Mostrando entradas con la etiqueta Bruson. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bruson. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de marzo de 2018

Verdi - "Il corsaro" - Acto 2 - Gulín, Bruson, López Cobos 1971.

El segundo acto de Il corsaro transcurre en la ciudad de Corone, situada en la península del Peloponeso, que hoy forma parte de Grecia pero que en el momento en que transcurre la acción está en manos del Imperio Otomano. Comienza el acto con un coro de odaliscas del harén del bajá Said que presentan a la favorita del bajá, Gulnara. Es un coro introductorio muy breve que tiene una función parecida a la de la entrada de Éboli en Don Carlos, que el espectador se sumerja en la acción, esto ya había pasado en el principio del primer acto con la presentación de Corrado y el coro de corsarios y pasará otra vez más adelante con la entrada de Seid y el coro de musulmanes. Gulnara nos cuenta en su aria que se siente desgraciada, está en tierra extraña y odia a Said. Aparece un eunuco con una invitación para asistir a la celebración de la victoria del bajá sobre los corsarios, el bajá va de sobrado, celebra la victoria antes de que tenga lugar la batalla, ella acepta la invitación, pero no irá sola, le acompañarán la otras esclavas del harén.

Esta escena tiene una estructura muy tradicional, un coro de odaliscas que sirve de presentación de Gulnara al que sigue Recitativo-Aria-Cabaletta con coro. Entre el aria y la cabaletta tiene lugar el ofrecimiento del eunuco para asistir a la fiesta.El aria no es my vistosa, está acompañada por las cuerdas en pizzicato y la parte más complicada está en las vocalizaciones de la sección conclusiva; la cabaletta, como es lo habitual, sí es más complicada en lo vocal, con ascensiones al agudo, notas en staccato, escalas y la intervención del coro de odaliscas (Recitativo: Ne sulla terra creatura alcuna, aria: Vola talor dal carcere y cabaletta: Ah conforto é sol la speme)

Escuchamos la escena en la grabación en vivo efectuada en Frankfurt en 1971 con dirección de Jesús López Cobos y con la soprano Ángeles Gulín interpretando a Gulnara. 


El papel de Gulnara fue escrito para ser interpretado por Marianna Barbieri Nini, alumna de Giuditta Pasta, fueron famosas sus prestaciones en papeles como los de Anna Bolena de Donizetti o Semiramide de Rossini, estrenó dos papeles más de Verdi, Lucrezia Contarini en I due foscari y Lady Macbeth, era por lo tanto una soprano dramática de agilidad de canto potente y muy resuelto en la zona media y grave de la tesitura. 

Solo queda que Verdi nos presente al cuarto y último personaje principal, el cruel y sanguinario bajá Seid.  En la escena segunda del segundo acto vemos el puerto de Corone con toda la flota musulmana y el dispositivo para la celebración de la presunta victoria sobre los corsarios. Un coro de soldados musulmanes precede la entrada de Said, todos se postran y hace acto de aparición el bajá con un recitativo y un aria solemne con intervención del coro y un acompañamiento instrumental bastante sencillo. Aparece un esclavo anunciando que un derviche (un religioso musulmán) ha escapado de los corsarios y quiere hablar con el bajá. Mientras mantienen una conversación en recitativo acompañado que muta en un dúo, un barco estalla en llamas y el fuego comienza a arrasar la flota turca y las tiendas del harén (se supone que el ataque corsario se ha precipitado a lo previsto pero nada de eso se desprende del libreto). Said adivina por arte de magia que el derviche que dice haber escapado de los piratas es un espía y manda detenerlo, en ese momento Corrado se quita el disfraz, debajo, sorprendentemente, tenía puesto tanto el casco como la armadura y da ánimo a sus corsarios, escucha voces que vienen del harén pidiendo socorro, son las odaliscas, Corrado decide volver para salvarlas y rescata a Gulnara, los turcos aprovechan para recuperarse y hacerse con el control de la situación, Corrado es detenido, mientras Gulnara, que ha presenciado el enfrentamiento entre Corrado y Said, se cae rendida ante el jefe de los corsarios, amor a primera vista. Los turcos cantan su victoria sobre los corsarios, algunos de éstos han sido detenidos, otros han logrado escapar, Said se da por satisfecho, no piensa perseguirlos, preparará una muerte lenta para Corrado, mientras Gulnara y las esclavas del harén intentan interceder por él. Termina el acto en un gran concertante en el que intervienen Said, Corrado, Gulnara, Giovanni (otro corsario apresado)  y el coro que se divide entre odaliscas y musulmanes, como traca final una espectacular stretta con intervención de los citados.

