El 24 de noviembre de 1941 fue inaugurado, en una zona de Checoslovaquia ocupada por los nazis (actualmente Chequia), cerca de 60 kms. al noroeste de Praga el campo de concentración de Theresienstadt, hoy llamada Tezerin.Fue concebido por los nazis como un “modelo” de colonia judía pero se trataba en realidad de un campo de concentración, utilizado también como campo de transición hacia Auschwitz y otros campos de exterminio.
En su entrada principal figuraba el mismo lema que en el portal de Auschwitz: “Arbeit Macht Frei” (El trabajo os hara libres). Los nazis escogieron una élite que enviaron a Theresienstadt con el fin de simbolizar la “normalización” de los judíos.
Oficialmente era descrito como un lugar de retiro para los más viejos. A pesar de que las condiciones de existencia eran precarias allí se desenvolvieron diversas formas de producción artística que actualmente constituyen un testimonio histórico y de resistencia.
En 1942, bajo la dirección de Petr Ginz, algunos prisioneros consiguieron producir una revista que, además de información sobre los campos, contenía textos de humor, poesía e incluso consejos de jardinería. Giz sería enviado a Auschwitz, allí fue asesinado en 1944. Tanta era la mortalidad en Theresienstadt que en 1942 se tuvo que construir un crematorio con capacidad para quemar 200 cadáveres al día.

En junio de 1944 se hicieron mejoras superficiales (escuelas y restaurantes ficticios) para engañar a un comité de investigación de la Cruz Roja Internacional, al mismo tiempo permitía producir imágenes “limpias” para la maquinaria propagandística del Führer. Las deportaciones se efectuaron hasta octubre de 1844, pasaron por Theresienstadt más de 140.000 judíos, de ellos 90.000 fueron deportados o asesinados en Auschwitz, 33.000 murieron en el propio campo, mientras que los que sobrevivieron fueron 19.000. El campo fue liberado por el ejército soviético el 8 de mayo de 1945.
La mezzosoprano sueca Anne Soffie von Otter, el barítono Christian Gerhaher, el pianista Bengt Forsberg y el violinista Daniel Hope han publicado recientemente un disco que contiene obras de compositores judíos surgidas en su mayor parte durante su estancia en Theresienstadt, casi todos estos compositores murieron en Auschwitz, hay canciones de Ilse Weber, Karel Svenik, Adolf Strauss, Martin roman, Hans Krása, Carlo Sigmund Taube, una sonata de Viktor Ullman y otra de de Erwin Schulhoff.
En el año 2000, el Foro Internacional sobre el Holocausto celebrado en Estocolmo invitó a Anne Sofie von Otter a participar en sus actividades mediante un recital en el que debía cantar canciones de compositores judíos como Gustav Mahler o Eric Korngold. Sin embargo, Yvone Rock le puso sobre la pista de unas canciones de compositores del campo de concentración de Theresienstadt, la mezzo terminó haciendo el recital con música de Viktor Ullmann e Ilse Weber. Von Otter má adelante propuso el proyecto de hacer una grabación con estas canciones a su compañía de toda la vida, Deutsche Grammophon, y la compañía aceptó. Hay en este disco de todo, canciones muy simples como la melodía de opereta de Adolf Strauss “Ich weiss bestimmt, ich werd dich wiedersehn!” (Sé que volveré a verte), de la que confiesa von Otter que le conmovió hasta la lágrimas, nanas, alusiones directa a la vida en Theresienstadt, verdaderas obras trágicas, ironías, textos de Rimbaud... que ponen en evidencia la capacidad del ser humano para crear belleza en las situaciones más dramáticas y desoladoras a la vez que esa otra capacidad para hacer las cosas más crueles que podamos imaginar. Sin duda es uno de los discos de recitales más destacados de este año que ya acaba.
Estos días y hasta marzo la mezzo está representando Orphée de Gluck en Estocolmo, su próximo compromiso será cantar en el Festival de Salzburgo con Les Musiciens du Louvre de Minkowski y Médée de Thésée de Lully con Haïm en el Théâtre des Champs-Élysées, Paris.
Aquí se pueden escuchar fragmentos del disco
Enlace a la Terezin Chamber Music Fundation