Una de las grandes sopranos de la historia de la ópera, sin duda alguna. Marcó un estilo y una época, la historia del canto del siglo XX no se concibe sin su presencia, algo al alcance de muy pocos. Uno de los primeros recuerdos que tengo de ella es cantando un aira de Griselda de Spontini Bononcini, "Per la gloria d'adorarvi", su interpretación estaba marcada por una singular melancolía y, evidentemente, por un virtuosismo extremo, sin necesidad del empleo de la marca de la casa, pirotecnias vocales que el aira no requiere. Grande, Joan Sutherland:
Per la gloria d'adorarvi
voglio amarvi,
o luci care.
Amando penero,
ma sempre v'amerò,
sì, sì, nel mio penare,
penerò,
v'amerò,
luci care.
Senza speme di diletto
vano affetto
è sospirare,
ma i vostri dolci rai
chi vagheggiar può mai
e non, e non v'amare?
penerò,
v'amerò,
luci care!