Seguimos con la misma versión, ahora se incorpora el barítono Renato Bruson como el bajá Seid.


El primer intérprete del bajá Seid también fue muy famoso en su época, se trataba de Achille de Bassini, que interpretó también por primera vez los papeles de Francesco Foscari en I due foscari, Miller en Luisa Miller y Fra Melitone en La forza del destino, debió ser un barítono noble, de notable extensión y con facilidad para el agudo; parede ser que Verdi llegó a pensar en él para estrenar el papel de Rigoletto. 

martes, 29 de noviembre de 2016

I vespri siciliani (14) - Monforte y su aria

Monforte representa un personaje histórico, Guido de Monforte, o Guy de Monfort, un mercenario inglés que estuvo al servicio de Carlos de Anjou pero que nunca fue nombrado gobernador de Sicilia, cargo que sí desempeña en Las vísperas sicilianas. Ya vimos que es el personaje más complejo y más interesante de toda la ópera, quien aparece en primera instancia como un personaje malvado, pero que a partir de que conocemos que es el  padre del revolucionario siciliano Arrigo, uno de sus mayores enemigos, vamos asistiendo a un proceso de humanización que se irá desplegando a lo largo de la obra hasta que al final, sin perder del todo la antipatía de los opresores, habrá ganado parte de nuestro afecto, en contraposición al oprimido Procida, quien terminará pareciéndonos un ser despreciable en su obsesión por liberar a su pueblo del yugo francés. Una de las características principales de Monforte es su soledad, rasgo que compartirá, junto con el remordimiento de la conciencia y su necesidad de afecto, con Felipe II en Don Carlos. Monforte, que ha maltratado a la madre de Arrigo, se desvivirá por obtener el afecto de su hijo como si fuera una suerte de redención.

Al comienzo del segundo acto, Monforte, en su gabinete, siendo poseedor de una carta de la madre de Arrigo, medita sobre la manera en que la forzó y sobre la ocultación que hizo ella del hijo de ambos. Después saca el escrito de su pechera, donde lo tiene guardado, y comienza a releerlo con dolor, en él, además de revelarle su paternidad, la madre le pide que proteja a Arrigo. Llega entonces un oficial francés, Bethune, que informa que Arrigo ha tenido que ser conducido hasta allí a la fuerza al haber rechazado la invitación que le había hecho Monforte. Monforte ordena que su hijo sea conducido a su presencia y, mientras espera, canta el aria "In braccio alle dovizie" en la que expresa que a pesar de sus riquezas y el reconocimiento público de que era objeto, su corazón estaba vacío y manifiesta la esperanza de que todo cambie cuando gane el afecto del hijo, quien todavía no sabe nada.

Se requiere dominio de los recursos dramáticos en el recitativo y en el momento del aria  una línea de canto refinada que no descuide la ligazón en el fraseo, así como variedad en el uso de las dinámicas y regulación de intensidades. Os dejo tres barítonos italianos y uno norteamericano:







martes, 5 de febrero de 2013

Falso Dimitri no, falso Sebastián.

