la Sinfonía número 3, "Heroica", de Beethoven.
La Orquesta Sinfónica de Chicago es una de las más antiguas de Estados Unidos, sus directores han sido Theodore Thomas (desde su fundación en 1891 hasta 1904), Frederick Stock (1904-42), Désiré Defauw (1943-47), Artur Rodziński (1947-48), Rafael Kubelík (1950-53), Fritz Reiner (1953-63), Jean Martinon (1963-68), Georg Solti (1969-91) y Daniel Barenboim (1991-2006). La lista de directores invitados es impresionante: el mismo Richard Strauss, >Saint-Saëns, Elgar, Slatkin, Previn, Tilson Thomas, Bernstein, Stokowski, Leinsdorf, Ormandy, Szell, Munch, Giulini, Abbado, Boulez...
Su repertorio estaba centrado sobre todo en cinco autores: Mozart (Reina de la Noche, Barbarina, Zerlina, Susanna, Despina, Pamina, Ilia, Servilia), Richard Strauss (Sophie, Marschallin, Arabella, la Condesa de Capriccio), Janacek, Dvorak y Mahler. Tambien se dedicó al repertorio barroco (Bach y Haendel) y al lied.
Su voz sufrió una evolución natural desde la tesitura de soprano lírico-ligera hasta la de lírica, pero sin que podamos decir que sufriera ningún deterioro notable en el registro superior. Su timbre, muy penetrante, brillante, me parece más plateado que dorado, su voz, homogénea, sin cambios de color entre los diferentes registros. Su dicción muy cuidada y su canto muy elegante, ligado y expresivo.
Hoy no he tenido tiempo para escribir una entrada nueva, menos mal que tengo algunas guardadas en la recámara, Elisabeth Grümmer es una cantante que ya ha aparecido en el blog y seguro que vendrá a visitarlo muchas veces más. Esta soprano alemana, cuyo timbre y musicalidad rozaban lo sobrenatural, nació en Niederjetz (Lorena) el 31 de marzo de 1911, falleció hace ya veintiún años en Warendorf/Nordrehein-Westfalen el 6 de noviembre de 1986. En su juventud asistió a clases de teatro en Meiningen y como cantante fue descubierta relativamente tarde por Karajan, que quedó impresionado por su voz, Elisabeth, aconsejada por éste, decidió tomar lecciones de canto, pero el que sería famosísimo director quiso contar con ella desde el principio. En 1940 hizo de una de las Muchachas Flor en Parsifal y en 1941, en el Teatro Municipal de Aquisgrán cantó Oktavian. En 1942 y hasta 1944 fue contratada por la Ópera de Duisburgo como soprano principal para interpretar roles líricos.Der Freischütz (El cazador furtivo) es una ópera de Carl Maria von Weber estrenada en Berlín el 18 de junio de 1821, la acción transcurre en un pueblo de Bohemia durante el siglo XVI. La obra narra los avatares de un cazador (Max) que, con el objeto de ganar una prueba de tiro gracias a la que otendrá la mano de su amada (Agathe), acepta las balas mágicas que le ofrece un compañero (Kaspar) dominado por las fuerzas del mal; con ellas podrá alcanzar su diana sin errar. Para que le sean entregadas por Samiel (el diablo) debe asistir con Kaspar a un rito en la Garganta del Lobo, donde recibe siete balas, la última de las cuales está controlada por Samiel, aunque Max lo ignora. Durante el concurso de tiro, el príncipe ordena a Max abatir una paloma con la última bala que le queda: la séptima. El cazador dispara y cae Agathe, pero en realidad es Kaspar quien resulta mortalmente herido. Arrepentido por haber intentado pactar con fuerzas sobrenaturales enemigas, es perdonado gracias a la intercesión de un ermitaño (fuerzas del bien) y puede casarse felizmente con Agathe.
Szene II
Agathe (Arie)
Wie nahte mir der Schlummer,
Bevor ich ihn gesehn?
Ja, Liebe pflegt mit Kummer
Stets Hand in Hand zu gehn!
Ob Mond auf seinem Pfad wohl lacht?
Welch schöne Nacht!
Leise, leise, Fromme Weise!
Schwing dich auf zum Stemenkreise.
Lied, erschalle! Feiernd walle
Mein Gebet zur Himmelshalle!
O wie hell die goldnen Sterne,
Mit wie reinem Glanz sie glühn!
Nur dort in der Berge Ferne
Scheint ein Wetter aufzuziehn.
Dort am Wald auch schwebt ein Heer
Dunkler Wolken dumpf und schwer.
Zu dir wende Ich die Hände,
Herr ohn' Anfang und ohn' Ende!
Vor Gefahren
Uns zu wahren
Sende deine Engelscharen!
Alles pflegt schon längst der Ruh?
Trauter Freund, wo weilest du?
Ob mein Ohr auch eifrig lauscht,
Nur der Tannen Wipfel rauscht;
Nur das Birkenlaub im Hain
Flüstert durch die hehre Stille;
Nur die Nachtigall und Grille
Scheint der Nachtluft sich zu freun.
