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martes, 24 de abril de 2012

35ª maac-chorrada: Perdone, pero creo que se ha equivocado de ópera.


Miedo me doy cuando me da por una ópera, ya sabéis que últimamente Il trovatore es la ópera por la que pierdo los vientos, pero nada extraordinario, recurrir a esta ópera ha sido una constante durante muchos años de mi vida y no ha venido mucho por el blog, así que ahora me desquito. Es curioso..  uno...,  es decir, yo mismo, no necesariamente habla más de lo que más le gusta, pero para que os hagáis una idea, debo tener entre 30 y 40 versiones de Il trovatore, no sé si me quedaré corto, hace mucho que no las cuento, y lo mejor de todo es que no suelo escuchar habitualmente más que tres o cuatro de ellas. En realidad la culpa de tener tantas versiones no es mía, es de un amigo que cuando se enteró que tenía como unas 10 (cuando sólo había vinilos o CDs) se empeñó en regalarme copias de grabaciones y hacer que otros amigos me enviaran más copias de otras grabaciones, y entonces fue cuando ya dije - "Vale, vale... sigamos con la colección."-. Este amigo lo había conocido en internet, en un foro de ópera y su nick era Werther, el mío era maac (no tiene más misterio que las iniciales de mi nombre y apellidos), quedábamos muchas veces para ir a unos grandes almacenes a ver discos, era cuando los grandes almacenes tenían una ingente colección de discos de música clásica, y dábamos la nota cuando uno de los dos veía alguna edición que le llamaba la atención y llamaba al otro para enseñársela desde la otra punta de la sección, y se escuchaba, ante el asombro del resto de clientes, "maaaaac" o "Weeeertheeer". Cuando salíamos tomábamos un café o una cerveza, y Werther entonces aprovechaba para quitar los precintos de los discos y sacarlos de las bolsas con la marca de los almacenes, para que, al llegar, su mujer no pudiera comprobar que eran nuevas adquisiciones, así se evitaba la bronca, afortunadamente yo era algo menos compulsivo en mis compras y no tenía que recurrir a esas artimañas. Reunir cantidades desmesuradas de versiones más allá del encanto de coleccionar o recopilar, que lo tiene, no sirve para mucho, porque a ver quién saca tiempo para escuchar, si hablamos de Il trovatore, tanta Pira y tanto All'opra, all'opra,  o mueres en el intento o acabas en un sanatorio para enfermos mentales.