Sebastian I , rey de Portugal

Sebastián I de Avis, apodado el Deseado, (Lisboa, 1554 - Alcazarquivir, 1578) fue un rey de Portugal (1557- 1578) que nació dieciocho días después de la muerte de su padre, el infante Juan Manuel de Portugal, su madre era prima hermana de éste, la archiduquesa Juana de Austria, infanta de España, hija de Carlos I.

domingo, 14 de octubre de 2012

A propóstio de rigoletto (VIII) - La escuela italiana

Si no en calidad (por ahí andan los americanos), que yo creo que sí, en cantidad es la escuela italiana la que más Rigolettos ha dado para la historia y es lógico que así haya sido. Además desde perspectivas totalmente contrapuestas, algunas de ellas absolutamente geniales. 

sábado, 22 de septiembre de 2012

A propósito de Rigoletto (II) - Gilda, esa heroína.


Vaya por delante que Gilda, lo que se dice Gilda, sólo ha habido una y su carácter poco tenía que ver con la protagonista de la ópera de Verdi. Hacia el año 2000 Angela Gheorghiu, con la colaboración de Riccardo Chailly en la dirección y la Orquesta Sinfónica de Milán sacó en DECCA un disco de arias titulado "Verdi Heroines". Y entre las heroínas que tenían su aria estaba Gilda, la hija de Rigoletto, con su "Caro nome". Ver unidas las palabras Gilda y heroína me chirría un poco. Consultando el diccionario de la RAE es la tercera acepción la que más se acopla a la protagonista de esta entrada, y por los pelos: Personaje principal de un poema o relato en que se representa una acción, y especialmente del épico.  


Tratándose de Gilda inevitable es hablar de "Caro nome", una de las arias para soprano más populares, no ya de Verdi, de la historia de la ópera y, aunque tengo mi particular aversión por esta pieza, me parece lógico que haya tenido tanto éxito: una dulce y balanceante melodía, muy pegadiza, casi imposible de olvidar, y una coloratura exigente que hace las delicias de los amantes de la faceta más circense de la ópera (ente los que, en muchos aspectos, me incluyo). Mi animadversión hacia este aria (escuchando a Gencer o a Sutherland olvido mis manías) tiene su origen en su sosez, escasa variación melódica y poco interés dramático. Si ha eso añadimos que es fácil tropezarse con ella en los lugares más insospechados es lógico también comprender que la tenga aborrecida. Lo paradójico es que con el "Caro nome" Verdi delinea muy bien el poco atractivo personaje de Gilda. Poco atractivo pero necesario porque sin su perfil psicológico la ópera, y el drama de Victor Hugo en el que está basada, carece, en gran parte, de sentido.

Con personajes perfectos es difícil construir una ópera que resulte entretenida. Gilda es una ingenua jovencita virgen recién llegada a Mantua (París en la obra de Victor Hugo) que vive enclaustrada por imposición paterna y que desconoce sus orígenes. Algo inaudito: no es que no sepa quién era su difunta madre, es que ignora incluso el nombre de su padre, también ignorará el nombre de su amante (el duque de Mantua en Verdi, Francisco I de Francia en Hugo) y cuando lo conozca resultará ser falso (Gualtier Maldè / Studente sono povero). Gilda es la víctima perfecta del padre y del amante. 

Los aficionados habitualmente hablamos de ella como el prototipo de tonta entre las tontas en el mundo de la ópera (nunca he tropezado con nadie que la defienda). Así que ya va siendo hora de romper una lanza en su favor y reconocer la nobleza y valentía de esta  niña que en el drama de Hugo no ha cumplido aún los dieciséis años y decide sacrificarse por el que será el amor de su vida. Es curioso pero en las tres óperas de la denominada Trilogía Popular las tes protagonistas femeninas (Gilda, Leonora y Violetta) se sacrifican por el amor de su vida.