Doch wie? Täuscht mich nicht mein Ohr?
Dort klingt's wie Schritte!
Dort aus der Tannen Mitte
Kommt was hervor!
Er ist's! Er ist's!
Die Flagge der Liebe mag wehn!
Dein Mädchen wacht
Noch in der Nacht!
Er scheint mich noch nicht zu sehn!
Gott, täuscht das Licht
Des Monds mich nicht,
So schmückt ein Blumenstrauß den Hut!
Gewiß, er hat den besten Schuß getan!
Das kündet Glück für morgen an!
O süße Hoffnung, neu belebter Mut!
All meine Pulse schlagen,
Und das Herz wallt ungestüm,
Süß entzückt entgegen ihm!
Konnt'ich das zu hoffen wagen?
Ja, es wandte sich da Glück
Zu dem teuren Freund zurück,
Will sich morgen treu bewähren!
Ist's nicht Täuschung? Ist's nicht Wahn?
Himmel, nimm des Dankes Zähren
Für dies Pfand der Hoffnung an!
No tengo ni idea de musica antigua, medieval, renacentista o como la queráis llamar. Pero a veces, por esas casualidades que se dan en la vida, coincides en un momento y un lugar con determinada música, y ocurre que salta la chispa. Y eso es lo que pasó con un tema que aparecía en un disco de La Reverdie llamado Insula Feminarum. Me apunté los datos del tema y los intérpretes y en cuanto pude me hice con el CD, luego resultó que para mí era casi imposible escucharlo de un tirón, no estoy acostumbrado a estos sonidos medievales. Como quiera que es un disco dedicado a la concepción mítica de la mujer en la Edad Media le va que ni pintado a este blog.
Según se dice en el librito del CD es un reflejo medieval de un mito celta, y por lo tanto pre-cristiano, de procedencia irlandensa que hace referencia a Banflaith, una "Señora maravillosa del más allá", cuyo beso, su amistad carnal o sus atenciones, en el sentido amplio de la palabra, hacen que un mortal sea automáticamente elevado al rango de los reyes, de puente con lo sobrenatural. En este sentido los reyes no serían tales sino en tanto que son esposos de una diosa que, encarnada o no en una reina mortal, es la verdadera dueña del reino. Pero yo lo traigo aquí por la música. Pongo el texto porque él mismo es pura música.
También era la primera vez que escuchaba a Roberto Alagna en directo y que se representaba Le dernier jour d'un condamné, la ópera de Roberto, Frédérico y David Alagna, en España. Está basada en la obra homónima de Victor Hugo, escrita cuando tenía tan solo 26 años, y se estrenó en el Teatro de los Campos Elíseos el pasado 8 de julio de 2007, la dirección musical ha corrido a cargo de Franck Villard.
Los protagonistas principales de la ópera son un hombre y una mujer, ambos condenados a muerte pero en épocas distintas, él vive en la primera mitad del siglo XIX y ella en los primeros años del siglo XXI. La vida ha evolucionado mucho entre uno y otro tiempo pero hay cosas que no han cambiado, y eso es lo que parece que quieren decir los Alagna, pero, como ya he explicado, yo creo que no es del todo cierto.
Debo decir que no me lo he pasado mal, no me he aburrido, ha habido momentos en los que he disfrutado, es un placer tener a Alagna cantando a sus anchas una parte hecha a su medida, entregado, convencido en lo que hacía, sólo por eso ya ha valido la pena estar ahí. Erwin Schrott se ve que no estaba en buenas condiciones vocales ya que de los cinco papeles que tenía previsto cantar (Primer Forzado, El Cura, Un Desahuciado y El Verdugo) sólo ha cantado el Desahuciado, en el resto ha sido sustituído por el barítono Richard Rittelmann, que ha estado bien pero que no ha dado el juego que podría haber dado Schrott -ha bordado el papel del Desahuciado con sus dotes histriónicas-. También me ha gustado Nathalie Manfrino -Roxane en el Cyrano en DVD de Deutsche Grammophon-, aunque tampoco ha sido como para lanzar cohetes, la próxima primavera sacará un disco de arias francesas para el sello Decca. Bien el Coro Filarmónico de Praga y correcta la dirección de Franck Villard.
"Si hablás, te cortan. La gente tiene miedo. Hicimos una lectura de la Constitución de EE.UU. con varios artistas. Tres días después, los que participamos fuimos avisados de una inspección de impuestos, revisando cada centavo. ¿El gobierno presionando gente? ¡Oh, no, cómo se le ocurre, no sería democrático! ¡Y por leer la Constitución! Pero sé que no soy la única que piensa que hay algo mal, que se da cuenta de que esta no es una cultura de consumidores felices. Esa desesperación no se expresa libremente, pero no quiere decir que no exista. Las cosas a veces funcionan de un modo más reposado, pero dejan su marca. Hace treinta años, Bob Dylan no era un número uno, pero cantaba cosas que representaban otra opinión. Y eso quedó."