No lo he estudiado a fondo pero sospecho que la muerte de Gilda ostenta un record difícil de superar, junto con la de Leonora en Il Trovatore, debe ser la más larga de la historia de la ópera: es apuñalada por Sparafucile en la escena sexta del quinto acto, tanscurre la escena séptima y en la octava Rigoletto recoge el saco que la contiene, durante la novena el bufón va conduciendo el saco hacia el río (el Mincio en Verdi, el Sena en Hugo) y ya en la décima y última el jorobado descubre que en el saco esta su hija ¡Y todavía vive! Aún tardará seis minutos en morir.  En términos puramente musicales un cuarto de hora -más o menos- desde la puñalada hasta la expiración.

Escuchamos la parte final del desenlace en una grabación del año 1994 realizada en Amsterdam en un concierto de Navidad en el que participaron Mariella Devia, Renato Bruson, Nicolai Ghiaurov, Giuseppe Sabbatini  y, en la dirección, Riccardo Chailly:





lunes, 28 de diciembre de 2009

Sobre Lucia (II) - El primer acto hasta la aparición de la prota.



Aunque sé que la mayoría de visitantes os la sabéis de sobra, voy a realizar una guía de audición de Lucia di Lammermoor, así podremos ir haciendo un repaso por diferentes intérpretes, tanto históricos como actuales,  de los personajes principales, ya veremos lo que sale porque no tengo nada planeado, la iré haciendo sobre la marcha. El primer problema que se me plantea es qué versión escoger, existen varias versiones que podrían servir como columna vertebral para realizar esta serie de entradas pero todas tienen un punto en el que cojean, por ejemplo la de Callas con Di Stefano y Karajan en Berlín 1954 tiene la ventaja, además de que es en directo, de la presencia de la griega pero el inconveniente de  que no se respeta la partitura en su integridad, la de Sills con Bergonzi y Schippers me gusta sobre todo por el tenor pero hay otras con mejores intérpretes en los papeles secundarios y prefiero la Lucia de Callas o de Sutherland a la de Sills, más que nada porque las veo más filológicas y porque la materia vocal de aquéllas es superior; me gustaría contar con el Edgardo de Kraus pero su grabación para EMI no me convence porque  Gruberova cantando Donizetti y yo, somos como el agua y el aceite, y así podríamos ir mencionando un montón de grabaciones. Al final me he decantado por la Bonynge con Sutherland, tiene un buen sonido, está grabada en su versión íntegra, cuenta con una soprano de referencia en este tipo de repertorio, que, a pesar de sus carencias dramáticas y de dicción, domina sobradamente la exigente coloratura del rol sin ser la típica soprano ligera; junto a ella un tenor algo plano en lo interpretativo pero que tiene el timbre ideal para cantar el papel de Edgardo, además Ghiaurov es un lujo como Raimondo, aunque Milnes me molesta un poco como Enrico. Así que los datos de la grabación que voy a utilizar como base son los siguientes:

Donizetti. Lucia di Lammermoor
Lucia (Joan Sutherland)
Edgardo (Luciano Pavarotti)
Enrico (Sherrill Milnes)
Raimondo (Nicolai Ghiaurov)
Alisa (Huguette Tourangeau)
Orquesta de la ROH, Covent Garden
Dir.: Richard Bonynge.
1971

La acción de Lucia di Lammermoor tiene lugar en la Escocia del siglo XVI, sin embargo en la novela de Walter Scott los sucesos ocurren a finales del siglo XVII. La ópera consta de tres partes, si se me permite, una por acto -en realidad es una ópera con un acto único-.

PRIMERA PARTE. La Partenza (La Partida)
SEGUNDA PARTE. Il contratto nuziale (El contrato nupcial)
TERCERA PARTE. La ragion smarrita (La locura)

PRIMERA PARTE. LA PARTENZA


1) PRIMERA ESCENA (Cr.: "Percorrete le spiagge vicine"). La acción tiene lugar en los jardines del castillo de Ravenswood. La ópera carece de obertura, comienza con un breve preludio, unos dos minutos,  con el que, sin solución de continuidad, enlaza el coro “Recorrete la spiagge vicine”. Resulta que Normanno, Jefe de la guardia del castillo, y los habitantes del castillo con trajes de caza parece que están realizando una búsqueda, no sabemos ni cómo ni por qué, es una cuestión de honor, se ve que el Sr. Cammarano pensaba que el público era listísimo. Cuando terminan su número salen todos corriendo, se supone que en busca del fugitivo, y dejan en escena a Normanno.
El preludio, que dura unos dos minutos y en el que el protagonismo principal lo lleva la sección de viento, no deja lugar a dudas, nada bueno va a suceder, esto no es una ópera bufa, el ambiente que se perfila es bastante siniestro, esta ópera acabará mal. El coro que le sigue es bastante rutinario, estos señores van de cacería pero parece que lo que persiguen no son animales, nos quedamos con eso. Es una cuestión de honor, cualquier espectador ya se ha dado cuenta de que lo del honor “no cuela”, que aquí va a haber gato encerrado.



NORMANNO E CORO

Percorrete le spiagge vicine,
Percorriamo le spiagge vicine,
Della torre le vaste rovine:
Cada il velo di sì turpe mistero
Lo domanda... lo impone l'onor.
Splenderà l'esecrabile vero
Come lampo fra nubi d'orror,
L'onor lo vuol.

2) SEGUNDA ESCENA (Recit.: "Tu sei turbato...", Cav.: "Cruda... funesta smania"). Normanno se había quedado solo en los jardines, ahora llegan Enrico, el hermano de Lucia, con actitud desafiante,  y Raimondo,  apesadumbrado. Por fin nos van a explicar de qué va la cosa. 
a) El hermano de Lucia, Enrico, tiene un enemigo que, al parecer -pues nada se dice con claridad- le ha arrebatado el poder político, Edgardo, el  señor del castillo de Ravenswood. Para recuperarlo sólo hay una solución, un matrimonio de conveniencia entre Lucia y Lord Arturo Bucklaw.
b) Según Raimundo -siempre intercediendo en favor de Lucia- la doncella, apesadumbrada  desde la reciente muerte de su madre,  no está para pensar en bodas.
c) Y Normanno tiene una exclusiva guardada, ahora que está el ambiente calentito es el momento de soltarla: en realidad, independientemente de que la chica parezca un poco trastornada desde la muerte de su mamá,  lo que ocurre con la niña es que está enamorada de  un caballero que la salvó de la amenazadora envestida de un toro. Normanno sospecha que el amante de Lucia, no es otro que el enemigo de la familia, Edgardo Ravenwood.
Enrico, cuando conoce las sospechas es presa de la indignación, le dolería más la traición de su hermana que si cayera fulminada por un rayo, se trata de la cavatina “Cruda… funesta smania”

3) TERCERA ESCENA (Cr. "Come vinti da stanchezza" y Cab. "La pietade in suo favore").  Vuelve el coro de cazadores que había abandonado la escena y confirma las sospechas, Lucia se ve en secreto con Edgardo. Al hermano de Lucia le da un ataquito. Raimundo, que es el preceptor y confesor de la joven, intenta mostrar la botella medio llena en favor de Lucia pero no hay manera, Arturo sólo piensa en sangre y venganza.

Escuchamos las escenas segunda y tercera seguidas porque así no rompemos una de las estructuras típicas del aria belcantista: cavatina + coro + cabaletta.



ENRICO
La pietade in suo favore
Miti sensi invan ti detta...
Se mi parli di vendetta
Solo intenderti potrò.
Sciagurati!... il mio furore
Già su voi tremendo rugge...
L'empia fiamma che vi strugge
Io col sangue spegnerò.
Si, si spegnerò!
Io Col sangue spegnerò!
(...)

ENRICO

Cruda... funesta smania
Tu m'hai destata in petto!...
È troppo, è troppo orribile
Questo fatal sospetto!
Mi fa gelare e fremere!...
Mi drizza in fronte il crin!
Colma di tanto obbrobrio
Chi suora mia nascea!

Escuchamos cavatina y cabaleta interpretados por Renato Bruson, nos saltamos el coro central:






______________________________


Muchas cosas quedan en el aire: 


¿Por qué es necesario que Lucia se case con Lord Arturo para que mejore la sitsituación de su familia? ¿De qué huye Edgardo estando en Ravenswood y siendo el señor del lugar? ¿Cuál es la razón de la animadversión entre la familia Ashton y la familia Ravenswood?


En el blog Ópera abierta-Universidad de León nos dan la explicación a estos interrogantes: "La ópera transcurre en Escocia a finales del siglo XVI, en un momento de crisis política y religiosa que Walter Scott describe en su obra The bride of Lammermoor, a partir de la cual Salvatore Cammarano elaboró el libreto de Donizetti. Los partidarios del rey Jaime VI, reformados, se oponen a los de su madre, la católica María Estuardo. Los Ashton han prestado su apoyo a los reformados, mientras que los Ravenswood se han afiliado con los católicos. Henry/Enrico Ashton y Edgard/Edgardo de Ravenswood son, pues, enemigos declarados, fundamentalmente por dos motivos: el primero, político, ha sido la apropiación por parte de los Ashton de los bienes de los Ravenswood, que se habían arruinado durante la guerra civil (1570-1573) por estar comprometidos con la causa perdedora, la de los Estuardo; el segundo, personal y religioso, ha sido el intento de Henry Ashton de prohibir la ceremonia de inhumación de lord Ravenswood, padre de Edgardo, según el rito de la Iglesia escocesa. Esta aclaración es importante para entender por qué, en la ópera, Edgardo de Ravenswood es apartado de los lugares que llevan su nombre, cuyo propietario se llama Ashton. Ahora bien, Ashton también está arruinado y pasa por una delicada situación política en la que sólo encuentra una salida: la boda de su hermana con alguien que pueda salvarla."

sábado, 11 de octubre de 2008

Preparando Luisa Miller - 3 - El tomate



Hoy tenemos edición especial de "El tomate", programa de TV afortunadamente desaparecido, "Dónde estás corazón", "Hormigas blancas", rosa o como lo queráis llamar. El 5 mayo de 1989, Katia Ricciarelli y el público de La Scala sufrieron un encontronazo, os copio el artículo que apareció en El País por aquellas fechas:


Pánico en la Scala.
Kitia (sic.)Ricciarelli, abucheada en 'Luisa Miller', rompe con el teatro milanés tras una dura polémica

Por Agustí Fancelli.

"¡Que Dios os maldiga". Con tan grueso anatema lanzado hacia el público, acompañado por un no menos operístico gesto de la cruz, la soprano Katia Ricciarelli dio por concluida, la noche del pasado viernes, su siempre dificil colaboración con el Teatro alla Scala, tras dos funciones de Luisa Miller que fueron ruidosamente contestadas por el público y que han degenerado en una profunda crisis entre la cantante y la directiva del teatro. En la representación de anteayer, Ricciarelli fue sustituida por la cantante norteamericana Kallen Esperian, protegida de Pavarotti.

Como en el cuento Pánico en la Scala, del fallecido periodista y escritor Dino Buzzati, algo gordo se preveía que iba a pasar con la vuelta de Katia Ricciarelli al escenario de La Scala de Milán tras cuatro años. de ausencia. El máximo responsable del teatro, Carlo Maria Badini, declaraba al diario La Repubblica del domingo, que se trataba de "un fracaso anunciado".El divorcio entre la soprano y el público milanés configura un relato de odios e incomprensiones en la mejor tradición de la Scala. No ha faltado quien, valorando los acontecimientos de los últimos días, ha dicho que "un poco de sangre y arena [en la Scala] nunca le ha venido mal a la inmortalidad de Verdi, Donizetti y Puccini'.

Los hechos, resumidos, son los siguientes: durante el estreno de Luisa Miller, el pasado día 5, un grupo de unos 40 loggionisti [espectadores del último piso] se dedicó a patear el espectáculo desde el primer acto, manifcstando sonoramente su disconformidad con la cantante, que no pisaba el escenario milanés desde cuatro años atrás (con II viaggio a Reims) y a la que, posiblemente, el papel protagonista del título verdiano le vierte ancho en la actualidad. Los incidentes, que no llegaron a interrumpir el espectáculo, degeneraron en auténtico tumulto cuando, al final de la representación, Ricciarelli hizo un visible corte de mangas al público. El marido de la soprano, Pippo Baudo, popular presentador de la televisión de Silvio Berlusconi, estuvo a punto de llegar a las manos con los contestatarios y cuando, rodeado de gorilas, se dirigía hacia el camerino de su esposa, dio un contundente puntapié a un músico que se interpuso en su camino, según aseguraba la agencia France Presse.
Dimisión

Los gritos de desaprobación volvieron a producirse en el transcurso de la segunda representación, que la Ricciarelli atajó con la temperamental maldición antes citada. Entre tanto, la soprano y la directiva del teatro cruzaban fuego de artillería pesada. La diva manifestaba the day after del estreno que la contestación había sido permitida por el propio teatro y que "el culpable" formaba parte de su plantilla. "He sabido por una persona de toda confianza, de la que por ahora no quiero desvelar el nombre, que el grupo de facinerosos pudo entrar después del inicio del espectáculo, aunque se habían vendido ya todas las entradas", acusó Ricciarelli.Más contundente se mostró en sus siguientes declaraciones tras la representación del viernes. Dijo la soprano: "El comportamiento y las declaraciones de la dirección son de dimisión". Y en su ira sacaba a colación al propio teatro del Liceo de Barcelona, donde por un contrato firmado hace no menos de dos años, hubiera tenido que estar cantando ahora la Amenaide de Tancredi. "Existen télex en los que Mazzonis [director artístico de la Scalal se hace pasar por amigo del director Luis Andreu y le pide rescindir el contrato que tenía ya firmado con ellos. Sólo Andreu sabe cuánto me interesaba ese Tancredi". Andreu manifestó ayer a este diario que hace ocho meses recibió una llamada de la propia Ricciarelli, solicitándole anular el contrato, al tener la oferta de la Scala, a lo que el director accedió, al disponer del tiempo suficiente para buscar una sustituta.

La réplica a las declaraciones de la cantante por parte de la directiva del teatro no se ha hecho esperar. Mazzonis manifestaba: "Un poco de autocrítica y humildad habría ido bien a la señora Ricciarelli". Ricciarelli, que tras la representación del viernes abandonó Milán, no pudo ser localizada ayer, aunque su agencia artística aseguró que aún no se había tomado ninguna determinación sobre las representaciones de Luisa Miller para los próximos 26 y 31 de mayo, para las que la cantante tiene firmado contrato. Todo hace prever, sin embargo, que las relaciones entre la diva y la Scala han quedado rotas para siempre.




Es lamentable cuando los cantantes están en tan malas condiciones y no son capaces de asumir que así no se puede cantar, algo parecido me ha pasado esta misma noche al escuchar por encima la grabación de Luisa Miller que tuvo lugar la pasada temporada en el Liceu con un Samuel Ramey totalmente acabado, o intentas olvidar que el canta es Ramey o se te cae del pedestal. Volviendo a Ricciarelli, el papel de Luisa Miller fue desde siempre uno de sus caballos de batalla y cuando estaba en óptimas condiciones vocales lo podía hacer estupendamente. Lo vamos a comprobar ahora mismo, escuchando a la soprano junto a José Carreras y Renato Bruson como Rodolfo y Miller respectivamente, la dirección corre a cargo de Fernando Previtali y corresponde al año 1976 desde el Teatro Regio de Turín: